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LA SEGURIDAD ETERNA
DEL CREYENTE
Por

H.A. IRONSIDE
Publicado originalmente en idioma inglés por:
Loizeaux Brothers, Inc.
Neptune, New Jersey
Traducido del inglés por A.R.Y. y J.J.Y.
Copyright 2002 A.R.Y. y J.J.Y.
Este texto se encuentra registrado (©) y no puede ser
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incluyendo estas aclaraciones. Alimento Espiritual: http://alimento.tripod.com.
PRÓLOGO
Esta breve obra consiste de un mensaje
entregado en la iglesia D. L. Moody Memorial una mañana del día
del Señor y la sustancia de dos reuniones en viernes, cuando se
presentaron preguntas y luego fueron respondidas desde la
plataforma. Editando cuidadosamente se podría haber eliminado todo
lo que parece una repetición. Pero considerando que la verdad se
aposenta en la mente y el corazón por la constante reafirmación,
no he podado demasiado las respuestas como podría haber hecho en
otras circunstancias. Permítaseme decir que mi objetivo no era la
controversia ni vencer a un oponente, sino más bien la edificación
e iluminación del pueblo de Dios, de manera que el conocimiento de
la verdad pudiera liberarlo del legalismo y darle verdadera
libertad.
H. A. IRONSIDE
Chicago, Illinois, 24 de abril de 1934
¿Puede Perderse Alguna Vez Un Creyente?
Se ha anunciado que yo les hablaré acerca de un
tema que ha ocasionado mucha controversia entre el pueblo de Dios.
Quiero tomar como un punto de partida --no exactamente como un
texto, porque veremos muchas porciones de las Escrituras-- Romanos
8: 38, 39: "Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la
vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente,
ni lo por venir, ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos
podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor
nuestro." Esta es la respuesta inspirada a la pregunta del
versículo 35: "¿Quién nos apartará del amor de Cristo?"
Es decir, una vez que somos cristianos, una vez
que conocemos el amor de Cristo, una vez que hemos sido
justificados por la fe,
¿Quién hay,
qué poder hay,
que pueda Separar
del amor de Cristo?
Y la respuesta,
cuán completa,
cuán clara,
no una sombra,
no una duda,
ni una cuestión dejada,
cuando el apóstol dice que …
"…ni la muerte, ni la vida, nos podrá apartar…"
¿Puede usted pensar en algo que no esté
incluido ni en la muerte ni en la vida? ¡Ni la muerte, ni la
vida, nos podrá apartar!
Luego, poderes invisibles no pueden
separar de Cristo al creyente,
"ni ángeles,
ni principados,
ni potestades."
Estos términos son usados una y otra vez en el
Nuevo Testamento, particularmente en las Epístolas, para huestes
angélicas, buenas y malas.
Cuando nuestro Salvador resucitó de entre los
muertos, Él despojó a principados y potestades, es decir, derrotó
a todas las huestes del mal lideradas por Satanás; y así podemos
pensar que los ángeles aquí mencionados son los ángeles buenos, y
los principados y potestades posiblemente son los ángeles malignos.
Pero no hay nada que los ángeles buenos harían y nada que los
ángeles puedan hacer que resultará en la separación del creyente y
Cristo.
Y luego además dice:
"Ni lo presente,
ni lo por venir."
De nuevo, permítame hacer la pregunta.
¿Puede usted pensar de alguna experiencia a
través de la cual un creyente podría pasar alguna vez que no sea
algo presente ni algo por venir?
Y el Espíritu Santo dice que ni lo presente ni
lo por venir serán capaces de apartarnos del amor de Cristo. Como
si eso no fuera suficiente, él habla en una manera más general
cuando dice que "ni lo
alto, ni lo bajo (nada en el cielo ni
en el infierno), ni ninguna
criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en
Cristo Jesús Señor nuestro."
Me parece que estamos bastante seguros si somos
creyentes en el Señor Jesucristo.
La Seguridad Eterna:
Su Significado
Cuando hablamos de la seguridad eterna del
creyente, ¿qué queremos decir?
Queremos decir que una vez que un pobre pecador
ha sido regenerado por la Palabra y el Espíritu de Dios, una vez
que él ha recibido una nueva vida y una nueva naturaleza, que ha
sido hecho participante de la naturaleza divina, una vez que ha
sido justificado de toda acusación ante el trono de Dios, es
absolutamente imposible que esa persona pudiera alguna vez ser de
nuevo un alma perdida.
Habiendo expresado esto, permítanme decir lo
que no queremos decir cuando hablamos de la seguridad eterna
del creyente.
No queremos decir que necesariamente resulta
que si alguien profesa ser salvo, si pasa al frente en una reunión,
le da la mano al predicador, y dice que acepta al Señor Jesucristo
como su Salvador, que esa persona esté eternamente segura.
No significa que si alguien se une a una
iglesia o hace una profesión de fe, es bautizado, participa de la
cena del Señor, y se interesa en la obra cristiana, que esa
persona esté segura para siempre.
No significa que porque alguien manifieste
ciertos dones y ejercite estos dones en el testimonio cristiano,
que esa persona necesariamente esté eternamente segura.
Nuestro Señor Jesucristo dijo a la gente de su
tiempo, como está registrado en Mateo 7:21-23: "No todo el
que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas
el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu
nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos
mucho milagros? Y entonces les protestaré: Nunca os conocí;
apartaos de mí, obradores de maldad."
Tales personas entonces pueden haber sido muy
activas en lo que se llama la obra cristiana --han predicado, han
echado demonios, es decir, su influencia ha sido tal que hombres y
mujeres han encontrado liberación del poder satánico por medio de
sus ministraciones en el nombre de Jesús, han hecho profesión con
sus labios, han llevado a cabo muchas obras maravillosas, pero son
encontradas en aquel día entre los perdidos, y cuando invocan su
gran actividad y su ímpetu en el testimonio cristiano, el Señor
les dice:
"Nunca os conocí"
Observe, Él no les dice:
"Solía conocerles, pero han perdido mi favor y
ya no les conozco."
Él dice:
"Nunca os conocí"
Las Ovejas de Cristo
Usted recuerda como habla Él de los suyos en
Juan 10: 27-30:
"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me
siguen; y yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre, ni
nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, mayor
que todos es y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
Yo y el Padre una cosa somos."
De los suyos Él dice:
"yo las conozco"
De estos otros, a pesar de toda su actividad, a
pesar de todos sus logros, Él dice en el día del juicio:
"Nunca os conocí"
Eso es algo muy solemne.
Eso responde una pregunta que frecuentemente se
nos hace. No sé cuantas veces he encontrado a individuos que han
venido a mí con un caso hipotético como éste: "Supongamos un
hombre que se unió a la iglesia, que profesó ser salvo, que por
varios años fue un obrero cristiano muy activo, quizás un maestro
de Escuela Dominical, quizás un anciano o un diácono en la iglesia,
quizás un ministro; pero después de algunos años de una vida
cristiana aparentemente consistente y de utilidad en el testimonio,
él vuelve su espalda a todo esto, retorna al mundo, repudia
completamente al cristianismo y ahora niega totalmente el
evangelio que una vez profesó. ¿Cómo encaja eso con su doctrina de
la seguridad eterna del creyente?"
Eso no toca la cuestión en absoluto. El apóstol
Juan nos dice como debemos entender un caso como ése. Él dice en
el capítulo segundo y en el versículo diecinueve de su primera
Epístola: "Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros;
porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con
nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son
de nosotros", o literalmente:
"que no totalmente son de nosotros."
Es decir:
* es posible hacer todas las cosas de
las que he hablado y sin embargo nunca haber sido regenerado.
* Es completamente posible unirse a una
iglesia, para hacer profesión cristiana;
* es completamente posible observar las
ordenanzas cristianas, enseñar y predicar, y sin embargo nunca
haber nacido de nuevo.
Si alguno enseña y predica la verdad, ello
producirá buenos resultados, y hará buenos a los hombres tanto si
el maestro o el predicador sea o no real, porque lo que Dios usa
es la verdad.
Por supuesto, Él puede usar la verdad con mayor
provecho cuando ella es proclamada por una persona santa viviendo
para la gloria de Dios que cuando es proclamada por un hipócrita.
Sin embargo, Dios usa su verdad independientemente de quien pueda
proclamarla, y eso explica como la gente puede hacer obras
poderosas en el nombre de Cristo y sin embargo nunca haber nacido
de nuevo.
El Sacrificio Único De Cristo
Cuando decimos que el creyente en el Señor
Jesús está eternamente seguro, basamos esto sobre un número de
líneas de testimonio escritural. En primer lugar, nos apoyamos
sobre la perfección del sacrificio único de Cristo en la cruz.
Personalmente, nunca puedo entender cómo gente inteligente,
instruida por el Espíritu Santo de Dios, puede leer cuidadosamente
la Epístola a los Hebreos y no ver que a lo largo de toda esa
Epístola el escritor está contrastando los muchos sacrificios
ofrecidos bajo la ley con el sacrificio único de nuestro Señor
Jesucristo.
A lo que él llama especialmente la atención es
a esto: bajo la ley cada vez que un israelita pecaba, él
necesitaba un nuevo sacrificio por el pecado, y cada año la nación
debía celebrar el gran día de la expiación cuando un nuevo
sacrificio era presentado a Dios por el pueblo. ¿Porqué?
Porque aquellos sacrificios nunca podían quitar el pecado, ellos
simplemente cubrían el pecado por el momento. Pero se nos dice en
el capítulo décimo de Hebreos que cuando el Señor Jesucristo vino
al mundo y se ofreció sin mancha a Dios, el efecto de su
sacrificio fue eterno. El versículo 14 hace esto claro:
"Porque con una sola ofrenda hizo perfectos
para siempre a los santificados."
¿Hechos perfectos por cuánto tiempo? "Oh",
dice alguno, "tanto tiempo como sean fieles". No, eso no es
lo que dice.
"Hizo perfectos para siempre" .
¿Porqué? Porque el sacrificio es
completamente eficaz. Estoy seguro de que mis hermanos que niegan
la doctrina de la seguridad eterna del creyente no se dan cuenta
de que haciendo así están poniendo una afrenta sobre la obra
finalizada de Cristo, están reduciendo el sacrificio de Cristo
prácticamente al nivel de las ofrendas de toros y cabras en la
dispensación del Antiguo Testamento.
Estoy seguro de que ellos no tienen la
intención de hacer eso, porque aman a su Señor tan verdaderamente
como yo confío que le amo, y ellos no quieren deshonrarlo. Pero
temen que esta doctrina llevará a la gente a ser descuidada acerca
de sus vidas, y por lo tanto enfatizan la posibilidad de que un
hombre pierda su salvación después de que una vez ha sido
justificado por la fe. Pero ellos no prosiguen esto hasta su
conclusión lógica; no ven que esto es una negación práctica de la
obra finalizada de nuestro Señor Jesucristo. Estamos salvados
eternamente porque el sacrificio de Cristo permanece.
Cuando acudí al Señor Jesucristo y puse mi
confianza en Él, no sólo fueron perdonados todos mis pecados hasta
el día de mi conversión, sino que todos mis pecados fueron
anulados por la eternidad. Cuando era un joven cristiano, se me
enseñó algo como esto: yo pensaba cuando me convertí que todos mis
pecados, desde el tiempo del despertar del sentido de
responsabilidad hasta la noche cuando puse mi confianza en el
Señor Jesús, fueron anulados, y entonces Dios me había dado un
nuevo comienzo, y si yo sólo podía mantener limpio mi historial
hasta el fin de mi vida, iría al cielo; pero si no lo mantenía
limpio, cesaba de ser un cristiano y tenía que convertirme por
completo otra vez. Cada vez que sucedía esto el pasado estaba bajo
la sangre, pero debía mantener limpio el historial para el futuro.
¡Qué visión de la expiación de Cristo tan deshonrosa para Dios es
esa! Si sólo fueron anulados por la sangre expiatoria de Jesús
aquellos pecados míos que fueron cometidos hasta el momento de mi
conversión, ¿en qué forma posible habrían de ser tratados los
pecados que había confesado después de eso?
La única base sobre la que Dios podía perdonar
pecados es que Jesús resolvió todo en la cruz, y cuando confío en
Él, todo lo que Él ha hecho es aceptado a mi favor.
¿Qué De Los Pecados Futuros?
Una dama vino a mí un día y dijo: "No
puedo entenderle en esto. Yo puedo entender bastante bien que
Cristo murió por los pecados que cometí hasta la noche de mi
conversión, ¿pero trata usted de decirme que Cristo murió por mis
pecados futuros?"
Yo dije: "¿Cuántos de sus pecados estaban
en el pasado cuando Cristo murió en la cruz?"
Ella pareció desconcertada por un momento, y
entonces la luz irrumpió, y dijo: "¡Cuán necia he sido! Por
supuesto, todos ellos eran futuros cuando Jesús murió por mí. Yo
no había cometido ninguno de ellos."
Dios vio todos sus pecados, y Él puso sobre
Jesús toda su iniquidad. Por lo tanto, cuando usted confió en Él,
usted fue justificado sin restricciones de todas las cosas. Usted
dice: "¿Entonces no hay diferencia si un creyente peca?"
Ese es otro asunto, y llevaría toda una tarde
adentrarnos en éste, pero el punto es el siguiente: en el momento
en que usted confía en el Señor Jesús como su Salvador, su
responsabilidad, como pecador en relación al Dios de juicio
está terminada por la eternidad, pero en ese mismo momento
comienza su responsabilidad como un hijo en relación a un Padre en
el cielo. Ahora, si como un hijo usted peca contra su
Padre, Dios tendrá que tratar con usted acerca de eso, pero
como un Padre y no como un Juez. Esa es una línea de la verdad
que se sostiene por sí misma y no contradice lo que estoy
enseñando ahora. Esto explica algunas cosas que desconciertan a
algunas personas cuando esta doctrina es traída ante ellas.
La Perseverancia Del Espíritu
En Segundo lugar, basamos la doctrina de la
seguridad eterna del creyente en la perseverancia y el poder
omnipotente del Santo Espíritu de Dios. Vea el primer capítulo de
la Epístola a los Filipenses. Escribiendo a estos santos, el
apóstol dice, cuando les agradece por su comunión en el evangelio
desde el primer día hasta ahora: "Estando confiado de esto,
que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará
hasta el día de Jesucristo." [Filipenses 1: 6] ¿Ve eso? ¿Quién
comenzó la buena obra en usted si usted es un creyente en el Señor
Jesús? El Espíritu Santo de Dios. Fue Él quien le
convenció de pecado, fue Él quien le llevó a poner su confianza en
Cristo, fue Él quien a través de la Palabra le dio el
testimonio de que estaba salvado, es Él quien le ha estado
conformando a Cristo desde que usted confió al principio en el
Señor Jesús. Habiéndole levantado así en gracia, el Espíritu Santo
tiene un propósito definido en vista. Él finalmente va a
conformarle a usted completamente a la imagen del Señor Jesucristo,
y Él nunca comienza una obra que no tenga la intención de
finalizar. "Estando confiado de esto, que el que comenzó en
vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de
Jesucristo."
Si cuando usted era un pobre pecador, el
Espíritu Santo tuvo suficiente poder para quebrantar su oposición
a Dios y para hacer finalizar su incredulidad y rebelión, ¿piensa
usted por un momento que Él no tiene poder suficiente para
sojuzgar su voluntad como creyente y continuar hasta completar la
obra que comenzó?
La gente dice: "Veo que usted cree en
aquella antigua doctrina Bautista de ‘una vez en la gracia,
siempre en la gracia.’" U otro dice: "Entiendo que
usted sostiene esa antigua idea Presbiteriana de ‘la perseverancia
final de los santos’."
No sé por qué esto debería ser llamado Bautista
o Presbiteriano, sólo en la medida que los Bautistas y
Presbiterianos concuerdan con el Libro, y la Palabra de Dios
muestra claramente que una vez que Dios nos recoge en gracia nada
puede separarnos del amor de Cristo, así que evidentemente la
expresión, "una vez en la gracia, siempre en la gracia",
es perfectamente correcta. Pero, por el otro lado, no soy tan
entusiasta acerca de la otra expresión, "la perseverancia de
los santos". Yo creo en esto, yo creo que todos los santos,
todos los que pertenecen realmente a Dios, perseverarán hasta el
fin, porque el Libro me dice: "Mas el que perseverare hasta
el fin, éste será salvo" (Mateo 24: 13), y si alguien
comienza y hace una profesión pero renuncia a todo, él nunca será
salvo, porque para empezar nunca nació de nuevo, él nunca fue
cambiado verdaderamente por la gracia divina. Por el otro lado, la
razón de que alguien persevere hasta el fin no es alguna especial
perseverancia de sí mismo. En lo que yo creo, y lo que la Palabra
de Dios claramente enseña, es la perseverancia del Espíritu Santo.
Cuando Él comienza una obra, Él nunca renuncia hasta que esté
completada. Esa es nuestra confianza.
Experiencia Y Fe
Hace cuarenta y tres años el Espíritu de Dios
en la gracia, me llevó a confiar en el Señor Jesucristo. He tenido
muchos altibajos desde entonces, como la gente antigua
acostumbraba cantar en una reunión al aire libre a la que asistí:
"A veces estoy en lo alto y a veces en la
hondura,
Pero mi alma igual mantiene la celestial
ligadura."
He tenido experiencias variadas, pero lo
maravilloso es esto, el Espíritu Santo de Dios nunca me ha
abandonado; y si a veces he sido rebelde y obstinado y no me
postré inmediatamente ante Dios y me arrepentí de mi rebeldía y
obstinación, entonces encontré que debía estar bajo la vara, la
vara de mi Padre, y Él me azotaba sometiéndome hasta que yo
llegaba al punto donde estaba presto para confesar mi falla y ser
restaurado a la comunión con Él. Pero yo era de igual manera tan
verdaderamente su hijo mientras recibía un buen azote como cuando
los efectos de éste me habían restaurado a la comunión. Su hijo no
cesa de ser su hijo cuando usted lo pone sobre sus rodillas y le
azota con su chancleta. Es porque él es su hijo y porque usted
quiere que crezca hasta ser un muchacho de buen comportamiento que
usted hace eso. Y así creemos en la perseverancia del Espíritu
Santo, que habiendo comenzado la obra la continuará hasta
completarla.
La Nueva Creación
En tercer lugar, basamos la doctrina de la
seguridad eterna del creyente sobre el hecho de la nueva creación.
En el capítulo quinto de Segunda Corintios, versículo diecisiete
leemos: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva
criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas
nuevas."
Este versículo puede ser expresado de la
siguiente manera: "De modo que si alguno está en Cristo,
nueva creación es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son
hechas nuevas."
¿Qué queremos decir por nueva creación?
Exactamente esto: antes estábamos en el lugar de la muerte; antes
estábamos totalmente perdidos y arruinados. ¿Cómo llegamos allí?
Sígame ahora. No fue por ningún acto propio de nosotros.
Usted dice: "¿No llegué al lugar de muerte espiritual por
ningún acto propio?" No. Usted dice: "¿No estaba
perdido por algún acto mío?" No. Pero, ¿porqué
estaba usted entre los perdidos? Porque nació en el mundo como
un miembro de la vieja creación de la cual el primer Adam fue la
cabeza, y cada hijo de la raza de Adam viene al mundo perdido y
está bajo sentencia de muerte. Y así leemos en este mismo capítulo
en el versículo 14: "Porque el amor de Cristo nos constriñe,
pensando esto: Que si uno murió por todos, luego todos son muertos."
Los Dos Adanes
Permítame tratar de hacer esto claro. Aquí está
el primer Adam, la cabeza de la antigua creación, y él fue puesto
a prueba en el Jardín del Edén. El mundo entero estaba
representado en él –usted estaba representado en Él, yo estaba
representado en Él. Como el Espíritu de Dios dice de Leví: "Aun
estaba en los lomos de su padre cuando Melchîsedec le salió al
encuentro" (Hebreos 7:10), así nosotros, cada uno de
nosotros, estábamos representados allí en Adam cuando la vieja
creación estuvo a prueba. Adam cayó, y Dios dijo: "El día
que de él comieres, morirás."
Como resultado de esa falla la vieja creación
cayó en muerte, y cada persona que alguna vez ha nacido en el
mundo desde ese tiempo ha nacido caído allí; nadie ha sido
engendrado no caído aquí, donde el primer Adán comenzó, excepto
nuestro Señor Jesucristo, y su nacimiento fue uno sobrenatural.
Por lo tanto, como miembros de la vieja creación estábamos todos
muertos, todos perdidos; pero vea ahora lo que sucedió. Nuestro
Señor Jesucristo vino al mundo (la Palabra escrita habla aquí de
Él como la Palabra viva) y Él permaneció sobre este plano de
impecabilidad. Adam fue creado sin pecado pero cayó; Jesús vino,
el único sin pecado, concebido por el Espíritu Santo, nacido de
una madre virgen [evidenciando así su naturaleza divina], pero Él
vio a los hombres allí caídos en muerte, y en la cruz Él bajó
hasta la muerte, hasta donde estaba el hombre, y se levantó en
gracia desde la muerte. Pero no se levantó solo, porque Dios nos
ha vivificado junto a Cristo, así que todos los que creemos en Él
somos levantados desde ese lugar de muerte; y así como en un
tiempo fuimos hechos partícipes de la raza de Adam, así ahora
somos hechos partícipes de una nueva creación.
¿Qué hace Dios por nosotros ahora? ¿Nos pone
donde Adam estaba antes y dice: "Ahora compórtense bien, y no
volverán a morir"? No, Él nos pone más alto que lo que
Adam jamás podía haber ido excepto por una nueva y divina creación.
"Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los cielos
con Cristo Jesús" (Efesios 2: 6), y porque nosotros
pertenecemos a esta nueva creación nunca podremos perdernos. Usted
estaba perdido porque la cabeza de la vieja creación falló, y
usted cayó con él. Usted nunca puede perderse a menos que la
Cabeza de la nueva creación caiga, y si Él cayera usted caería con
Él. Pero, gracias a Dios, Él permanece en el trono donde Dios
mismo lo ha puesto, en señal de su perfecta complacencia en la
obra que Él consumó.
Puede que usted haya oído del irlandés que se
convirtió pero que estaba sometido a un horrible temor de que
algún día él podría cometer algún gran pecado y perder su alma, de
que podría perderse después de todo, y él temblaba al pensar esto.
Fue a una reunión y oyó leerse las palabras:
"Muertos sois, y vuestra vida está escondida con
Cristo en Dios."
"¡Gloria a Dios!"
exclamó inmediatamente; "¿Quién oyó de alguien que se
estuviera ahogando con su cabeza por encima del agua?"
Nosotros estamos ligados a Él, pertenecemos a
la nueva creación, y por eso es que nunca nos perderemos.
La Vida Eterna Poseída Ahora
En último lugar, basamos la verdad de la
doctrina de la seguridad eterna del creyente sobre el hecho de que
el creyente es el poseedor presente de la vida eterna. No es
solamente que si somos fieles hasta el fin recibiremos la vida
eterna. Hay un sentido en que eso es verdad; hay un sentido en que
la vida eterna es nuestra esperanza. Yo soy ahora un cristiano si
creo en el Señor Jesucristo; creyendo en Él tengo la vida eterna,
pero la tengo en un cuerpo mortal. Yo estoy ahora esperando por la
redención del cuerpo, y cuando el Señor Jesús venga por segunda
vez, cambiará este cuerpo de mi humillación y lo hará semejante al
cuerpo de su gloria. Entonces habré recibido la vida eterna en
toda su plenitud, espíritu, alma, y cuerpo, enteramente
conformados a Cristo. En ese sentido estoy esperando la vida
eterna. Pero una y otra y otra vez, la Escritura expresa de todas
las formas el hecho de que cada creyente está en el tiempo
presente en posesión de la vida eterna.
"Como Moisés levantó la serpiente en el
desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;
para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que
tenga vida eterna" (Juan 3: 14,15).
La vida de Adam era una vida que podía perderse;
él perdió su vida a causa del pecado. La vida eterna es una vida
que no puede perderse, de otra forma no sería eterna.
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha
dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no
se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16).
La vida eterna es una vida que dura para
siempre, y la tenemos ahora.
"El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas
el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de
Dios está sobre él" (Juan 3: 36).
"De cierto, de cierto os digo: El que oye mi
palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no
vendrá a condenación, mas pasó de muerte a vida" (Juan
5:24).
Sus Ovejas Le Siguen
Intencionalmente he dejado este punto para lo
último porque la gente generalmente da como un hecho que este será
el primer pasaje usado al tratar este asunto. En Juan 10, leyendo
el versículo 27 se nos dice: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo
las conozco, y me siguen."
Note estas tres cosas:
No importa que profesión pueda hacer alguno, si
éste no oye la voz del hijo de Dios, no es un cristiano, y por lo
tanto el Salvador no lo conoce como suyo.
No importa que profesión pueda él hacer, si no
sigue al Señor Jesucristo, él es sólo un impostor y un fraude y un
hipócrita.
Él puede seguirle por un breve tiempo
exteriormente, como aquellos de quienes el apóstol Pedro habla,
que caminan por el camino de la justicia y luego volverse atrás de
éste. "Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El
perro se volvió a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el
cieno" (2 Pedro 2: 22).
Si ese perro alguna vez hubiera sido regenerado
y hubiera llegado a ser una oveja, si esa puerca alguna vez
hubiera sido cambiada y hubiera llegado a ser un cordero, ninguno
de los dos hubiese regresado a la inmundicia; pero, usted ve, el
perro siempre fue un perro, y la puerca siempre fue una puerca.
Ellos sólo fueron blanqueados, no hechos puros, ellos nunca fueron
regenerados, y entonces regresaron a las cosas viejas. Pero las
ovejas de Cristo son diferentes.
"Ellas me siguen" ,
dice Jesús.
Tenga cuidado. No profese ser una de sus ovejas
si usted no lo sigue, esta es la prueba de la realidad. Hay mucha
gente que nos dice: "En tal y tal tiempo me convertí, pasé
al frente, firmé una tarjeta." Usted puede hacer todas
estas cosas y estar perdido para siempre. Lo que usted necesita es
un nuevo nacimiento; y cuando usted nace de nuevo, obtiene una
nueva vida; y cuando recibe una nueva vida, usted ama seguir a
Jesús; y si no sucede así, usted no es un cristiano. Reflexione
sobre esto. Examine un poco sus propios cimientos.
¿Una Doctrina Peligrosa?
La gente dice: "Si usted predica esta
doctrina de la seguridad eterna del creyente, los hombres dirán,
‘Bien, entonces no importa lo que haga, yo iré al cielo de
cualquier forma.’"
Lo que usted haga tiene una tremenda
importancia. Si no se comporta bien, eso muestra que usted no es
un verdadero cristiano. Yo sé que un cristiano puede caer, pero la
diferencia puede verse en Pedro y Judas. Pedro cayó, y cayó
terriblemente, pero él era sincero, y una mirada de Jesús le causó
que llorara amargamente; su corazón fue quebrantado al pensar que
él había deshonrado así a su Señor. Pero Judas acompañó al Señor
casi tres años y medio, y fue un demonio todo el tiempo; él era un
ladrón y estaba buscando su propio y interés. Incluso fue hecho
tesorero de aquel grupo y llevaba la bolsa, pero leemos: "traía
lo que se echaba en ella" (Juan 12:6), la despojaba, como
podría traducirse esto literalmente. Al final le sobrevino el
remordimiento, no el arrepentimiento genuino, ¿y cuál fue el
resultado? Fue y se colgó. Él nunca fue un hijo de Dios. Hay una
gran diferencia, usted ve, entre un cristiano y un falso
profesante.
Justificado Por La Fe
"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me
siguen; y yo les doy vida eterna."
¿Cree esto? Yo no entiendo como hay gente que puede leer un
pasaje como éste y luego hablar de un cristiano perdiendo su vida.
Ésta no sería eterna si pudiera ser perdida.
"Y no perecerán para siempre, ni nadie las
arrebatará de mi mano."
El original es muy fuerte aquí. En el inglés [como
en el español] una doble negación hace una afirmación, pero en el
griego esto sólo refuerza una declaración:
"Ellos nunca, no nunca,
perecerán." Es imposible, es
impensable, que uno que tenga vida eterna perecerá alguna vez.
"Mi Padre que me las dio, mayor que todos es y
nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre."
Aquí estoy yo, un pobre pecador perdido, pero
el Señor me levanta en la gracia y me salva, y estoy en su mano. Y
ahora también el Padre me pone su mano alrededor, y estoy en la
mano del Padre y la del Hijo, y el diablo mismo no puede tomarme a
menos que él pueda soltar aquellas manos. ¿Usted puede pensar de
una seguridad más grande que estar en las manos del Padre y del
Hijo? "Nunca perecerá",
"vida eterna", ¡qué
maravillosas palabras son éstas!
No tenga temor de la verdad de Dios.
Igualmente podría temer del principio del evangelio de que Dios
puede libremente perdonar y justificar a un pecador culpable por
la fe en el Señor Jesucristo. Hay gente que trata de poner guardas
alrededor de esa verdad y dice: "Sí, usted está justificado
por la fe si tiene suficientes buenas obras para añadir a ella."
Eso no es verdad. Es por la fe sola, y las
buenas obras emanan desde allí.
Cuando usted sabe que tiene vida eterna, encontrará su corazón tan
lleno con amor por Cristo que tratará de vivir para su gloria.
Objeciones
Habrá ciertos pasajes que vendrán a las mentes
de diferentes personas, y ellas dirán: "Lo que él ha dicho
puede sonar bastante lógico, ¿pero qué de esta y aquella Escritura?"
Déjeme decir, no hay porción de la Escritura posible que vendrá a
su mente que el presente orador no haya considerado cuidadosamente
una y otra vez. No tengo tiempo en una disertación para tratar
todos estos, pero puedo asegurarle que habiéndolos examinado a
todos con el mayor grado de cuidado, nunca he sido capaz de
encontrar uno que pueda anular a éste:
"Ni la muerte, ni la vida, ni
ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por
venir, ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá
apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."
Si usted tiene un pasaje de la Escritura claro,
definido y positivo, no permita que algún pasaje desconcertante,
difícil de interpretar, que parece un poco ambiguo, le impida
creer la declaración positiva:
"El que cree tiene vida eterna."
Porque tengo una salvación como ésta para
ofrecer a los hombres, porque Dios me ha enviado a proclamar una
salvación como ésta a los pecadores, es que tengo confianza en
invitar a la gente a acudir a Jesús, porque sé que si ellos entran
en un contacto vivo con mi Salvador Él los hará suyos para siempre.
Durante dos tardes de viernes siguientes, fue
dada la oportunidad para que los objetantes trajeran sus
cuestiones. Éstas son recogidas en detalle en las páginas que
siguen.
OBJECIONES RESPONDIDAS
Recientemente recibí de un caballero un tratado
titulado: "Todo Acerca de la Doctrina de la Seguridad Eterna."
Él teme que esta doctrina pueda tener una tendencia a hacer a la
gente descuidada acerca de sus vidas. Yo puedo simpatizar con él
sobre eso por esta razón: Yo fui un obrero cristiano en una
organización que creía en lo que comúnmente es llamado la creencia
arminiana, es decir, que cuando una persona se convierte, ella
tiene un buen comienzo para ir al cielo, y luego depende de él
seguir en marcha. Como mi antiguo instructor acostumbraba decir:
"Llegar al cielo es como montar una bicicleta: si me detengo,
caeré." Yo creía eso completamente, tan completamente que
cuando la gente me hablaba de estar eternamente salvado, yo
acostumbraba decir: "Esa es una doctrina del maligno; que
extraviaría a la gente y conduciría al pueblo a ser descuidado",
hasta que tuve un despertar bastante brusco.
Descubrí que nuestros salones estaban colmados
por gente que se estaba convirtiendo una y otra vez después de
unas pocas semanas. Parecía como si ese antiguo himno, "Debéis
Nacer de Nuevo", debiese cantarse realmente, "Debéis
Nacer de Nuevo y de Nuevo y de Nuevo". Eso me desconcertó,
porque nunca leí de algo como eso en la Biblia. Entonces descubrí
que la doctrina de la recaída tenía una tendencia a hacer a la
gente verdaderamente muy descuidada.
Permítame darle un ejemplo concreto. Un hombre
joven en quien me interesé bastante había sido adicto a un cierto
pecado en sus días de inconverso. Después de que profesó la
conversión, se apartó de ese pecado en particular, pero me confesó
en privado que había salido en la oscuridad de la noche, cuando
nadie sabía donde estaba, y había caído muchas veces en el mismo
pecado. "¿Cómo puedes hacer eso?" le pregunté.
"Bien", dijo él, "siempre resuelvo que cometeré
el pecado y que luego me convertiré otra vez cuando vuelva a
casa." Yo vi allí cuán peligrosa era la doctrina de estar
salvado hoy y perdido mañana. La última vez que vi a ese joven, él
me dijo: "No hay caso; este pecado tiene tal adherencia
sobre mí que no puedo resistirlo." "No se rinda", le dije;
"déjeme llamar a varios de los otros y permítanos orar con
usted." Así cuatro o cinco de nosotros nos arrodillamos y
oramos muy fervientemente, pero él se levantó otra vez y apretó
sus puños, porque estaba en gran agonía y dijo: "No hay caso.
Voy a pecar, pero regresaré para convertirme después."
Nunca lo volví a ver, y no sé lo que fue de él. Ese, usted ve, fue
un efecto de esta doctrina de que una persona pierde su salvación
cuando peca pero que puede regresar nuevamente y convertirse
cuando desee. Ciertamente la Palabra de Dios nada de eso enseña.
Usted puede ver que la creencia arminiana puede
ser usada para cambiar la gracia de Dios en disolución. Es posible
que también el otro punto de vista sea mal usado. Pero yo quiero
que vea que el mal uso de cualquier doctrina no prueba en sí mismo
que la enseñanza sea incorrecta. Necesitamos definidas Escrituras
sobre las cuales basar nuestra fe. Si la gente no tiene conciencia
ante Dios, ella puede hacer mal uso de cualquier doctrina en la
Biblia. Pero a lo que queremos llegar es a esto: ¿Son las
objeciones presentadas contra la doctrina de la seguridad eterna
realmente justificables?
Cuestión 1 -
"¿No es el hombre un agente moral absolutamente
libre?" como un objetante
insiste. Él dice: "No podemos citar una porción de la
Escritura sobre la seguridad eterna incondicional, porque ninguna
hay."
No sé lo que él quiere decir, pero ciertamente
no hay seguridad eterna que no esté basada sobre la fe personal en
el Señor Jesucristo, [esa es la única condición]; pero este
escritor continúa diciendo: "Cuando un hombre es salvado, él
está sobre el altar de Dios para vivir o morir, para el servicio o
el sacrificio, y ni el diablo ni los demonios pueden sacarlo en la
medida que él elige por la gracia de Dios mantenerse en ese lugar."
El hecho es que el hombre no es "un
agente moral absolutamente libre." En su estado de no
salvo él es esclavo del pecado "cautivo a la voluntad del
diablo." Cuando es regenerado él es siervo de Cristo,
deleitándose en la santidad y mora en él el Espíritu del Dios
amante. Yo no fui salvado por poner todo de mí sobre el altar. Yo
fui salvado cuando confié en Cristo quien se dio como la ofrenda
por mi pecado. No me mantengo salvado por mi vida abnegada. Soy
"guardado por la virtud de Dios". La misma gracia que salvó es
la misma gracia que guarda.
Yo no "elijo" simplemente mantenerme en
el lugar donde estoy seguro. Dios me ha elegido, y yo digo amén a
su elección. Pero si fuera posible para mí elegir abandonar a
Cristo, ¿no perecería? Sin embargo la Palabra me dice que las
ovejas de Cristo nunca perecerán. Permítanos ver otra vez las
palabras del Señor Jesús en Juan 10: 27-29:
"Mis ovejas oyen mi voz, y yo
las conozco, y me siguen; y yo les doy vida eterna y no perecerán
para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me
las dio, mayor que todos es y nadie las puede arrebatar de la mano
de mi Padre."
Quiero que observe el versículo 27. ¿Quién es
una oveja de Cristo? Es uno que oye su voz y le sigue. Si un
hombre dice: "Soy un cristiano", pero no oye la voz del
Buen Pastor ni le sigue, ese hombre es un hipócrita; él no es un
cristiano. Jesús dice: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las
conozco, y me siguen". Note la expresión:
"yo las conozco" .
En mi anterior disertación señalé que en Mateo
7: 22, 23, el Señor Jesús dice: "Muchos me dirán en aquel día:
Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre
lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros? Y
entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí,
obradores de maldad." Observe, de acuerdo a la Escritura, Él
nunca dice a alma alguna en el día del juicio: "Yo te
conocí, pero ahora no te conozco." Él dice: "Nunca os
conocí." Eso debería aclarar toda la cuestión. Él dice de
sus ovejas: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco."
Por lo tanto, si uno ha sido una oveja de Cristo, el Señor Jesús
le conoce. Pero si por alguna extraña metamorfosis esa oveja de
Cristo fuese cambiada en una cabra, una de las cabras del maligno,
y apareciera en el día del juicio entre las cabras, Jesús no
podría decir a esa cabra: "nunca te conocí". Él tendría que
decir: "yo te conocí, pero ahora no te conozco." Pero Él
dice: "Nunca os conocí", porque Él da a sus ovejas
la vida eterna.
¿Qué es la vida eterna? Pregunta alguno:
"Si la vida espiritual de Adam era condicional, ¿cómo podría
ser segura la vida de un creyente? Adam debió haber sido eterno en
naturaleza." Esto muestra cuán poco distingue gente bien
intencionada entre la vida que Dios dio a Adam por creación y la
vida que Él nos da por regeneración. La vida de Adam era
simplemente una vida natural y la perdió cuando pecó, pero Dios da
vida eterna a los creyentes, y ésta nunca puede ser perdida. Ésta
no sería eterna si pudiera perderse. Así Él dice:
"Yo les doy vida eterna y no
perecerán para siempre." Él
no pone condiciones a esta promesa:
"no perecerán para siempre."
La palabra "perecerán" está en la
voz media, así que si fueran traducidas literalmente en inglés,
tendrían que ponerse dos palabras, porque no tenemos una voz
media. Las palabras "perecer" y "destruir" son la
misma en griego. "Yo
les doy vida eterna y no se destruirán a sí mismas para siempre."
Las ovejas se destruyen a sí mismas muy
fácilmente. Yo estaba viajando por el desierto cuando estuve entre
los indios, y cuando pasamos un puente sobre un profundo abismo,
oímos el lastimero balar de un cordero. Fuimos hasta el borde del
puente, y vimos al cordero unos cincuenta pies más abajo en una
pequeña saliente. Esta era una escarpada pendiente de
aproximadamente doscientos pies hasta el arroyo de abajo.
Observamos para ver si había algún modo posible de bajar allí, y
no pudimos encontrarlo. Ese cordero había estado comiendo y había
llegado al borde y miró hacia abajo. Allí estaba esa pequeña
saliente completamente verde, y entonces bajó y comió todo el
césped que allí había antes de descubrir que no podía regresar.
Tratamos de enlazarlo, pero no había alguien lo suficientemente
experto para hacerlo. Miramos hacia arriba, y ya había tres
grandes buitres volando alrededor, sólo esperando el momento en
que el pequeño animal se daría por vencido. Ese cordero se estaba
destruyendo a sí mismo. Jesús dice: "Mis ovejas nunca se
destruirán a sí mismas. Yo les doy vida eterna y no perecerán para
siempre" (en la voz media,
"nunca se matarán a sí mismas").
¿Porqué no? Porque tienen el Espíritu Santo morando en ellas.
La Palabra de Dios dice: "Estando
confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la
perfeccionará hasta el día de Jesucristo." Jesús primero
dice: "Yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre",
y luego: "No perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará
de mi mano."
Alguno puede decir: "Bien, yo sé que un
demonio no puede arrebatarme, que un ángel no lo querría, y que el
hombre no podría, pero yo podría arrebatarme a mí mismo."
Entonces usted perecería, ¿no? y Él dice: "No perecerán para
siempre", antes de decirle a usted: "Ni nadie las
arrebatará de mi mano."
¿Es el hombre un agente moral absolutamente
libre? Lo fue cuando Dios lo creó, ¿pero lo es ahora? ¿Es el
pecador un agente moral libre? ¿Qué dice la Escritura? "Son
cautivos por el Diablo a su voluntad." ¿¡Qué!? ¿Un hombre
bajo el lazo del Diablo llevado cautivo a su voluntad es un agente
libre? "¿No sabéis que a quien os prestáis vosotros mismos
por siervos para obedecerle, sois siervos de aquel a quien
obedecéis?" (Romanos 6: 16).
El hombre es un esclavo del pecado y de Satanás;
él no es libre. Pero ahora el evangelio llega al hombre, y él
tiene el poder de decisión, y cuando decide por Cristo obtiene la
vida eterna con todo lo que eso implica, y esa vida es la misma
vida que está en el bendito Hijo de Dios. Esta es comunicada a él,
y ahora es llevado cautivo en las cadenas de amor a los pies del
Salvador, y no quiere ser un agente libre. Él esta feliz de ser un
esclavo, como Pablo lo expresa, de Jesucristo.
Cuestión 2 –
¿Qué de Mateo 24: 13?
"Mas el que perseverare hasta el fin, éste será
salvo." Weymouth dice: "El que permanezca firme
hasta el fin."
El escritor de esta cuestión reconoce que
primariamente esto se refiere a la Gran Tribulación, pero es un
principio sobre el que creo que cada predicador de la Palabra
debería insistir. No tiene provecho que las personas profesen
conversión, pasen al frente, levanten sus manos, vayan a un salón
para consultas, se unan a la iglesia, se bauticen, participen de
la comunión, enseñen en una clase de escuela dominical, hagan obra
misionera, den su dinero para la obra de Cristo, y continúen así
por años, y entonces de pronto queden a la deriva, apartándose de
todo esto, negando al Señor que las compró, rehusando
absolutamente la autoridad de Jesucristo, y sin embargo profesando
ser salvas. La perseverancia es la que prueba la realidad de una
obra de gracia dentro del alma. Esa es la diferencia entre uno que
es meramente reformado por la enseñanza del cristianismo y uno que
ha nacido de nuevo. Usted ve esto muy claramente cuando contrasta
a Pedro y a Judas.
Pedro resbaló y pecó penosamente, pero a pesar
de todo esto él perseveró hasta el fin. Jesús dijo:
"Yo he rogado por ti que tu fe no falte",
y aunque su vida exterior por un breve lapso no
fue lo que debía ser, su fe permaneció, y Jesús le restauró, y
continuó hasta el fin de su vida hasta ser crucificado por su
Salvador [según una tradición histórica]. Judas era uno de los
elegidos, él estaba con el grupo apostólico pero nunca fue
regenerado, y así cuando pecó y vendió a su Señor, se convirtió en
un apóstata y murió suicidándose. Jesús dijo de él mucho antes [de
la traición]: "¿No he escogido yo a vosotros doce, y uno de
vosotros es diablo?" [Juan 6: 70] No,
"uno de vosotros corre el riesgo de llegar a ser
un diablo",
sino,
"uno de vosotros es diablo".
Y se nos dice: "cayó Judas por
transgresión, para irse a su lugar" (Hechos 1:25).
Pedro era alguien que resbaló, Judas era un
apóstata, y hay una gran diferencia entre los dos. Si un hombre
dice, "yo soy salvo", dejen que lo pruebe por su conducta.
Eso es por lo cual no deberíamos temer la doctrina de la seguridad
eterna del creyente. Alguien dirá: "Pero yo conocí a un
hombre que era un maravilloso cristiano, y ahora él ha renunciado
a todo y dice que aún así es salvo." Él sólo se está
engañando a sí mismo. La próxima vez que lo vea, dígale que la
Biblia dice: "El que perseverare hasta el fin, éste será
salvo."
Es inútil que usted mantenga una profesión si
su vida no demuestra que ésta es real. Los hombres pueden emplear
mal cualquier doctrina.
Cuestión 3 –
¿Qué del pasaje de la
Escritura encontrado en Juan 8: 31?
"Y decía Jesús a los Judíos que le habían
creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis
verdaderamente mis discípulos." ¿No es la condición para
el permanente discipulado: "Si vosotros permaneciereis en mi
palabra"?
Ciertamente. Todo hombre que conoce la verdad
de la seguridad eterna cree esto. No tiene sentido que una persona
profese ser discípulo de Jesús si no persevera. Esto es lo que
prueba que hay una obra genuina del Espíritu de Dios en su alma.
Cuestión 4 -
¿Qué de Juan 6: 66? –
"Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron
atrás, y ya no andaban con él."
Eso ha sucedido a lo largo de todos los siglos.
Jesús distingue entre un discípulo y uno que es "verdaderamente
su discípulo", o entre uno que es sólo un discípulo y uno que
es un creyente verdadero. La palabra griega traducida "discípulo"
significa "un alumno" o "un aprendiz". Había muchos
que hasta cierto punto aprendieron de Jesús, y ellos estaban
aprendiendo más y más cada día que le escuchaban. Pero cuando Él
declaró: "El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida
eterna" (Juan 6: 54), ellos dijeron: "Eso es
demasiado para nosotros; no continuaremos con este hombre",
y volvieron atrás.
No había una cuestión de si la gente había
nacido de nuevo y se había perdido, sino de si los que se contaban
entre los aprendices continuarían aprendiendo y dejarían que Él
fuera su maestro, o si rehusarían mayor instrucción y volverían
atrás. Ni siquiera se nos dice que aquellos que volvieron atrás
nunca regresaron.
Cuestión 5 -
Juan 6: 67: "¿Queréis
vosotros iros también?" ¿Qué de esta pregunta?
La pregunta y la respuesta manifiestan el punto
exacto del cual estoy hablando. Él se dirigía ahora a los
apóstoles, ese pequeño grupo que lo había acompañado tanto tiempo,
y dijo: "¿Queréis vosotros iros también?" y Pedro
dijo lo que toda verdadera alma convertida siempre dice: "Señor,
¿a quién iremos? tú tienes palabras de vida eterna" (Juan
6: 68). Si usted realmente ha nacido de nuevo, esa es siempre la
respuesta. Recuerdo que un día estuve razonando sobre este asunto
con un querido y buen hermano por aproximadamente dos horas, y él
insistía en que un hombre podía soltarse a sí mismo de la mano del
Señor. Yo le dije: "¿Por qué insistes en esto? ¿Estás seguro
de que eres salvo?" Él dijo:
"Absolutamente."
"¿Durante cuánto tiempo?"
"Cuarenta años."
"¿Y has sido guardado por cuarenta años? ¿Quieres
soltarte de la mano del Señor hablando así?"
"Ciertamente no."
"Bien", dije, "tú eres mejor que
tu credo."
Ese es justo el punto: si un hombre es nacido
de nuevo, él nunca querrá soltarse de la mano de Cristo aún si
pudiera. Sólo Cristo es el que satisface el alma.
Cuestión 6 -
¿Qué de 2 Tesalonicenses 2: 3?
"No os engañe nadie en ninguna manera; porque
no vendrá sin que venga antes la apostasía [falling away =
apartamiento], y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de
perdición."
La palabra traducida "apartamiento"
[en la traducción al inglés de la Biblia] es "apostasía"
en el original [como en la traducción española Reina Valera 1909
de la Biblia]. Esto nada tiene que ver con la cuestión de la
salvación individual. Esto no toca esta doctrina. ¿No puede usted
ver que esta es una profecía de lo que está sucediendo alrededor
nuestro en el tiempo presente? [siendo su mayor cumplimiento el
surgimiento de la Roma papal a la cual muchos del campo
supuestamente evangélico se están asociando ahora por medio del
movimiento ecuménico]. Recientemente, se nos dijo que setenta y
cinco por ciento de los ministros en la Federación de Iglesias en
la ciudad de Chicago firmaron un cuestionario diciendo que ellos
no creían en algunas de las grandes verdades fundamentales de la
Biblia. Allí usted tiene apostasía. ¿Significa eso que estos
ministros eran todos cristianos alguna vez y ahora no son salvos?
Mis queridos amigos, me temo que todo el problema es que la
mayoría de ellos absolutamente nunca ha nacido de nuevo. Ellos
nada conocen de la gracia regeneradora y por lo tanto están muy
propensos a apostatar de las doctrinas mantenidas como santas por
las grandes denominaciones evangélicas.
Recuerdo cuando un cierto predicador hizo
público un grosero ataque a la doctrina de la sangre de la
expiación. Eso conmocionó a mucha gente que había estado leyendo
sus libros, y estas personas dijeron: "¿No es extraño que un
hombre que alguna vez fue un cristiano tan excelente ahora niegue
la sangre de Cristo?" Yo me senté y leí cada uno de sus
libros y descubrí que él nunca mencionó en alguno de ellos la
sangre de Cristo o la muerte de Cristo en la cruz, excepto en uno
cuando él habló del ejemplo de humillación dado por Jesús al ir a
la cruz. Pero nunca hallé alguna otra referencia a la muerte, la
sangre, o la expiación. Más tarde él dijo: "Ellos me acusan
por abandonar la doctrina de la sangre de la expiación; yo nunca
creí en ésta." Él mostró que era simplemente un apóstata.
Estas cosas no tenían lugar en su corazón o en su vida. La
apostasía está viniendo; está viniendo rápidamente; la gran
iglesia profesante está avanzando, pero ninguna persona nacida de
nuevo jamás se doblegará ante el Anticristo.
Cuestión 7 –
¿Qué de Hebreos 12:14?
"Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la
cual nadie verá al Señor."
Eso es exactamente lo que sostenemos.
Cualquiera que dice: "soy un cristiano", y no sigue
la paz y la santidad nunca verá al Señor. Pero recuerdo cuánto
solía inquietarme esto. Cuando yo era un joven cristiano, se me
enseñó que cuando me convertí todos mis pecados hasta ese momento
fueron quitados, y entonces era como si Dios dijera: "Yo he
borrado el pasado y te he restablecido donde Adam estaba antes de
que cayera; si puedes mantener limpio el historial desde ahora
hasta el fin, serás salvado e irás al cielo." Comencé mi
andar y pronto comencé a fallar, y entonces me dijeron: "El
problema contigo es que todavía no has obtenido la santidad. Si la
obtienes, serás capaz de vivir la clase de vida correcta."
Yo dije: "¿Qué es esta bendición de la santidad?" y
se me respondió: "Cuando Dios te salvó, Él sólo te justificó."
-¿Sólo me justificó? -"Él perdonó tus pecados
pasados, pero ahora debes ser santificado, y eso significa que
debes tener toda tu pecaminosidad natural desarraigada, y
obtendrás verdadera santidad." Yo pensé: "Pero eso
no funcionó muy bien con Adam", y esto me molestó bastante.
Sin embargo ellos me aseguraron que esa era la clave, y así me
dediqué a ello y batallé por seis años. (Me he ocupado de todo
este asunto mucho más completamente en uno de mis libros
anteriores, "HOLINESS: THE FALSE AND THE TRUE" [LA SANTIDAD: LO
FALSO Y LO VERDADERO], del mismo editor [Loizeaux Brothers].)
Yo estaba actuando basado en un texto que no
está en la Biblia: "Sin la santidad nadie verá al Señor."
Escuché muchos sermones predicados sobre éste, y a veces yo mismo
prediqué sobre éste. Yo tenía una gran bandera roja con ese texto
en letras blancas, e intentaba obtener la santidad. A veces yo
pensaba que la tenía, y entonces algo salía mal y debía tratar de
recuperarme de todo otra vez. Nunca olvidaré la primera vez que
leí: "Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual
nadie verá al Señor." Yo pensaba que decía: "Sin la
santidad es imposible ver a Dios." Yo pensaba que debía
obtener perfecta santidad en esta vida, pero lo que esto dice allí
es, si usted no sigue la santidad no verá al Señor. Todo cristiano
sigue la santidad. Un hombre que dice: "soy un cristiano",
y no sigue la santidad o está engañándose a sí mismo o es un
hipócrita. Nosotros sostenemos esto con todo nuestro corazón.
Cuestión 8 -
¿Qué de Romanos 6:16?
"¿No sabéis que a quien os prestáis vosotros
mismos por siervos para obedecerle, sois siervos de aquel a quien
obedecéis, o del pecado para muerte, o de la obediencia para
justicia?"
Ya he hablado de eso. Romanos 6 es como el
libro de Éxodo. Cuando los hijos de Israel estaban en Egipto,
ellos obedecían a Faraón porque debían hacerlo; cuando fueron
llevados a Dios en el desierto, el poder del Faraón fue
quebrantado y llegaron a ser siervos de Dios. Nosotros, en
nuestros días de no salvos, éramos siervos del pecado; ahora, como
cristianos, somos siervos de Dios y estamos para andar delante de
Dios en santidad y justicia.
Cuestión 9 -
Ezequiel 18: 24:
"Mas si el justo se apartare de su justicia, y
cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que
el impío hizo; ¿vivirá él?"
¿No es extraño para alguien en esta
dispensación de la gracia citar un pasaje así, como si éste
tuviese algo que ver con la cuestión de la salvación del alma?
Vuelva y lea Ezequiel 18. ¿De qué está tratando? En el versículo
veintiuno leemos: "El impío, si se apartare de todos sus
pecados que hizo, y guardare todas mis ordenanzas, e hiciere
juicio y justicia, de cierto vivirá; no morirá." ¿Es eso
la gracia? No, eso es la ley. Esa es exactamente la quintaesencia
de la ley.
¿Usted cree que si un hombre impío se apartara
de su maldad él viviría? Si esto fuera verdadero, ¿para qué murió
Jesús? ¿Predicaría usted eso a los pecadores? ¿Quiere que me pare
y diga: "Gente impía, ustedes han estado cometiendo la
maldad; comiencen a hacer lo justo esta noche y vivirán"?
¿Querría usted que predicara eso? Yo estaría engañando
deliberadamente a la gente si les dijera eso. Pero usted ve, aquí
Dios estaba probando al pueblo bajo la ley y decía: "El
hombre que guardare estas cosas vivirá. . . .Mas si el justo se
apartare de su justicia, y cometiere maldad, e hiciere conforme a
todas las abominaciones que el impío hizo; ¿vivirá él? Todas las
justicias que hizo no vendrán en memoria; por su rebelión con que
prevaricó, y por su pecado que cometió, por ello morirá."
¿Y qué ha sucedido? Jamás un hombre permaneció en todas las cosas
que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Por lo
tanto, todos estaban bajo sentencia de muerte. ¿Cómo entonces iban
a ser salvados? ¿Cambiando la forma de vivir? Oh, no; sino por
confesar que no tenían justicia. Si la tuvieran, sólo serían
trapos de inmundicia. Pero ahora ellos encontraron toda su
justicia en el Señor Jesucristo, "el cual nos ha sido hecho
por Dios sabiduría, y justificación, y santificación, y redención."
Nunca cite Ezequiel 18 como si ello fuera el
evangelio; ello es la ley. Y además tenga presente que la "vida"
de la cual se habla en Ezequiel no es la vida eterna en Cristo. Es
la vida aquí sobre la tierra prolongada bajo el gobierno divino,
por causa de la obediencia, o acortada por causa del pecado.
Cuestión 10 –
¿Qué de 2 Pedro 2: 20-22?
"Ciertamente, si habiéndose ellos apartado de
las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y
Salvador Jesucristo, y otra vez envolviéndose en ellas, son
vencidos, sus postrimerías les son hechas peores que los
principios. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el
camino de la justicia, que después de haberlo conocido, tornarse
atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha
acontecido lo del verdadero proverbio: El perro se volvió a su
vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno."
¿Dice esto: "Pero les ha acontecido lo
del verdadero proverbio: La oveja se volvió a su vómito"?
No, no dice eso. Dice: "El perro se volvió a su vómito."
¡Cuántos perros de estos hay! Ellos escapan
temporalmente de la contaminación del mundo por el conocimiento
que viene por el Señor Jesucristo. Si usted fue criado en un hogar
cristiano y se le instruyó en el conocimiento del Señor Jesucristo
desde su juventud, usted escapó de una gran parte de la
contaminación del mundo. Pero después de haber conocido todas
estas cosas, usted puede apartarse; puede tomar su propio camino
en el mundo y vivir en sus inmundicias y contaminaciones. ¿Qué
demuestra eso? ¿Que usted era un cristiano y ahora no lo es? ¿Que
usted era una de las ovejas de Cristo pero ya no es más? Oh, no. ¿Qué
entonces? Esto demuestra que "El perro se volvió a su vómito,
y la puerca lavada a revolcarse en el cieno."
Algo destacable de esta doctrina de la
seguridad eterna del creyente es que muchos de los más grandes
hombres de Dios que alguna vez vivieron, han creído en ésta. C. H.
Spurgeon, D. L. Moody, el Dr. R. A. Torrey, el Dr. A. C. Dixon, y
muchos otros que nosotros apreciamos grandemente creían en ésta.
C. H. Spurgeon dijo muy bellamente: "Si este perro alguna
vez hubiese nacido de nuevo y obtenido una naturaleza de oveja,
nunca habría regresado a su vómito; y si esta puerca alguna vez
hubiese sido regenerada y hubiese tenido el corazón de un cordero
dentro suyo, nunca habría regresado a revolcarse en el cieno."
No se trata de una oveja de Cristo pereciendo.
El maligno tiene muchas cerdas lavadas, pero ellas no son, y nunca
han sido, ovejas de Cristo.
Cuestión 11 –
Ahora llegamos al crucial
texto, Hebreos 6: 4-6. Observe esto cuidadosamente. Vea si lo leo
correctamente.
"Porque es muy posible [la
Biblia dice es imposible, lo cual es cambiado
aquí a propósito para explicar este pasaje] que los que una
vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos
partícipes del Espíritu Santo. Y asimismo gustaron la buena
palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero, y recayeron,
sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de
nuevo para sí mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole a vituperio."
¿Es eso lo que éste dice? Usted cree que un
hombre puede alguna vez ser iluminado, hecho un partícipe del
Espíritu Santo, puede gustar la buena palabra de Dios y las
virtudes del siglo venidero, pero recaer y luego arrepentirse; ¿no
es así? Eso es lo que cree toda la gente que no cree en la
seguridad eterna del creyente. ¿Qué va a hacer usted con quien
tropieza? Si el tropiezo y la apostasía son lo mismo, ¿no ve que
este pasaje es el peor pasaje posible de toda la Biblia para su
doctrina favorita?
Si aquellos que sostienen que un hombre puede
ser salvado una y otra vez analiza este pasaje, estoy seguro de
que verán cuán fatalmente éste apuñala a su teoría.
Esta es la manera en que éste se lee: "Porque
es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el
don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo. Y
asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del
siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para
arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de
Dios, y exponiéndole a vituperio."
Si este pasaje enseña que un hombre una vez
salvado puede volver a estar perdido, entonces éste también enseña
que si ese hombre nuevamente está perdido, él nunca puede
arrepentirse y ser salvado. En otras palabras, si este pasaje
enseña que un hombre una vez salvado puede perderse otra vez, éste
enseña que si usted alguna vez ha estado salvado y ahora está
perdido, usted tiene un boleto de ida al infierno, y no hay
retroceso. ¿Pero cuál es el verdadero punto aquí? Es casi
imposible explicarlo en un minuto o dos, porque usted necesita
estudiar juntamente los capítulos quinto y sexto completos de
Hebreos. Puedo indicar al
lector indagador leer mi libro: "STUDIES IN THE EPISTLE TO THE
HEBREWS" [ESTUDIOS EN LA EPÍSTOLA A LOS HEBREOS]. De los mismos
editores.
El apóstol está hablando a gente que tiene el
Antiguo Testamento y ha sido convencida intelectualmente de que
Jesús es el Mesías pero que está expuesta a la persecución si
confiesa su nombre. Aunque no de todo corazón, ellos saben que
Jesús es el Mesías, y deben haber sentido el poder y visto la
evidencia de su autoridad en los milagros realizados. Sin embargo
ellos pueden retroceder ante todo esto y regresar al judaísmo, e
ir nuevamente a la sinagoga y decir: "No creemos que
Jesucristo sea el Mesías, el Hijo de Dios; rehusamos la autoridad
de este hombre. Él debía ser crucificado." "Crucificando de nuevo
para sí mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole a vituperio."
El apóstol dice: "No intenten hacer algo allí; ustedes no
pueden hacerlo, porque ellos han ido muy lejos. Ellos son
apóstatas." Esto prueba que ellos no son verdaderos
cristianos. En el versículo 9 leemos: "Pero de vosotros, oh
amados, esperamos mejores cosas, y más cercanas a salud, aunque
hablamos así."
Es decir, usted podría tener todas estas cosas
y no tener la salvación. Usted dirá: "No lo creo."
Pero mire esto: "Es imposible que los que una vez fueron
iluminados." ¿Qué significa eso? ¿Nacidos de nuevo? Nadie
podría escuchar un discurso del evangelio sin ser iluminado.
"El principio de tus palabras alumbra; Hace entender a los
simples" (Salmos 119: 130).
"Y gustaron el don celestial." Una cosa
es gustar; otra cosa es comer. Muchas personas han llegado hasta
ese punto y nunca han sido salvadas. El ángel dijo a Ezequiel:
"Hijo del hombre, come este rollo." Pero el ángel vio
que Ezequiel sólo lo había gustado, entonces el ángel le ordenó:
"Hijo del hombre, haz a tu vientre que coma." Éste
estaba en su boca, y si su cabeza hubiese sido cortada toda la
verdad se habría ido, pero "He aquí, tú amas la verdad en lo
íntimo." [Salmos 51: 6]
"Y fueron hechos partícipes del Espíritu
Santo." Ellos no fueron sellados, ni habitados, ni
bautizados, ni llenados con el Espíritu. Él no usa ninguno de los
términos que aluden a los grandes oficios del Espíritu, sino que
dice: "Y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo."
¿Alguna vez vio usted a un hombre en una
reunión donde el Espíritu de Dios estuvo obrando con poder, y
alguna vez se le acercó y le habló y dijo: "¿No quiere
acudir a Cristo?"? Y él respondió: "Yo sé que
debería acudir, puedo sentir el poder del Espíritu de Dios en esta
reunión. Yo sé que esto es correcto y que debería entregarme, pero
no quiero hacerlo, y no lo haré." Y él se aleja
resistiendo al Espíritu aunque fue un partícipe de aquél. Así esa
gente descripta en Hebreos 6 ha estado de esta manera
familiarizada exteriormente con el cristianismo, pero ahora lo
negaban totalmente. Para los tales no podía haber arrepentimiento.
Ahora, a fin de probar que esta es la correcta
interpretación del pasaje, permítame atraer su atención a Hebreos
6: 7-9: "Porque la tierra que embebe el agua que muchas
veces vino sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos de
los cuales es labrada, recibe bendición de Dios: Mas la que
produce espinas y abrojos, es reprobada, y cercana de maldición;
cuyo fin será el ser abrasada. Pero de vosotros, oh amados,
esperamos mejores cosas, y más cercanas a salud, aunque hablamos
así."
Note en primer lugar que todas esas cosas de
las que él habla en los versículos 4 y 5 pueden ser verdaderas
para alguien y sin embargo éste puede no tener la salvación. Pero
él lo dice, como si fueran:
"Aunque les hemos dado esta advertencia,
estamos convencidos de mejores cosas de ustedes; ustedes han
avanzado mucho más que estos apóstatas, ustedes han sido salvados;
y entonces no crean que los estamos confundiendo con gente como
ésta."
Él emplea esta pequeña parábola para hacer
claro lo que quiere decir. Aquí están dos parcelas con plantas
cultivadas creciendo lado a lado, diremos, sólo separadas por una
cerca. La tierra es la misma, el mismo sol brilla sobre ambas, la
misma clase de agua de lluvia riega a las dos. Cuando el tiempo de
la cosecha llega, una de estas parcelas produce hierba provechosa,
pero la otra sólo espinas y abrojos. ¿Qué está enseñando él aquí?
Este es un mensaje a los judíos, tratando de hacerles ver la
realidad de Cristo como el Mesías y su cumplimiento de todos los
tipos antiguos. Estas dos parcelas de tierra son dos hombres,
ellas son los corazones de dos hombres. Podemos pensar de ellos en
esta forma para hacer todo más gráfico. Ellos crecen lado a lado,
a ambos se les enseña la Biblia, ambos van a la misma sinagoga,
ambos esperan al Mesías, ambos acuden para escuchar predicar a
Juan el Bautista, quizás ambos fueron bautizados por Juan el
Bautista, confesando sus pecados. El bautismo de Juan no implicaba
la salvación, éste sólo anticipaba la venida del Salvador. Ambos
oyeron al Señor Jesús, ambos le vieron realizar sus obras
poderosas, ambos están entre aquella multitud mirando cuando Él
muere, ambos están allí cuando el gentío sale a ver la tumba vacía,
ambos están cerca cuando Él asciende al cielo, ambos ven el
poderoso obrar del Espíritu en el día de Pentecostés, ambos van
entre los apóstoles, y exteriormente usted no podría ver
diferencia alguna entre ellos. Pero de repente estalla la
persecución. Uno de ellos es arrestado, y le dicen: "Niega a
Jesucristo, o morirás." Él dice: "No puedo negarle;
Él es mi Salvador." "Entonces morirás." "Estoy dispuesto a morir,
pero no puedo negarle." El otro es arrestado y le dicen:
"Debes negar a Cristo o morir." Él dice: "Le
negaré antes que morir. Regresaré y seré un buen judío antes que
morir." "Entonces hazlo público."
Ellos tenían una forma terrible de hacerle
volver atrás. Recuerdo haber leído cómo en un caso así, lo llevan
a un lugar inmundo donde alguien mataba una cerda, y el que está
volviendo al judaísmo, para demostrar su negación, escupe sobre la
sangre de la cerda y dice: "Así estimo la sangre de Jesús el
Nazareno." Y luego le purifican y le toman de vuelta. ¿Podía
algún verdadero creyente en Jesús hacer eso? ¿Qué hizo la
diferencia entre los dos?
Aquellas parcelas de tierra tenían la misma
lluvia, la misma luz del sol, pero hubo diferentes cosechas. ¿Cuál
era la diferencia? Una de ellas tenía la buena semilla y produjo
buen fruto, la otra no tenía la buena semilla y produjo espinas y
abrojos. Los dos hombres estaban familiarizados con la verdad,
pero uno recibió la simiente incorruptible, la Palabra de vida, y
produjo fruto para Dios. El otro nunca recibió la buena semilla, y
él día llega cuando se convierte en un apóstata.
Si usted recuerda la diferencia entre un
apóstata y uno que resbala, ello le librará de muchos problemas
sobre varias porciones de las Escrituras. El apóstata conoce todo
acerca del cristianismo pero nunca ha sido un verdadero cristiano.
El que resbala es una persona que ha conocido a Cristo, que le
amaba, pero que se enfrió en su alma, perdió su vida espiritual.
No hay cristiano que no haya sido frecuentemente culpable de
resbalar. Por eso es que necesitamos al Señor como nuestro Abogado
para restaurar nuestras almas. Cuando resbalamos, no es nuestra
unión con Él la que es destruida, sino nuestra comunión. Usted
puede decir: "¿Porqué está tan seguro de que un verdadero
cristiano no apostata?" Porque Dios lo dice así en su
Palabra. 1 Juan 2:18: "Hijitos, ya es el último tiempo: y
como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así
también al presente han comenzado a ser muchos anticristos; por lo
cual sabemos que es el último tiempo." Anticristo
significa "opuesto a Cristo". El apóstata siempre es
alguien opuesto a Cristo. Un hombre dice: "He probado todo
esto, y nada hay allí", y así reprueba a Cristo.
"Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros;
porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con
nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son
de nosotros." La palabra "cierto" está en
itálicas y en realidad arrojan una duda. Deje fuera aquellas
palabras porque no pertenecen al texto griego, y léalo así:
"Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran
de nosotros, hubieran permanecido con nosotros." Y luego
él agrega: "Salieron para que se manifestase que ellos no
eran totalmente (esa es una traducción literal) de nosotros."
En otras palabras, ellos eran de nosotros según su profesión, en
el compañerismo externo, pero no totalmente de nosotros, porque
nunca habían nacido verdaderamente de Dios. Esto también explica
el capítulo décimo de Hebreos que es el próximo pasaje presentado
como una objeción.
Cuestión 12 -
Explique Hebreos 10: 28, 29:
"El que menospreciare la ley de Moisés, por el
testimonio de dos o de tres testigos muere sin ninguna
misericordia: ¿Cuánto pensáis que será más digno de mayor castigo,
el que hollare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre
del testamento, en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al
Espíritu de gracia?"
Las personas se inquietan aquí, porque dicen:
"Bien, este hombre seguramente era un cristiano, porque se
dice que fue santificado."
Eso no necesariamente prueba que él fuera un
cristiano. La totalidad de la nación de Israel fue santificada por
la sangre del pacto; en un cierto sentido la totalidad del mundo
ha sido santificado por la sangre de la cruz. Si no fuera por esa
sangre derramada en la cruz del Calvario, todo el mundo estaría
condenado al juicio eterno, pero, por causa de que Jesús murió por
el mundo entero, Dios dice: "Ahora, puedo tratar con todos
los hombres sobre la base de la sangre de la cruz", y,
como frecuentemente decimos, la gran cuestión entre Dios y el
hombre actualmente no es primariamente la cuestión del pecado. ¿Por
qué? Porque la sangre de Cristo responde por el pecado. ¿Cuál es
la gran cuestión? Es la cuestión del Hijo: ¿Cómo está tratando
usted al Hijo de Dios que murió para salvarle? Cristo ha
muerto por todos los hombres, su sangre fue derramada para la
salvación de todos los hombres, y ésta será de beneficio para cada
pecador en todo el mundo si ellos confían en Él. Vea Juan 3: 18,
19.
Aquí está este hebreo que ha avanzado hasta un
cierto punto, y ahora surge la pregunta: "Confesarás a
Cristo como tu única gran Ofrenda por el Pecado sin importar lo
que esto implique?" Y él responde: "No, no puedo
hacer eso. Voy a regresar al templo. Hay una ofrenda por el pecado
allí, y no tendré que sufrir como podría sufrir si confesara a
Jesucristo." Pero él no puede hacer eso. Dios ya no acepta
más eso: "Ya no queda sacrificio por el pecado." "Si
pecáremos voluntariamente después de haber recibido el
conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por el pecado."
"No queda otro sacrificio por el pecado" es el sentido
preciso. Este sacrificio en el altar fue ordenado por Dios. Él
dijo: "Si pecares, debes traer un sacrificio, y yo te
aceptaré." "Porque la vida de la carne en la sangre está: y yo os
la he dado para expiar vuestras personas sobre el altar: por lo
cual la misma sangre expiará la persona" (Levítico 17:
11). "Bien", dice este judío, "tengo una
ofrenda por el pecado." Pero él ha encontrado a Jesucristo
o ha oído de Él como la gran ofrenda por el pecado; sabe que Dios
le aceptó y le resucitó de entre los muertos; él tiene todo este
conocimiento, pero con todo esto está atemorizado de hacerlo
público de una manera definida y de confesar a Cristo como su
Salvador. Él dice: "No necesito esta Ofrenda por el Pecado,
volveré atrás y estaré contento con la ofrenda por el pecado del
templo."
Antes de que Jesús viniera, eso era aceptable
porque lo señalaba a Él, pero ahora Él ha venido. Si usted le
rechaza, no queda otra ofrenda. Este pasaje, usted ve, nada tiene
que ver con un cristiano verdadero apartándose de Cristo, sino con
un hombre ampliamente instruido que rehúsa aceptarle. Y cuantas
personas hay, no sólo entre los judíos sino en el cristianismo,
que están rehusando esta Ofrenda por el Pecado.
Cuestión 13 –
El próximo pasaje tratado es
Lucas 9: 61, 62:
"Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor;
mas déjame que me despida primero de los que están en mi casa. Y
Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira atrás,
es apto para el reino de Dios."
¡Qué cosa terrible sería si éste fuera el
camino al cielo! Cuantos miles de fervorosos cristianos hay que
han permitido que lo que creían ser su deber hacia sus amigos les
impidiera seguir completamente a Cristo.
Supongamos que ellos fueran al cielo sólo sobre
la base de seguir completamente a Cristo. Usted ve que estos
judíos estaban esperando el reino, y muchos dijeron: "Te
seguiré, pero mis amigos tienen un derecho sobre mí." "No",
dice el Señor: "Yo debo estar primero. Ninguno que poniendo
su mano al arado mira atrás, es apto para el reino de Dios."
Esa es la prueba del discipulado. Pero es necesario distinguir
entre la salvación por gracia y la recompensa por el discipulado
fiel. Las recompensa están relacionadas con el reino. No importa
cuán fiel pueda ser yo como cristiano, ello no me da un mejor
lugar en el cielo que si fuera llevado allá en el momento en que
fui salvado. Supongamos que en el mismo instante en que usted se
convirtiera cayera muerto de repente; ¿hubiera ido al cielo? Sí,
hubiera ido allá sobre la base de la complacencia de Dios en la
obra de su Hijo. Supongamos que usted se hubiese convertido
cincuenta años atrás. Habría altibajos en su vida; pero usted ha
estado salvado todos esos años. ¿Dónde iría si muriese
repentinamente? Usted iría al cielo. ¿Sobre qué base? Sobre la
base de la complacencia de Dios en la obra de su Hijo. No hay ni
un pequeño cambio en cincuenta años. "Pero", dice
usted, "yo he sido un cristiano maravillosamente fiel."
¿En verdad lo ha sido? Estoy sorprendido de que piense así. Cuanto
más le servimos, más sentimos la mayoría de nosotros cuán infieles
hemos sido. Pero usted insiste: "Yo he sido un cristiano muy
fiel." ¿Le hace eso más apto para el cielo de lo que era
en el momento en que confió en Jesús? Usted pregunta: "¿De
nada sirve la fidelidad como discípulo?" Sirve mucho, pero
no tiene mérito para la salvación. Usted tiene un lugar en la casa
del Padre sobre la base de pura gracia, pero la casa del Padre no
es la única cosa delante nuestro. También está el reino de Dios.
"Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino
de su Padre." Y aquí hay diferentes recompenses de acuerdo
a la medida de la fidelidad en esta vida.
(Puedo dirigirle a otro de mis folletos "Salvation and Reward" ["Salvación
y Recompensa"]. De los mismos editores).
Aquí estaba uno a quien el Señor dijo: "Quiero
que me sigas a África o India", y él dijo: "Oh Señor,
tolérame que vaya primero y entierre a mi padre. Tengo un anciano
padre aquí y no puedo soportar dejarle mientras viva. Después de
su muerte, estaré gustoso de seguirte." Y el Señor dice:
"Deja que los muertos entierren a sus muertos." Por
supuesto, si él hubiese tenido la responsabilidad de proveer para
su padre, eso sería una cosa distinta. Porque ese hombre no tiene
la fe y el coraje para efectuar esa separación, ¿cesa de ser un
cristiano? Él puede permanecer en su casa, él puede ser de gran
valor y de gran utilidad, pero cuando llegue al tribunal de Cristo
hay una recompensa que podría haber tenido que no tendrá, porque
no anduvo durante todo el trayecto con el Señor Jesucristo. Si
andar durante todo el trayecto diera a los hombres el derecho al
cielo, ninguno de nosotros llegaría allí jamás. Pero en la medida
que andamos, tan lejos como entendamos, durante el trayecto entero,
Él nos recompensará. Si la gente pudiese ver la diferencia entre
la salvación por la gracia y la recompensa por el servicio, esta
cuestión se resolvería por sí sola. Desde este punto en adelante,
la mayoría de estas objeciones realmente tienen que ver con este
mismo hecho.
Cuestión 14 –
Tomemos los siguientes
pasajes:
"Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros
haya corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo:
Antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se
dice Hoy; porque ninguno de vosotros se endurezca con engaño de
pecado: Porque participantes de Cristo somos hechos, con tal que
conservemos firme hasta el fin el principio de nuestra confianza."
(Hebreos 3: 12 – 14)
Ese es uno de los versículos con una condición.
Otro se encuentra en 1 Corintios 15: 1, 2:
"Además os declaro, hermanos, el evangelio que
os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también
perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os
he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano."
Otro es encontrado en Colosenses 1: 21-23:
"A vosotros también, que erais en otro tiempo
extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha
reconciliado en el cuerpo de su carne por medio de muerte, para
haceros santos, y sin mancha, e irreprensibles delante de él: Si
empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la
esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado a
toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy
hecho ministro."
Podría agregar otros a estos, pero aquí están
tres pasajes con un condicional.
¿Qué quiso decir el Espíritu de Dios al
introducir estos tres condicionales?
En cada una de estas ocasiones Él se dirige a
grupos de personas. Yo estoy aquí para hablarles a ustedes como un
grupo de gente. Si yo pidiera a cada uno que profesa ser un
cristiano que se pusiera de pie, supongo que casi todos se
levantarían. ¿Probaría eso que todos ustedes son cristianos? Esto
mostraría que ustedes profesan ser cristianos. ¿Qué probaría que
ustedes lo son realmente? "Si empero permanecéis fundados y
firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio."
Ustedes profesan haber recibido el evangelio; ustedes son salvos
si guardan en la memoria lo que les ha sido predicado. Si no, eso
simplemente muestra que no hay realidad.
La fe aquí no es la fe por la cual usted es
salvo, no es la fe por la cual usted cree; sino que es aquello que
usted cree. Judas dice: "Que contendáis eficazmente por la
fe que ha sido una vez dada a los santos" (Judas v. 3).
Eso es el conjunto de la doctrina cristiana, y, si es un verdadero
cristiano, usted permanecerá en esa doctrina cristiana hasta el
fin, pero si no, usted puede hacerse mormón, o de la Ciencia
Cristiana, o un teosofista, o algo similar. Entonces usted
simplemente muestra que no hay realidad. Es algo muy fácil decir,
"soy salvo"; otra cosa es probarlo.
Cuestión 15 -
¿Qué de 2 Pedro 3: 17?
"Así que vosotros, oh amados, pues estáis
amonestados, guardaos que por el error de los abominables no seáis
juntamente extraviados, y caigáis de vuestra firmeza."
Volvemos a lo que estábamos hablando hace unos
pocos minutos. Siempre hay una posibilidad de que un verdadero
cristiano caiga, y necesitamos ser advertido una y otra vez.
Cuántos hemos conocido que en cierto tiempo tenían un brillante
testimonio cristiano pero cayeron. Ellos no estuvieron alertas, no
fueron piadosos, y tropezaron y cayeron. ¿Significa eso que están
perdidos? No, no si realmente nacieron de nuevo. Si nacieron de
nuevo, han recibido la vida eterna; y si gente así cae, allí es
donde comienza la obra de restauración del Espíritu de Dios. David
cayó de una manera sumamente terrible, pero dice: "Él
restaura mi alma"; y a veces al restaurar las almas de su
pueblo, Dios debe hacerle pasar a través de muy amargas
experiencias. Él les ama demasiado como para dejarles estar
felices cuando se apartan de Él.
Cuestión 16 –
Explique este pasaje:
"Que se han descaminado de la verdad, diciendo
que la resurrección es ya hecha, y trastornan la fe de algunos"
(2 Timoteo 2: 18).
Un escritor dice: "Vemos aquí la
posibilidad de que nuestra fe sea trastornada."
No es de eso que Pablo está hablando. Él está
hablando de la fe. De nuevo usted debe hacer la distinción.
Nuestra fe es aquello por medio de lo cual creemos. Nosotros
creemos en Dios; eso es nuestra fe. Pero creemos la verdad que
Dios nos ha revelado, y eso es la fe, y eso es lo que ha
sido trastornado en la mente del creyente profesante en este caso.
Esto es lo mismo que usted encuentra en 1 Timoteo 5: 15: "Porque
ya algunas han vuelto atrás en pos de Satanás." Algunos
verdaderos cristianos hacen eso, pero qué cosa bendita es saber
que el Señor va en busca de ellos y nunca los abandona.
Cuestión 17 -
¿No podemos dejar que las cosas de Dios se escurran de nosotros?
"Por tanto, es menester que con más diligencia
atendamos a las cosas que hemos oído, porque acaso no nos
escurramos" (Hebreos 2: 1), o, en otras palabras: "acaso
nos alejemos de ellas."
Esta es otra vez la misma advertencia. Usted ha
oído el precioso ministerio de hombres de Dios que le han
predicado la Palabra. Ustedes han tenido tal instrucción como
muchos nunca han tenido. Ustedes serán terriblemente culpables si
se apartan de ella. Ustedes necesitan "persistir en lo que han
aprendido." Pero si todos fuésemos a perder nuestra salvación
cada vez que nos desviamos en alguna cosa errónea, ¡cuán grave
sería esto! ¿Hay alguno aquí que nunca se haya apartado un poquito?
Si el pecado me separará de Cristo, ¿cuánto
pecado? ¿Cómo puedo alguna vez estar seguro de cuanto pecado? ¿No
es un hecho que cada uno de nosotros peca en pensamiento, o en
palabra, o en obra, probablemente cada día de nuestras vidas? ¿Hay
alguna noche en la que usted pueda arrodillarse ante Dios y decir:
"Señor, te agradezco porque hoy no he pecado en pensamiento,
o palabra u obras"? Estoy seguro de que ningún cristiano
sincero puede decir eso. ¿Cuánto tiene usted que pecar para
quebrar el vínculo que lo une a Cristo? Usted nunca podría estar
seguro entre un día y otro de que está salvado, y usted no dejaría
lugar alguno para la obra restauradora de Dios, si su salvación
dependiera de su fidelidad personal.
Cuestión 18 -
¿Qué de un pasaje de la Escritura como éste?
"Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la
corona de la vida" (Apocalipsis 2: 10). ¿Cómo puede usted
decir que un hombre está salvado por la eternidad cuando el Señor
le dice que debe ser fiel hasta el fin?
Una corona de vida no es la salvación; es la
recompensa. Hay cinco coronas: la corona incorruptible por la
fidelidad en el transcurso de nuestra existencia; la corona de
gozo por ganar almas; la corona de justicia para los que aman su
venida; la corona de vida para aquellos que sufren por Cristo; la
corona de gloria para quienes alimenten las ovejas y corderos del
rebaño de Cristo. Yo podría perder todas esas coronas y sin
embargo no perderé mi salvación. La Palabra dice: "Si la
obra de alguno fuere quemada. . . .él empero será salvo, mas así
como por fuego" (1 Corintios 3 :15). Pero no quiero ser
salvado de esa forma. Yo quiero ganar la corona de la vida.
"Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida."
Cuestión 19 -
Explique Hebreos 10: 37-39:
"Porque aun un poquito, Y el que ha de venir
vendrá, y no tardará. Ahora el justo vivirá por fe; Mas si [alguno]
se retirare, no agradará a mi alma." Observe el versículo
siguiente: "Pero nosotros (¿quiénes? los verdaderos
cristianos) no somos tales que nos retiremos para perdición, sino
fieles para ganancia del alma." Si una persona ha creído
para la salvación del alma, no hay peligro de que "se retire
para perdición." Es algo terrible estar intelectualmente
convencido y detenerse allí.
Cuestión 20 –
Ahora consideraré Apocalipsis
3: 15, 16, donde el Señor, hablando a la iglesia de Laodicea dice:
"Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni
caliente. ¡Ojalá fueses frío, o caliente! Mas porque eres tibio, y
no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca."
¿Es este un individuo que alguna vez había
estado salvado y no lo está más? El Señor está hablando a una
iglesia. ¿Alguna vez vio usted una iglesia como la de Laodicea,
una iglesia ni fría ni caliente, una donde usted no podría decir
si estaba a favor o en contra de Cristo? Y entonces el Señor dice
a esa iglesia: "Porque eres sólo tibia --hay profesión--,
pero no eres ni fría ni caliente, te vomitaré de mi boca. No te
tendré en modo alguno como una iglesia." Allí no dice que
no puedan haber individuos en la iglesia que sean hijos de Dios,
justo como la iglesia en Efeso. Él dijo a ellos: "Si no te
arrepientes quitaré tu candelero." Un candelero, usted
sabe, es para dar luz.
Cada vez que voy al centro de la ciudad paso
por una iglesia a la cual perteneció D. L. Moody. Ella era un
centro evangelístico en su tiempo, pero actualmente es un
verdadero centro de modernismo, y el Evangelio nunca es predicado
allí. Cada vez que la veo pienso del tiempo en que Moody estuvo
allí y se mantuvo firmemente a favor de la verdad, y digo:
"Su candelero fue quitado." Pueden haber algunos
verdaderos cristianos en esa iglesia, algunas de las queridas
antiguas personas que estaban en ella hace años, y quizá todavía
son miembros allí. Eso no quiere decir que éstos no sean
cristianos porque la iglesia como tal haya perdido su testimonio a
favor de Cristo.
Cuestión 21 -
Aquí está un versículo que me
sorprende encontrarlo usado para probar la doctrina de la "recaída".
"Si el justo con dificultad se salva; ¿adónde
aparecerá el infiel y el pecador?" (1 Pedro 4:18).
¿Qué tiene que ver esto con el asunto? ¿Qué
está diciendo Pedro? "Es tiempo de que el juicio comience de
la casa de Dios: y si primero comienza por nosotros, ¿qué será el
fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?" (1
Pedro 4: 17). Supongo que los hijos de Dios tienen faltas. Yo sé
que ellos deben ser juzgados por sus faltas por el Padre para
corrección, y Dios tratará muy solemnemente y muy seriamente con
ellos por sus fallas. No habría necesidad de juicio si todos ellos
fueran cristianos perfectos, pero si Dios trata con su propio
pueblo en esta forma, y si el justo es salvado atravesando
dificultades, "¿Adónde aparecerá el infiel y el pecador?"
Eso nada tiene que ver con la cuestión de si el cristiano está o
no salvado por la eternidad.
Cuestión 22 -
Juan 15: 1-6 es el siguiente
pasaje cuestionado.
"Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el
labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, le quitará: y
todo aquel que lleva fruto, le limpiará, para que lleve más fruto.
Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado. Estad
en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de
sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no
estuviereis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que
está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada
podéis hacer. El que en mí no estuviere, será echado fuera como
mal pámpano, y se secará; y los cogen, y los echan en el fuego, y
arden."
Este capítulo no está discutiendo el tema de la
vida eterna sino el de llevar fruto. Hay cristianos que llevan muy
poco fruto para Dios, pero todos llevan algún fruto para Él. Hay
mucha gente en la Vid (y la Vid habla de profesión aquí en la
tierra) que no lleva fruto para Él y eventualmente serán
totalmente cortados cuando Jesús vuelva. Entonces no habrá lugar
con Él porque no hay unión con Él.
No hay ramas naturales en la Vid viviente.
Nosotros somos injertados por la fe. Yo no sé mucho sobre injertos,
pero sé que una cosa es hacer un injerto, otra que un injerto
germine. Una cosa es que una persona esté vinculada exteriormente
con Él y otra bastante distinta que esa persona tenga vida en
Cristo. ¿Cuál es la evidencia que demuestra si él esta realmente
en la vid? La evidencia es si él lleva fruto. Todos los que tienen
la vida llevan algún fruto para Dios. Si no hay fruto, usted puede
estar seguro de que no hay vida, no hay unión real con Cristo.
Cuestión 23 -
¿Tendrá un cristiano que fallece con pecados no confesados una
oportunidad de enmendar las cosas después de morir? ¿Es el
tribunal de Cristo el tiempo cuando todos los malentendidos y
discordias entre cristianos serán enmendados?
Es dudoso que algún cristiano alguna vez
muriera sin tener ningún pecado de su historial sin confesar.
Mientras que el pecado podría ser confesado en una forma general,
sin embargo, ¿quién de nosotros alguna vez ha confesado
definidamente todos sus pecados? Pero la preciosa sangre de Cristo
responde por cada pecado que un creyente alguna vez haya cometido.
En el tribunal de Cristo, el Señor revisará la vida entera desde
la regeneración, dando su entendimiento sobre toda cosa, y el
creyente verá entonces por primera vez cada detalle en la luz de
la infinita santidad de Dios. Todo será considerado, de modo que
las fallas de los creyentes nunca serán mencionadas de nuevo por
toda la eternidad.
Cuestión 24 –
¿Hay alguna diferencia entre el
libro de la vida y el libro de la vida del Cordero?
Sí, el libro de la vida es el libro de los
vivientes. Es también el registro de las profesiones. Los nombres
pueden ser borrados de este libro. El libro de la vida del Cordero
es el registro de los propósitos eternos de Dios. Los nombres allí
inscriptos están escritos desde la fundación del mundo. En otras
palabras, un libro tiene que ver con la responsabilidad, el otro
con la pura gracia.
Ningún cristiano tendrá borrado alguna vez su
nombre del libro de la vida del Cordero, porque todos los tales
tienen la vida eterna – la cual no se pierde y perdura para
siempre.
FIN |
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