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CINCO PRINCIPIOS BIBLICOS DE AVIVAMIENTO
Richard Bennett (Ex Sacerdote)
En todos los asuntos de fe y moral la autoridad final es
solamente la Biblia (Sola Scriptura Nº 1). Delante del Santísimo
Dios, de acuerdo a la Biblia, la persona es salva solo por gracia
(Sola Gratia Nº 2), solamente por medio de la fe (Sola Fide Nº 3),
en Cristo Jesús solamente (Solo Christo Nº 4). A partir de esto,
toda la gloria y la alabanza son solo para Dios (Soli Dei Gloria
Nº 5).
El Señor Dios ha usado estos cinco principios bíblicos para
producir un gran avivamiento en el cuerpo de Cristo conocido como
la Reforma. Históricamente, estos cinco principios han estado en
la base de todos los avivamientos genuinos en el cuerpo de Cristo
porque el mensaje del Evangelio es el nudo de todo verdadero
avivamiento en el cuerpo de Cristo, como lo fue en la Reforma.
Los reformadores vieron que el problema radical de la humanidad es
una culpa legal frente a un Dios Santo que es, antes que nada, una
situación legal o forense mas que una sencilla contaminación
moral, consecuencia de la culpa legal. Bíblicamente, los
reformadores vieron que la expiación encara antes que nada la
culpa legal de la humanidad frente a un Dios Santo mas bien que la
simple mejora de la condición moral del hombre. Aunque una mejor
condición moral sigue a la declaración legal de rectitud delante
del Santo Dios, la mejora de la condición moral del hombre le
sigue como un fruto, y también es parte del mensaje Divino. El
verdadero avivamiento viene cuando el individuo salvado confía
plena y solamente en el cumplimiento de la Ley por Cristo Jesús;
luego, unido a el, se arrepiente de su pecado. De esa manera la
gracia de Dios puede fluir abundantemente y solo el recibe la
gloria.
Los reformadores de los siglos 16, 17 y 18 comprendieron
unánimemente estos cinco principios como básicos a la verdadera
reforma, o avivamiento, en el cuerpo de Cristo. Aplicaron estos
principios a la sede de Roma. En consecuencia la gente pudo ver
claramente el sistema falso por el que estaban esclavizados. Como
resultado, la abandonaron en tropel. Estos principios son la
medida de la verdadera doctrina y por ende, la medida del
verdadero avivamiento, que es un avivamiento de los engaños de
Satanás y de las insensateces de Galatas capitulo tres.
Salvación por la gracia sola (Sola Gratia)
En la Biblia, la justificación es el regalo de Dios al
creyente, a quien le es acreditada en base a la obra acabada de
Cristo en la cruz.7 Sencillamente, la justificación es el fallo
justo de Dios del creyente, por el que lo declara sin culpa en
relación al pecado, y recto en cuanto a su posición moral en
Cristo frente al Dios Santo. Este juicio de Dios es legalmente
posible gracias a la muerte sustitutiva y a la resurreccion de
Cristo Jesús en lugar del creyente. La justificación es primero y
principalmente el juicio legal de Dios del creyente.
Como lo declaro Cristo: "Ahora es el juicio de este mundo; ahora
el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere
levantado de la tierra, a todos atraeré a mi mismo".8 La
justificación es el fallo justo de Dios para demostrar en palabras
de Romanos 3:26 que El es: "justo, y el que justifica al que es de
la fe de Jesús". Este juicio justo de Dios es el centro de la
predicación apostólica de la buenas nuevas de la Biblia. Es un
juicio justo otorgado por Dios gratuitamente.
"Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será
justificado delante de el; porque por medio de la ley es el
conocimiento del pecado. Pero ahora, aparte de la ley, se ha
manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley, y por los
profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo,
para todos los que creen en el. Porque no hay diferencia, por
cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la
redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso por
propiciacion por medio de la fe en su sangre, para manifestar su
justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, lo
pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su
justicia, a fin de que el sea el justo, y el que justifica al que
es de la fe de Jesus".9
Claramente, de acuerdo con este pasaje, toda persona que esta
bajo la ley ha sido destituida de la gloria de Dios y por lo tanto
tiene un expediente malo a causa de sus pecados personales. La
buena nueva afirmada en el versículo 24 es que la justificación de
una persona delante de Dios se basa en la redención de Cristo y es
gratuita, ya que no consiste en nada que la persona pueda hacer
por si misma. Dios mismo provee por gracia la justificación del
creyente. "Por gracia" significa su don gratuito. La gracia de
Dios a expensas de Cristo. Este es el nudo mismo de las buenas
nuevas del Evangelio. El Evangelio tiene que ver primero y
principalmente con Quien es Dios en su Santa y Justa naturaleza.
El Evangelio muestra que a causa de Quien es Dios, solamente El
justifica al creyente. Romanos 3:26 afirma: "Con la mira de
manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que el sea justo,
y el que justifica al que es de la fe de Jesús".
Bajo la ley, que Dios el Padre declare justo a un pecador, implica
que este haya vivido una vida perfecta bajo la ley perfecta.
Solamente el Dios-Hombre Cristo lo podía hacer, y lo hizo. Lo ha
cumplido.
En eso se ha mostrado el amor de Dios por medio de su Hijo,
Jesucristo, en que este don de justicia, que le costo a Cristo
Jesús la vida es un obra completa y la obtenemos gratuitamente.
Porque ¿a quien le debe Dios algo? Y ¿quien puede alcanzar Su
patrón bajo la ley? ¿Quien puede negociar con Dios o con
Jesucristo, con la idea de ofrecer algo a cambio de la declaración
de justicia de parte de Dios? Hacer una oferta tan natural y
ridícula como esa seria intentar un soborno del mas alto grado.
Una y otra vez la Biblia afirma, por eso, que Dios acredita
gratuitamente, o por la gracia de Dios solamente (Sola gratia), la
justicia de Cristo al creyente.
Efesios 2:7-9 "Para mostrar en los siglos venideros las
abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en
Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y
esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que
nadie se gloríe".
Romanos 11:6 "Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera
la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de
otra manera la obra ya no es obra".
Efesios 2:5 ". . . por gracia sois salvos".
Tito 2:11 "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para
salvación a todos los hombres".
Tito 3:7 "Para que justificados por su gracia, viniésemos a ser
herederos conforme a la esperanza de la vida eterna".
1 Timoteo 1:14 "Pero la gracia de nuestro Señor fue mas abundante
con la fe y el amor que es en Cristo Jesús".
Efesios 1:7 "En quien tenemos redención por su sangre, el perdón
de pecados según las riquezas de su gracia".
La herejía pelagiana
Pelagio fue un monje británico nacido a mediados del siglo 4
(354-418). Tenia un gran celo por la moralidad, la autodisciplina
ascética y la auto superación "cristiana". Pero carecía de la
comprensión bíblica del principio de la sola gracia. Sostenía que
la naturaleza humana tiene la capacidad de vivir una vida santa
delante de Dios, es decir, que un hombre puede ser justificado
guardando la ley de Dios. Esto es imposible en realidad. Sin
embargo, la herejía pelagiana, contra la que lucho Agustín, entro
como un cáncer en la iglesia Cristiana.
El conflicto entre el Evangelio y esa herejía giraba alrededor del
asunto de la muerte espiritual del hombre y del don absolutamente
gratuito de Dios de la justificación como la verdadera solución a
ese problema mortal. El conflicto se reduce a la pregunta de si la
redención es obra de Dios o del hombre. Para Pelagio, el hombre
necesitaba simplemente mejorar, mientras que bíblicamente, el
hombre es declarado "muerto en [sus] delitos y pecados" (Efesios
2:1).
Esta herejía esta extendida hoy en los cultos, el catolicismo
romano y en algunas partes del mundo evangélico. Los reformadores
del siglo 16 insistieron en que sobre la base de los claros textos
bíblicos (once veces en Romanos capitulo cuatro, por ejemplo), el
don de Dios de la justificación es por gracia sola y esta
acreditado legalmente al individuo por Dios el Juez. Esto fue lo
que hizo pedazos la posición pelagiana de Roma. El principio
bíblico de que la justificación es por la sola gracia de Dios es
lo que destruirá el semipelagianismo de Roma en la actualidad.10
Los intentos de Roma de reducir el "poder de Dios para
salvación" a una "ayuda"
El poder de Dios para salvación del que habla Pablo es el
Evangelio en Romanos 1:16. Esta aclarado en el versículo 17 como
la "justicia de Dios" que "se revela".
La justicia de Dios acreditada al creyente a expensas de Cristo
esta verdaderamente en la raíz del significado de la expresión "temor
reverencial". El creyente se siente inundado una y otra vez por el
temor reverencial, adoración y alabanza al Santo Dios que ha
provisto la obra acabada y permanente de justificación del pecado.
Esta justificación reside solamente en la justicia de Cristo (Solo
Christo) y esta acreditada irrevocablemente al creyente que ha
sido puesto en El por Dios mismo. Esta justicia no puede ser
menguada; tampoco aumentada. El creyente es justificado por
acreditación de la "justicia perdurable"11 de Cristo, y por lo
tanto es para siempre. Con el apóstol Pablo, entonces, el creyente
puede proclamar valientemente "Ahora, pues, ninguna condenación
hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme
a la carne, sino conforme al Espiritu".12 El propósito primero y
ultimo de Dios se ve claramente en este libro.
Siguiendo a la "no condenación" esta la liberación del pecado y el
andar en el camino del Espíritu Santo, no en el de la carne.
Cuando la persona convertida peca, su acción causa un conflicto
que debe ser resuelto por la relación entre Dios el Padre y
ella.13 No significa que haya perdido su posición de hijo de Dios
en Cristo, porque esa posición le ha sido conferida
irrevocablemente por el Dios Juez. Mas bien Dios el Padre trata
con sus hijos precisamente porque son legalmente sus hijos. Esta
es la razón por la que como personas verdaderamente salvas, Dios
castiga a los suyos, porque están realmente en Cristo. "Pero si se
os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes,
entonces sois bastardos, y no hijos".14
La enseñanza Católica Romana
Contrariamente a todo esto, la enseñanza Católica Romana sobre
la gracia esta en franca contradicción con la naturaleza legal de
la gracia de Dios. Esto se ve claramente por la flagrante mentira
en su sumario sobre la gracia en el Catecismo:
Nº 2021 "La gracia es el auxilio que Dios nos da para responder a
nuestra vocación de llegar a ser sus hijos adoptivos. . . "15
En las Escrituras, la adopción no es algo que uno tiene como
meta o vocación. Mas bien es totalmente asunto de Dios: "Según nos
escogió en el antes de la fundación del mundo, para que fuésemos
santos y sin mancha delante de el, en amor habiéndonos
predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de
Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de
la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,
en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados
según las riquezas de su gracia".16
A la luz de Efesios capitulo uno, la definición de la gracia
que aparece en el Nº 2021 es una lamentable y consumada herejía.
En lugar de que el hombre tenga la vocación, la adopción como
hijos es algo que Dios mismo ha predestinado. En lugar de merecer
la adopción por buenas obras del hombre, la adopción como hijos de
Dios es por medio de Jesucristo, según la buena voluntad de Dios.
El propósito de Dios en la adopción es "por su voluntad", "para
alabanza de la gloria de su gracia". Intentar definir la gracia de
Dios como simple "ayuda" a la respuesta del hombre a su "vocación
de ser sus hijos adoptivos" es presentar una visión totalmente
distorsionada y herética de la gracia de Dios. Es la permanente
mentira de Roma enseñar que la justicia inherente o interior es la
base de la justificación en lugar del verdadero evangelio de la
obra acabada de Cristo Jesús. La bondad interior nunca ha sido y
nunca será la base de la justicia de nadie delante del Santísimo
Dios. Mas bien, la base sobre la que cualquier persona es
justificada delante de el es y siempre será solo la obra consumada
de Cristo Jesús.
Si la definición de gracia de Nº 2021 fuera cierta, y con la
ayuda de Dios un hombre pudiera "responder a nuestra vocación de
llegar a ser sus hijos adoptivos", entonces el hombre se
justificaría a si mismo. Pero Romanos 11:5-6 parte directamente
por el medio esa visión engañosa: "Así también en este tiempo ha
quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia, ya no
es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por
obras, ya no es por gracia; de otra manera la obra ya no es obra".
Si Dios estuviera meramente ayudando a alguien a "responder" a su
vocación de ser hijo de Dios, nadie estaría en condiciones, porque
la ley de Dios requiere absoluta perfección y solo una Persona la
ha podido cumplir.
El mérito
Bajo el mismo encabezamiento general de "Gracia y
Justificación", Roma enseña de los méritos de la persona: Nº 2025
"Podemos tener méritos delante de Dios solamente por el libre plan
de Dios de asociar al hombre con la obra de su gracia. El mérito
se debe adjudicar, en primer lugar, a la gracia de Dios, y en
segundo lugar, a la colaboración del hombre. El mérito del hombre
se debe a Dios".
Pero como lo muestran constantemente los capítulos tres y
cuatro de Romanos y muchas otras partes de la Biblia, Dios afirma
especifica y claramente que la gracia es obra suya sola y es dada
a la persona como un don gratuito. La gracia de la salvación del
hombre por parte de Dios delante de su Ley Santa es la justicia de
Cristo acreditada por Dios el Juez al creyente. En lugar de "asociar
al hombre a la obra de su gracia" la enseñanza bíblica correcta es
que la justicia de Cristo se acredita al creyente. Esta
acreditación es obra de Dios solamente: " . . . cambiaron la
verdad de Dios por la mentira".
La misma herejía pelagiana se enseña en Roma en el nuevo
Catecismo bajo el titulo de "Nuestra Participación en el
Sacrificio de Cristo",
Nº 618 "La cruz es el único sacrificio de Cristo, único mediador
entre Dios y los hombres'. "Pero, porque en su Persona divina
encarnada, 'se ha unido en cierto modo con todo hombre', El ofrece
a todos la posibilidad de que, en la forma de Dios solo conocida,
se asocien a este misterio pascual". 'El llama a sus discípulos a
"tomar su cruz, y a seguirle", porque El sufrió por nosotros
dejándonos ejemplo para que sigamos sus huellas. El quiere, en
efecto, asociar a su sacrificio redentor a aquellos mismos que son
sus primeros beneficiarios. Esto lo realiza en forma excelsa en su
Madre, asociada mas íntimamente que nadie al misterio de su
sufrimiento redentor".
Este párrafo es totalmente perverso en tanto que sobre una
base falsa sutilmente ofrece falsas esperanzas al hombre. No hay
ninguna base escritural para la idea de "ser hechos socios de
Cristo en el misterio pascual". Tal concepto es una mentira total
y niega las repetidas afirmaciones de la verdad de Dios en las
Escrituras de que la obra de redención es "por si mismo" 17, "sin
las obras de la ley" 18, "no de vosotros, pues es don de Dios; no
por obras, para que nadie se glorie".19, "nos salvo. . . no por
obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su
misericordia".20
El tal llamado "evangelio de obras", que en realidad es otro
evangelio, es justamente lo que monjas y monjes católicos romanos
realizan en sus monasterios (Romanos 11:6, Galatas 2:21). Antes de
la Reforma, la justificación del hombre se veía en las penitencias,
la flagelación, la confesión publica de pecados, las
peregrinaciones y otras obras basadas en el concepto no bíblico de
nuestra "participación en el sacrificio de Cristo" de la Iglesia
Católica Romana. De acuerdo a la enseñanza bíblica, la persona
verdaderamente salva efectivamente se purifica, pero esto basado
solamente en la fidelidad de Cristo Jesús, y en ser llamados
legalmente hijos de Dios. "Porque habéis muerto, y vuestra vida
esta escondida con Cristo en Dios . . . Haced morir, pues, lo
terrenal en vosotros" 21.
Salvación por la fe sola (Sola fide)
La Biblia enseña claramente que el creyente es justificado
mediante la fe, Romanos 5:1 "Justificados, pues, por la fe,
tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo".
Galatas 3:6, "Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por
justicia".
Filipenses 3:9, "y ser hallado en el, no teniendo mi propia
justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo,
la justicia que es de Dios por la fe".
Los reformadores se aferraron a este principio bíblico por encima
y en contra del misticismo de Roma y sus llamadas "escaleras de
ascenso" de los así llamados santos que practicaban la "contemplación",
la confesión de pecados publica y privada, la auto punición, los
ayunos, y otras obras que se supone conducen, finalmente, a la
unión con Dios. Esto significa que la obtención de la propia
salvación esta íntimamente ligada con lo que la Iglesia Católica
Romana llama el "tesoro de los santos", tanto en la época de los
reformadores como ahora. El nuevo Catecismo de la Iglesia Católica
enseña este concepto no bíblico como sigue:
Nº 1477 "Pertenecen igualmente a este tesoro el precio
verdaderamente inmenso, inconmensurable y siempre nuevo que tienen
ante Dios las oraciones y buenas obras de la Bienaventurada Virgen
María y de todos los santos que se santificaron por la gracia de
Cristo, siguiendo sus pasos, y realizaron una obra agradable al
Padre, de manera que, trabajando en su propia salvación,
cooperaron igualmente a la salvación de sus hermanos en la unidad
del Cuerpo místico"..
Un ejemplo del pelagianismo se ve aquí en la afirmación del
Catecismo: "todos aquellos que . . . por Su gracia han santificado
sus vidas . . . " La formula pelagiana es que gracia + obras =
salvación. Esto es completamente herejía, lisa y llanamente. Mas
bien la fe se define sistemáticamente en la Biblia como fe en
Cristo, como lo resume Pablo en Hechos 20:21, ". . . testificando
a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y
de la fe en nuestro Señor Jesucristo".
Fe en la iglesia romana
Sin embargo en la iglesia Católica a "los fieles" (los que en
general llamaríamos laicos) se les enseña sistemáticamente que
deben poner su fe en la Iglesia Católica Romana. En la practica
Roma enseña a "los fieles" a poner su fe en su clero. El nuevo
Catecismo afirma:
Nº 983 "La catequesis se esforzara por avivar y nutrir en los
fieles la fe en la grandeza incomparable del don que Cristo
resucitado ha hecho a su Iglesia: la misión y el poder de perdonar
verdaderamente los pecados, por medio del ministerio de los
apóstoles y sus sucesores".
Roma cita a San Juan Crisostomo como autoridad en esta sección
cuando dice: "Los sacerdotes han recibido de Dios un poder que no
ha sido dado ni a los ángeles ni a los arcángeles . . . Dios
arriba confirma lo que los sacerdotes hacen aquí abajo".
Aquí se enseña claramente que "los fieles" deben mirar a sus
sacerdotes y al poder del sacerdote. No es solamente que "los
fieles" deben tener fe en la Iglesia Católica Romana y sus
sacerdotes, sino mas todavía que están sujetos en obediencia a
seguir a sus "sagrados pastores". El Código del Derecho Canónico
lo afirma así: Canon 212 "Los fieles cristianos, conscientes de su
propia responsabilidad están sujetos por obediencia cristiana a
obedecer lo que sus sagrados pastores, como representantes de
Cristo, declaran como maestros de la fe o determinan como guías de
la iglesia [Católica Romana]".22
Pretender fe y obediencia a los "sagrados pastores" en asuntos
tan importantes como el perdón de pecados y la justificación
delante del Dios Santo es volver a la gente hacia la idolatría,
porque degrada totalmente al Hijo de Dios y su obra completamente
suficiente en la cruz. Un ejemplo de la arrogancia que degrada a
Cristo, tomado del nuevo Catecismo Nº 982:
"No hay ninguna falta por grave que sea que la Iglesia [Católica
Romana] no pueda perdonar". Mas adelante la lectura del Catecismo
aclara que, de acuerdo a Roma, el perdón delante del Santo Dios se
dará a aquellos a quienes ella determine, cuyo derecho, afirma, le
ha sido dado por Cristo.23
Roma ha tratado de usurpar la posición de Dios el Juez, declarando
quien será justificado delante de el, y por que medio será
justificado. Su falso evangelio niega la doctrina bíblica de la
acreditación de la justicia de Cristo al creyente por medio de la
fe sola; en consecuencia, sustituye la verdad bíblica por todo su
sistema sacramental, incluyendo las penitencias y las indulgencias.
Al hacerlo produce "otro evangelio".
La absoluta autoridad de la Biblia (Sola Scriptura)
La Biblia esta llena de afirmaciones que sostienen el hecho
singular de que la Palabra escrita de Dios es la base final de
verdad para la humanidad. Se evidencia en cientos de referencias
en el Antiguo Testamento como por ejemplo, Isaias 8:20, "¡A la ley
y el testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les
ha amanecido".
De la misma manera en el Nuevo Testamento es a la Palabra
escrita de Dios y solo a ella a la que se refieren el Señor
Jesucristo y sus apóstoles como autoridad final. Por ejemplo, en
Mateo 4:4 Jesús repelió tres veces a Satanás diciendo "Escrito
esta", "El respondió y dijo: Escrito esta: No solo de pan vivirá
el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios". Al
refutar los errores de los saduceos el Señor dijo: "Erráis,
ignorando las Escrituras y el poder de Dios".24 La aceptación
total del Señor, de la autoridad del Antiguo Testamento, se ve en
sus palabras de Mateo 5:17 y 18: "No penséis que he venido para
abrogar la ley y los profetas, sino para cumplir. Porque de cierto
os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni
una tilde pasara de la ley, hasta que todo se haya cumplido". La
noche antes que fuera crucificado Jesús oro a su Padre con
palabras muy claras, "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es
verdad".25
Cristo Jesús también dijo que "la Escritura no puede ser
quebrantada".26 La Biblia testifica de su propia verdad esencial,
a saber, "La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio
de tu justicia" 27, "Jehová Dios, tu eres Dios, y tus palabras son
verdad".28 La Palabra escrita de Dios es la "palabra de verdad".29
Dios dice respecto de su Palabra escrita, "Estas palabras son
fieles y verdaderas".30 La Palabra escrita de Dios es infalible e
inequívoca en todas las esferas, tanto terrenales como
espirituales.31 Negar la verdad y exactitud inherente de la Biblia
es llamar a Dios mentiroso.32 "Llevando cautivo todo pensamiento a
la obediencia a Cristo".33
Los reformadores en los siglos 16 y 17 vieron que Cristo mismo,
los apóstoles y las Escrituras declaraban que la Palabra escrita
de Dios es la autoridad, no en lugar de Dios, sino como la Palabra
misma lo declara, como expresión de la mente misma de Dios.
Fariseísmo consumado
La Iglesia Católica Romana declara oficialmente su autoridad
absoluta como sigue:
Canon 750: "Todo lo que esta contenido en la palabra escrita de
Dios o en la tradición, es decir en el deposito único de la fe
confiado a la Iglesia [Católica Romana] y también propuesto como
divinamente revelado ya sea por el solemne magisterio de la
iglesia [Católica Romana] o por su magisterio ordinario y
universal, debe ser creído con fe divina y católica . . .". Roma
sostiene sistemáticamente el fatal sincretismo de equiparar la
tradición a las Escrituras, una practica condenada por el Señor
Jesucristo. Ella enseña en su nuevo Catecismo:
Nº 80 "La Tradición y la Sagrada Escritura 'están íntimamente
unidas y compenetradas. Porque surgiendo ambas de la misma fuente,
se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin'. Una y otra
hacen presente y fecundo en la Iglesia [Católica Romana] el
misterio de Cristo que ha prometido estar con los suyos 'para
siempre hasta el fin del mundo'."
Nº 81 "La Sagrada Escritura es la Palabra de Dios, en cuanto
escrita por inspiración del Espíritu Santo".
Nº 82 "De ahí resulta que la Iglesia [Católica Romana], a la
cual esta confiada la transmisión y la interpretación de la
Revelación, 'no saca exclusivamente de la Escritura la certeza de
todo lo revelado. Y así se han de recibir y respetar con el mismo
espíritu de devoción'."
El fariseísmo consumado de la Iglesia Católica Romana queda
demostrado aquí. En total contraste con Roma, en cuestiones de
autoridad, el Señor siempre se refirió a la palabra escrita de
Dios (por ejemplo, "Escrito esta", o bien, "¿Nunca leísteis en las
Escrituras. . .?"). De la misma manera el apóstol Pablo afirmo
claramente que Cristo "murió por nuestros pecados, conforme a las
Escrituras".34 Sin embargo, a pesar del ejemplo de Cristo, la
Iglesia Católica Romana intenta, como lo hicieron los fariseos en
el tiempo de Jesús, igualar sus tradiciones a la palabra de Dios,
"invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición . . .".35 La
palabra escrita de Dios como esta en la Biblia es la autoridad
absoluta del cuerpo de Cristo. "Santifícalos en tu verdad, tu
palabra es verdad" (Juan 17:17).
Salvación solamente en Cristo Jesús (Solo Christo)
Bíblicamente, la salvación del creyente esta en Cristo, como
hemos afirmado antes. Todas las bendiciones del creyente se basan
en Cristo, ninguna se basa en el creyente mismo.36 Los
Reformadores proclamaron la largamente perdida enseñanza paulina
de la justificación por medio de la justicia de Cristo Jesús
solamente, acreditada al individuo por el Santo Dios Juez. Es un
acto judicial legal, objetivo, del soberano Santo Dios a cuya
derecha se sienta Cristo Jesús. Como resultado de la enseñanza
bíblica por los hombres de la Reforma, surgió un abandono
extendido del subjetivismo religioso por medio del cual la Iglesia
Católica Romana había mantenido a Europa Occidental, Inglaterra y
Escocia esclavizadas durante siglos.
Roma transige con la necromancia (comunión con los difuntos)
En los términos bíblicos no hay mas que un mediador: "Porque
hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo hombre".37 Sin embargo, Roma se vale de otros
mediadores como María y sus santos. La iglesia de Roma vuelve a la
gente hacia los difuntos, como a quienes pueden ayudarlos e
interceder por los vivos. La frase comunión con los muertos es
usada oficialmente por Roma, con se ve en su nuevo Catecismo:
Nº 958 "La comunión con los difuntos. La iglesia peregrina,
perfectamente consciente de esta comunión de todo el Cuerpo
místico de Jesucristo, desde los primeros tiempos del cristianismo
honro con gran piedad el recuerdo de los difuntos y también
ofreció por ellos oraciones; 'pues es una idea santa y provechosa
orar por los difuntos para que se vean libres de sus pecados'...
Nuestra oración por ellos puede no solamente ayudarles, sino
también hacer eficaz su intercesión en nuestro favor".
La convocatoria de los muertos, es decir, la necromancia, esta
estrictamente prohibida en la Biblia. En Deuteronomio 18:9-11 se
la llama abominación delante del Señor.
El Cristo Divino, quien es el Mediador de todos creyentes, tiene "todos
los tesoros de la sabiduría y del conocimiento".38 Cualquier cosa
afable, tierna o amable que haya habido en los santos, estaba allí
a causa de el que tiene todo. . . El creyente esta completo en
Aquel que como Cabeza 'tiene todos los principados y poderes'.39
Así como la justicia de Cristo satisface las exigencias de la ley
de tal manera que no hay lugar para ningún otro intercesor, como
lo afirma Hebreos 12:1, ". . . habiendo efectuado la purificación
de nuestros pecados por medio de si mismo, se sentó a la diestra
de la Majestad en las alturas".
El intento por justificar la necromancia
Para justificar la convocatoria a los santos muertos e invocar
su intercesión en el cielo a favor del fiel Roma cita versículos
como Hebreos 12:1 y Mateo 25:21 como lo hace el nuevo Catecismo:
Nº 2683 "Los testigos que nos han precedido en el reino [Hebreos
12:1], especialmente los que la iglesia [Católica Romana] reconoce
como 'santos', participan en la tradición viva de la oración, por
el testimonio de sus vidas, por la transmisión de sus escritos y
por su oración hoy. Contemplan a Dios, lo alaban y no dejan de
cuidar de aquellos que han quedado en la tierra. Al entrar 'en la
alegría' de su Señor, ha sido constituidos 'sobre lo mucho' (Mateo
25:21). Su intercesión es su mas alto servicio al plan de Dios.
Podemos y debemos rogarles que intercedan por nosotros y por el
mundo entero".
Así el nuevo Catecismo, como las otras fuentes católicas
romanas oficiales, contradice abiertamente la Palabra escrita de
Dios. La Biblia enseña no a trabajar, sino a descansar en relación
a aquellos que murieron en el Señor. Por ejemplo Apocalipsis
14:13, "Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren
en el Señor. Si, dice el Espíritu, descansaran de sus trabajos,
porque sus obras con ellos siguen". El tiempo entre ir al Señor en
espíritu en la muerte y la resurreccion general nunca esta puesto
como un tiempo de actividad para aquellos que murieron en el Señor,
según lo confirman diversas Escrituras.40 En oposición a esto, en
cuerpo y alma todo el pueblo de Dios reinara con El en la nueva
Jerusalén (Apocalipsis 22:5).
Una María que no pertenece a la Biblia
María es la fuente de la santidad según el nuevo Catecismo de
la Iglesia Católica. En este sentido, la importancia del principio
de Solo Christo para la verdadera reforma y el avivamiento no
puede ser sobrestimada, especialmente en relación con el nuevo
Catecismo que afirma:
Nº 2030 "De la Iglesia [el católico bautizado] recibe la gracia de
los sacramentos que le sostienen en el camino. De la Iglesia [Católica
Romana] aprende el ejemplo de santidad; reconoce en la
Bienaventurada Virgen María la figura y la fuente de esa santidad...".
Como lo afirma mejor la Biblia, la justificación del creyente es
solo en Cristo41 que esta a la derecha de Dios.
Mas aun, solo Dios es el modelo y la fuente de la santidad.
Invocar a María y a los santos es del principio al fin idolatría,
y las bendiciones que se les solicitan solo Dios las puede otorgar.
Los atributos divinos de omnisciencia y omnipresencia, que
pertenecen solo a Dios, se suponen pertenecientes a los así
llamados intercesores. Sin el principio de Solo Christo una
persona puede quedar entrampada en el politeísmo del sistema
romano de María y los santos. En consecuencia, uno debe sostener,
en base al firme terreno escritural "Y en ningún otro hay
salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los
hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12).
A Dios solamente sea la gloria (Soli Dei gloria)
El quinto principio del avivamiento bíblico sigue en forma
lógica a los primeros cuatro. Siendo la justificación por la sola
gracia por medio del don de fe de Dios y solamente en Cristo bajo
la autoridad escrita de Su Palabra, ¡a Dios solamente sea la
gloria! Este principio, a Dios solamente sea la gloria, es la
maravillosa respuesta propia del creyente. El creyente ha sido
predestinado por Dios para la "alabanza de la gloria de su gracia,
con la cual nos hizo aceptos en el Amado".42
Soli Dei gloria, resume el segundo mandamiento
El segundo mandamiento dado por Dios se resume en la palabras
"a Dios solamente sea la gloria". Sin embargo, la fabricación y el
uso de imágenes en la Iglesia Católica Romana y en otras iglesias
se tolera a causa de la falta de comprensión de estos cinco
principios de avivamiento bíblico.
En la historia de la iglesia cristiana este principio se tomo
seriamente. Había muy pocas imágenes en la iglesia antes del siglo
VI. El debate central, por llamarlo así, es la "controversia
iconoclasta" del siglo 8 que resulto en el Segundo Concilio de
Nicea, con la aprobación de figuras que se besan y honran en las
iglesias (787 d.C.). El Concilio Católico Romano de Trento (1564)
confirmo esto y avanzo en la aprobación de imágenes. Todo esto se
reafirma nuevamente en el Catecismo de la Iglesia Católica (1994).
La mayoría de los lideres de la Reforma se aferraron firmemente al
principio de prohibir el uso de imágenes. Sin embargo, Lutero
fluctuaba y permitió en ciertas circunstancias el uso de imágenes.
Lo que esta prohibido en el segundo mandamiento es hacer imágenes
a semejanza de Dios. Moisés recuerda a los hijos de Israel en
Deuteronomio 4:12, "Y hablo Jehová con vosotros de en medio del
fuego; oisteís la voz de sus palabras, mas a excepción de oír la
voz, ninguna figura visteis". Es el intento de hacer cualquier
semejanza o similitud de lo divino lo que esta prohibido en el
segundo mandamiento.
El Catecismo enseña idolatría
Racionalizar como lo hacen los católicos romanos en su nuevo
Catecismo, que la encarnación de Cristo trajo una "nueva economía
de imagenes"43 o que ahora esta permitido tener figuras, iconos o
imágenes de Cristo, es elevar la racionalización humana a un plano
superior a la Palabra escrita de Dios. La razón que se da es que
"el honor rendido a las imágenes pasa al representado".44 Tal
aceitada terminología es burdamente humanística en su
entendimiento oscurecido, porque lo que se supone aquí es que todo
lo existente es lo mismo como en la filosofía de Platón. El punto
mismo de la Biblia es que el ser del Santo Dios es totalmente
diferente del de sus criaturas; en consecuencia, no debe
fabricarse ni usarse ninguna semejanza. Exodo 20:23 afirma "No
hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro usareis". En
Exodo 20:5 Dios llama a aquellos que quebrantan este mandamiento "los
que me aborrecen", y a quienes lo guardan, "los que me aman" (versículo
6). El castigo por iniquidad se promete a aquellos que quebrantan
los mandamientos, mientras que se promete bendiciones a quienes
los guardan (ver mapas del mundo en las diferentes etapas de la
historia para ver como esto se ha cumplido).
Pablo fue movido a una ira justa contra el uso de imagenes.45
Muchos de los grandes hombres de avivamiento en la Biblia - Moisés,
Elías, Josías, Ezequias - fueron destructores de imágenes.
Isaias46 y Elias47 se burlaron sarcásticamente de las imágenes y
de quienes hicieron uso de ellas. En la Palabra escrita Dios
mandaba constantemente a los judíos a destruir las imágenes de
barro. Es el mandamiento final del Señor en 1 Juan 5:21: "Hijitos,
guardaos de los ídolos".
La apelación de los testimonios
Los testimonios de este libro (1) han sido sinceras
apelaciones a ustedes los católicos a ver y estar de acuerdo con
los principios bíblicos de Dios. Expresado de muy diferentes
maneras, estos hombres han hecho el mismo toque de clarín de la
verdad bíblica en el mensaje que proclama la vida eterna.
El mensaje central de la Biblia es reconocer que por
naturaleza toda persona tiene un mal prontuario y un mal corazón,
como lo muestran los siguientes pasajes: "Por cuanto todos pecaron,
y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23); "Engañoso
es el corazón mas que todas las cosas, y perverso; ¿quien lo
conocerá?""(Jeremías 17:9).
Solo Jesucristo pago el rescate por el pecado de su pueblo ". . .
habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio
de si mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas"
(Hebreos 1:3).
No solamente el Señor Jesucristo ha pagado plenamente el
precio requerido por su Padre por la totalidad del pecado de una
persona, sino que cuando uno ha sido unido a El por el Dios Juez,
la justicia de Cristo es acreditada a la persona, como lo explica
tan claramente 1 Corintios 5:21, "Al que no conoció pecado, por
nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos
justicia de Dios en el".
La salvación viene por fe en Cristo solamente "El Padre ama al
Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano. El que cree en el
Hijo tiene vida eterna; pero el que rehusa creer en el Hijo no
vera la vida, sino que la ira de Dios esta sobre el" (Juan
3:35,36).
Las Escrituras muestran que por naturaleza toda persona tiene
un mal prontuario y un mal corazón. Delante de Dios cada uno esta
muerto en su pecado. Por si mismo nadie puede hacer nada para
ganar la salvación. Esta claro, de acuerdo con las Escrituras, que
Cristo ha reemplazado a cada una de su ovejas en la cruz de una
vez y para siempre: "Quien llevo el mismo nuestros pecados en su
cuerpo sobre el madero . . ." (1 Pedro 2:24). Su gracia es
suficiente para cambiar su corazón para que pueda confiar en el.
El pondrá luego en usted la voluntad de arrepentimiento. Nacerá de
nuevo en el. "Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es
nacido del Espíritu, espíritu es" (Juan 3:6).
Fue con total sinceridad y devoción que estos hombres (norteamericanos,
canadienses, irlandeses, franceses, ingleses, españoles e
italianos) vivieron el catolicismo. Por la gracia de Dios buscaron
conocerlo en espíritu y en verdad. El profundo deseo de nuestro
corazón es que a través de todo lo dicho usted escuche su voz, la
voz del Buen Pastor que ha dado su vida por sus ovejas.
Aquellos de ustedes en el sacerdocio católico, o como hermanas
religiosas con votos, que afirman ser salvos por la gracia sola y
que afirman depender solamente de la justicia de Cristo Jesús,
deben comprender ahora por que miles dejaron los monasterios y los
conventos en el tiempo de la Reforma. Conocerán el Canon 702 tan
bien como yo, "Aquellos que han dejado legítimamente una
institución religiosa o han sido rechazados legítimamente no
pueden solicitar nada de ella por cualquier trabajo que hayan
realizado en la misma . . . ""
Desde dentro del sistema parece imposible enfrentar el futuro.
Este es el punto en que estos testimonios de la fidelidad del
Señor son preciosos. Nuestro Padre cuida de cada uno. Nos llama
por nombre y provee para nosotros. El, el poderoso Dios, nuestro
Padre, nos dice "Por lo cual, salid de en medio de ellos, y
apartaos, dice el Señor, y no toqueís lo inmundo; y yo os recibiré,
y seré para vosotros por Padre, y vosotros me sereís hijos e hijas,
dice el Señor todopoderoso" (2 Corintios 6:17,18). "El tiempo se
ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentios, y
creed en el evangelio" (Marcos 1:15).
7. Romanos 4:5-8; 2 Corintios 5:19-21; Romanos 3:21-28; Tito
3:5-7; Efesios 1:7; Jeremías 23:6; 1 Corintios 1.30-31; Romanos
5:17.19
8. Juan 12:31-32
9. Romanos 3:20-26
10. El semipelagianismo da cierto crédito a Dios en cuanto a
iniciar y apoyar los esfuerzos del hombre por lograr su propia
salvación. Al negar la gracia soberana de Dios, sin embargo, es un
pelagianismo corrupto y floreciente. Somos bien conscientes del
hecho histórico de que ciertos concilios condenaron el
pelagianismo y el semipelagianismo. Como Roma nunca se ha
retractado de su aprobación de estos concilios, hoy puede afirmar
oficialmente que también ella condena incluso el semipelagianismo.
Pero estas afirmaciones oficiales no significan nada, porque en
oposición a la condenación del semipelagianismo, otras de las
doctrinas y practicas oficiales de Roma muestran concluyentemente
que ella vive un semipelagianismo, como lo demuestra la siguiente
sección.
11. Daniel 9:24
12. Romanos 8:1
13. 1 Juan 1:8-10
14. Hebreos 12:8
15. Catecismo de la Iglesia Católica (Publicaciones Ligorio,
1994). (La negrita en las citas indica énfasis agregado por este
autor). Las citas en las paginas siguientes sobre las enseñanzas
católicas romanas oficiales son del mismo catecismo, con la
excepción de las citas del Código del Derecho Canónico.
16. Efesios 1:4-7
17. Hebreos1:3
18. Romanos 3:28
19. Efesios 2:9
20. Tito 3:5
21. Colosenses 3:3,5
22. El Código del Derecho Canónico, Edición Latin-Ingles (Canon
Law Society of América, Washington, DC 20064) 1983. Todos los
cánones están tomados de este volumen.
23. Ver Nº 976-987, Nº 1434-1498 que incluye penitencias e
indulgencias.
24. Mateo 22:29
25. Juan 17:17
26. Juan 10:35
27. Salmo 119:160
28. 2 Samuel 7:28
29. Salmo 119:43; 2 Corintios 6:7
30. Apocalipsis 21:5
31. Juan 3:12
32. 1 Juan 5:12
33. 2 Corintios 10:5; Proverbios 3:5
34. 1 Corintios 15:3
35. Marcos 7:13
36. Efesios capitulo 1
37. 1 Timoteo 2:5
38. Colosenses 2:3-10
39. Colosenses 2:10
40. Mateo 7:22-23, 10:32-33, 25:34-46; 2 Corintios 5:9-10; Galatas
6:7-8; 2 Tesalonicenses 1:8-10. Hebreos 9:27
41. Colosenses 2:6-3:3; Efesios 13-9 y otras partes
42. Efesios 1:6
43. Nº 2131
44. Nº 2132
45. Hechos 17:16
46. Isaias capítulos 40,42,46,48
47. 1 Reyes 18:27
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