Edificando fuertes iglesias en
las casas.

Por P. J. Hanley
PARTE 1ª
PRÓLOGO
Según se va aproximando el fin de
los tiempos, se va haciendo bastante claro que la iglesia de
Jesucristo verá pronto la recolección más grande de almas que
nunca se cosechó para el Reino de Dios. El Señor sacude nuestra
complacencia y nos está equipándonos para llevar el Evangelio a
los confines de la tierra. El énfasis actual del Espíritu Santo en
la predicación del evangelio, y en la guerra espiritual es muy
refrescante. Sin embargo, en medio de toda la excitación con
respecto al crecimiento de la iglesia, recordemos las lecciones
del pasado para no desviarnos de la verdad ya restaurada. El Señor
ha revelado que Él no está solamente salvando personas, sino
construyendo Su casa. Reunir personas no es suficiente, sino que
es necesario edificar vidas en relación unas con otras, laborando
la salvación maravillosa que Dios nos ha dado. La iglesia local
debe ser una familia, donde en una atmósfera de amor, cada miembro
aprenda a crecer y a realizarse. Sólo funcionando cada miembro el
Cuerpo de Cristo crecerá fuerte y maduro. Las iglesias en las
casas son esenciales en el proceso de construcción, y donde se
descuidan la iglesia será débil y anémica dependiendo únicamente
del ministerio de unos pocos dotados que hacen que las cosas
marchen. La iglesia, a por la que Jesús vuelve, no será como esta,
será una que ha sido construida y ensamblada para morada de Dios
en el Espíritu, contra la que las fuerzas de la obscuridad no
pueden prevalecer.
¿POR QUÉ LAS IGLESIAS EN LAS
CASAS?
Mat 4:24 Su fama corrió por toda
Siria, y le trajeron todos los que tenían males: los que padecían
diversas enfermedades y dolores, los endemoniados, los lunáticos y
los paralíticos. Y él los sanó.
Mat 4:25 Le siguieron grandes
multitudes de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del
otro lado del Jordán. (Mateo 4:24-25.)
Aquí tenemos un relato del
ministerio de Jesús. Está claro que desde el principio Él atrajo a
muchedumbres muy grandes; vinieron de todas las regiones, incluso
desde el lejano norte, como Siria. Él es el autor de "la
predicación del evangelio del poder," y fue el predicador más
grande jamás conocido. Allí no había surgido todavía nadie que
sobrepasara Su capacidad para congregar seguidores. Es evidente
que el Maestro no pensaba que reunir gentes era sinónimo de
construir la iglesia, pues más tarde, en Su ministerio en la
tierra, dijo a Sus discípulos que Él construiría Su iglesia y que
las puertas de Hades no prevalecerían contra ella (Mateo 16:18):
Mat 16:18 Mas yo también te digo
que tú eres Pedro; y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las
puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
Reunir un grupo de personas, grande
o pequeño, bajo el estandarte de Cristo, no significa edificar una
iglesia. La iglesia es mucho más que una colección de creyentes,
es un organismo vivo y vibrante. Pablo lo expresó de esta manera (Efe.
2:19-22 ):
Ef 2:19 Por lo tanto, ya no sois
extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y
miembros de la familia de Dios.
Ef 2:20 Habéis sido edificados
sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas, siendo
Jesucristo mismo la piedra angular.
Ef 2:21 En él todo el edificio,
bien ensamblado, va creciendo hasta ser un templo santo en el
Señor.
Ef 2:22 En él también vosotros
sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.
El proceso de edificación
espiritual no se puede lograr entre grandes muchedumbres de gentes.
Requiere el ambiente de grupos más pequeños, donde puede haber un
entretejido íntimo al convivir juntos. Una evidencia importante de
que el Señor está restaurando Su iglesia, es el número creciente
de asambleas Cristianas que usan grupos pequeños como medio para
equipar a sus santos para el servicio. Estos grupos tienen una
variedad de nombres tales como, grupos domésticos, grupos de
célula, grupos de solicitud, etc. Sin embargo, el Nuevo Testamento
se refiere a ellos como iglesias. He aquí algunos ejemplos (Hec.
2:46, 20:20; Rom. 16:3-5; Col. 4:15; Fil. 1:2):
Hech 2:46 Ellos perseveraban
unánimes en el templo día tras día, y partiendo el pan casa por
casa, participaban de la comida con alegría y con sencillez de
corazón.
Hech 20:20 Y sabéis que no he
rehuido el anunciaros nada que os fuese útil, y el enseñaros
públicamente y de casa en casa.
Rom 16:3 Saludad a Priscila y a
Aquilas, mis colaboradores en Cristo Jesús,
Rom 16:4 que expusieron sus
cuellos por mi vida, y a quienes estoy agradecido, no sólo yo,
sino también todas las iglesias de los gentiles.
Rom 16:5 Saludad también a la
iglesia de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es uno de
los primeros frutos de Acaya en Cristo.
Col 4:15 Saludad a los hermanos
que están en Laodicea: a Ninfa y a la iglesia que está en su casa.
Fil 1:2 Gracia a vosotros y paz,
de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Las iglesias de las casas no son
simplemente estudios bíblicos o reuniones de oración entre semana.
Ni es un servicio de transfusión diseñado para sustentar a los
santos hasta la reunión del domingo siguiente. Una iglesia de casa
es la expresión más pequeña de una iglesia local, un ambiente
donde cada santo puede estrechar sus relaciones y halla su lugar
de función en el Cuerpo de Cristo.
UN PROPÓSITO CUÁDRUPLE
Ef 4:11 Y él mismo constituyó a
unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, y a otros
pastores y maestros,
Ef 4:12 a fin de capacitar a los
santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo
de Cristo. (Efe. 4:11-12).
Ef 4:15 Sino que, siguiendo la
verdad con amor, crezcamos en todo hacia aquel que es la cabeza:
Cristo.
Ef 4:16 De parte de él todo el
cuerpo, bien concertado y entrelazado por la cohesión que aportan
todas las coyunturas, recibe su crecimiento de acuerdo con la
actividad proporcionada a cada uno de los miembros, para ir
edificándose en amor. (Efe. 4:15-16).
Estos versículos se refiere a la
iglesia como "El Cuerpo de Cristo." Esta analogía es usada por el
Espíritu Santo para convencernos de la importancia del proceso de
edificación. El cuerpo humano es más que una colección de partes,
es una persona entera, donde cada órgano, cada articulación, todos
los músculos, nervios, y tendones contribuyen a la totalidad viva.
Asimismo es la intención de Dios que Sus santos se edifiquen
juntos como miembros de Su cuerpo para llegar a ser un hombre
maduro bajo la dirección de Cristo, como la plena expresión de Él
en la tierra. Estoy convencido que estos versículos resumen un
cuádruple propósito para los santos. A saber: Unir, madurar,
equipar, y reproducir, algo que solamente se puede lograr
adecuadamente en grupos pequeños.
(1) UNIR
"En virtud de quien todo el
cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos,
crece con el crecimiento que da Dios." (Capacitados a través
de cada articulación para el crecimiento.) Estar entrelazados
juntos no es un acontecimiento que se produce de repente, sino un
proceso. Este proceso depende de que proporcione cada articulación
(relación). El cuerpo sólo será tan fuerte como la unión entre sus
miembros. Por eso, la cohesión de distintas vidas juntas en Cristo
es de importancia suprema para el propio funcionamiento y cohesión
del cuerpo. Una iglesia de casa que fracasa en construir vidas
juntas correctamente, aunque pueda tener éxito en otras áreas
(tales como en evangelismo), se desintegrará finalmente. Este
proceso de construir relaciones no puede tener lugar aparte del
crecimiento en el carácter (2 Cor. 13:4-7, Col. 3:12-16, Prov.
27:17, Santiago 3:16-18):
2Cor 13:4 Porque fue crucificado
en debilidad, pero vive por el poder de Dios. Pues nosotros
también somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de
Dios para con vosotros.
2Cor 13:5 Examinaos a vosotros
mismos para ver si estáis firmes en la fe; probaos a vosotros
mismos. ¿O no conocéis en cuanto a vosotros mismos, que Jesucristo
está en vosotros, a menos que ya estéis reprobados?
2Cor 13:6 Pero espero que
reconozcáis que nosotros no estamos reprobados.
2Cor 13:7 Y oramos a Dios que no
hagáis nada malo; no para que nosotros luzcamos como aprobados,
sino para que vosotros hagáis lo que es bueno, aunque nosotros
quedemos como reprobados.
Col 3:12 Por tanto, como
escogidos de Dios, santos y amados, vestíos de profunda compasión,
de benignidad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia,
Col 3:13 soportándoos los unos a
los otros y perdonándoos los unos a los otros, cuando alguien
tenga queja del otro. De la manera que el Señor os perdonó, así
también hacedlo vosotros.
Col 3:14 Pero sobre todas estas
cosas, vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
Col 3:15 Y la paz de Cristo
gobierne en vuestros corazones, pues a ella fuisteis llamados en
un solo cuerpo; y sed agradecidos.
Col 3:16 La palabra de Cristo
habite abundantemente en vosotros, enseñándoos y amonestándoos los
unos a los otros en toda sabiduría con salmos, himnos y canciones
espirituales, cantando con gracia a Dios en vuestros corazones.
Prov 27:17 El hierro con hierro
se afila, y el hombre afina el semblante de su amigo.
Stg 3:16 Porque donde hay celos
y contiendas, allí hay desorden y toda práctica perversa.
Stg 3:17 En cambio, la sabiduría
que procede de lo alto es primeramente pura; luego es pacífica,
tolerante, complaciente, llena de misericordia y de buenos frutos,
imparcial y no hipócrita.
Stg 3:18 Y el fruto de justicia
se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.
(2) MADURANDO
"Sino que, siguiendo la verdad
con amor, crezcamos en todo hacia aquel que es la cabeza: Cristo."
(Efesios 4:15.)
No se puede desarrollar la
excelencia de los ministerios y dones espirituales y ser
edificados juntos en relación, independientemente de crecer
también en el carácter de Cristo (1 Cor 13:1-8).
1Cor 13:1 Si yo hablo en lenguas
de hombres y de ángeles, pero no tengo amor, vengo a ser como
bronce que resuena o un címbalo que retiñe.
1Cor 13:2 Si tengo profecía y
entiendo todos los misterios y todo conocimiento; y si tengo toda
la fe, de tal manera que traslade los montes, pero no tengo amor,
nada soy.
1Cor 13:3 Si reparto todos mis
bienes, y si entrego mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo
amor, de nada me sirve.
1Cor 13:4 El amor tiene
paciencia y es bondadoso. El amor no es celoso. El amor no es
ostentoso, ni se hace arrogante.
1Cor 13:5 No es indecoroso, ni
busca lo suyo propio. No se irrita, ni lleva cuentas del mal.
1Cor 13:6 No se goza de la
injusticia, sino que se regocija con la verdad.
1Cor 13:7 Todo lo sufre, todo lo
cree, todo lo espera, todo lo soporta.
1Cor 13:8 El amor nunca deja de
ser. Pero las profecías se acabarán, cesarán las lenguas, y se
acabará el conocimiento.
Hemos de llegar a ser más y más
como Jesús en las cosas que decimos y hacemos. No estamos llamados
a dar sal y luz sino a ser sal y luz.
En una gran reunión, un Cristiano puede ocultar una falta de
carácter. Sin embargo, en el ambiente íntimo de una iglesia de
casa, esta carencia pronto se hará evidente. Así hay una necesidad
de reuniones donde pueda haber enfrentamiento, amonestación, y
crecimiento. La iglesia de casa provee el ambiente óptimo para el
proceso de construcción de un carácter santo.
(3) EQUIPANDO
Ef 4:12 A fin de capacitar a
los santos para la obra del ministerio, para la edificación
del cuerpo de Cristo,
Ef 4:16 De parte de él todo el
cuerpo, bien concertado y entrelazado por la cohesión que aportan
todas las coyunturas, recibe su crecimiento de acuerdo con la
actividad proporcionada a cada uno de los miembros, para ir
edificándose en amor.
El trabajo apropiado de cada
individuo es esencial para el crecimiento y ministerio de la
iglesia. Cada individuo Cristiano debe ser equipado para el
trabajo al que Dios lo ha llamado. Esta es la responsabilidad de
los ministerios quíntuples (Efe. 4:11):
Ef 4:11 Y él mismo constituyó a
unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, y a otros
pastores y maestros.
Una iglesia de casa es el entorno
para instruir a los creyentes cómo deben poner a trabajar sus
dones y ministerios. Aquí deben ser alentados para comenzar a
caminar en fe en una atmósfera de amor y aceptación. De esta
manera, los ministerios y los dones espirituales pueden probarse y
corregirse antes de ser ejercidos en las reuniones colectivas más
grandes. Las iglesias de las casas deberían ser el semillero desde
donde surjan los dones y los ministerios.
(4) REPRODUCCIÓN
Ef 4:12 A fin de capacitar a los
santos para la obra del ministerio, para la edificación del
cuerpo de Cristo.
El cuerpo humano crece a medida que
las células sanas se multiplican y dividen. Del mismo modo, el
cuerpo de Cristo crece en la medida que Cristianos sanos
reproducen la vida de Cristo en otros. El trabajo de servicio al
que los santos son llamados, no es sólo a bendecirse los unos a
los otros, sino a hacer discípulos (Mt 28:19):
Mat 28:19 Por tanto, id y haced
discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Cuando las iglesias de las casas
crecen en número de participantes, proveen creyentes con la
oportunidad de comenzar nuevos grupos. Si una piscina no tiene
entrada y salida de agua, rápidamente se vuelve agua estancada.
Así también, una iglesia de casa que no evangeliza y hace los
discípulos no crecerá en la vida de Dios.
UN MODELO PARA EL MINISTERIO
DE LAS IGLESIAS EN LAS CASAS
Hech 2:42 Y perseveraban en la
doctrina de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del
pan y en las oraciones.
Puede que algunos crean que no
existe un modelo para la vida de iglesia. Sin embargo, hallamos
que la iglesia del siglo primero, fue "conducida por el Espíritu"
con un modelo muy distintivo. Se consagraron a la enseñanza de los
apóstoles (la palabra), a la hermandad, al partimiento del pan, y
a la oración, que incluía la adoración (Lucas 11:22, Marcos 14:26,
Hechos 16:25, Heb 13:15):
Luc 11:22 Pero si viene uno más
fuerte que él y le vence, le toma todas sus armas en que confiaba
y reparte sus despojos.
Mar 14:26 Y después de cantar un
himno, salieron al monte de los Olivos.
Hech 16:25 Como a la medianoche,
Pablo y Silas estaban orando y cantando himnos a Dios, y los
presos les escuchaban.
Heb 13:15 Así que, por medio de
él, ofrezcamos siempre a Dios sacrificio de alabanza, es decir,
fruto de labios que confiesan su nombre.
Observe que ellos no hicieron estas
cosas cuando "se sintieron dirigidos a hacerlas" sino que se
consagraron a ello. Estoy convencido de que la devoción al trabajo,
al compañerismo, al partimiento del pan, a la oración, y a la
adoración provee un modelo excelente para las iglesias de las
casas actuales.
(1) ORACIÓN Y ADORACIÓN
Cuando a la oración y adoración se
le da la prioridad debida en las iglesias de las casas, se exalta
la persona de Cristo, y los creyentes son alentados a centrarse en
Él más bien que en sus necesidades. Esto habilita al Espíritu
Santo para hablar claramente con las personas alentándoles a echar
sus aflicciones sobre Él. Si no hay libertad y participación en la
adoración, la obra del Espíritu Santo se verá muy disminuida. Los
músicos habilidosos pueden contribuir mucho para la adoración. Si
no hay ninguno disponible entre los concurrentes, es aconsejable
importarlos desde otra iglesia de casa hasta que algunos se
preparen. Otra opción está cantar 'a capella' (sin acompañamiento
instrumental). Una falta de músicos nunca se debe usar como una
excusa para no adorar a Dios. Si una persona no entra en la
adoración de manera consistente, esto es un indicio de que algo
está mal cimentado. Quizás no han sido bautizados en el Espíritu,
o requieren enseñanza sobre la adoración, o están bajo opresión
espiritual. En todo caso, necesitan ministerio personal. No
deberían aceptar excusas tales como "es mi forma de ser," o "me
gusta la adoración tranquila". Estas son máscaras que
frecuentemente encubren el problema real. Por otra parte, hay que
tener cuidado para no definir la adoración por lo externo tal como
el volumen de la música o la manera de expresarse las personas
entre ellas. Sólo lo que verdaderamente sale del corazón agrada a
Dios. Por lo tanto, los líderes deben tener cuidado en discernir
cuándo el pueblo de Dios lo adora verdaderamente de corazón y no
meramente cantando como un ritual. La oración es una necesidad sin
la cual poco podemos lograr.
Son necesarias frecuentes
instrucciones sobre la oración, debido a que muchos cristianos no
saben orar. Orar por las necesidades de los demás debe ser
prioritario en las reuniones por las siguientes razones:
·
Las personas aprenden a entregar sus problemas a
Jesús.
·
Puede haber oportunidad de mover dones espirituales.
·
Los miembros desarrollan compasión por las
necesidades de los otros.
·
Los miembros aprenden como orar efectivamente.
·
Las personas tímidas frecuentemente se abren y
comparten cuando ven a otros hacerlo con toda libertad.
·
Las personas pueden conocerse los unos a los otros
más íntimamente.
También es importante orar por las
necesidades de toda la iglesia, para que las personas no miren
solamente a su interior. También, se deben compartir las
respuestas de Dios a la oración conjuntamente con los testimonios
y experiencias ocurridas, para alentar a los otros.
(2) LA PALABRA
Juan 14:25 Estas cosas os he
hablado mientras todavía estoy con vosotros.
Juan 14:26 Pero el Consolador,
el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os
enseñará todas las cosas y os hará recordar todo lo que yo os he
dicho.
A causa del énfasis presente en el
ministerio profético, algunos Cristianos ponen menos énfasis en la
palabra escrita. Hay un peligro real en esto. Sin un fuerte
fundamento en la Palabra escrita es fácil ser arrastrados por
experiencias, o sentimientos, o por dones espirituales no probados
e ir a la deriva alejándonos de las claras enseñanzas de la Biblia.
Los que se esfuerzan en ser conducidos por el Espíritu deben
recordar que Él no vino a desautorizar la Palabra sino, más bien,
para enseñárnosla y traerla a nuestra memoria. La Palabra de Dios
deber ser como un espejo, siempre delante de nosotros (Santiago
1:22-25):
Stg 1:22 Pero sed hacedores de
la palabra, y no solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
Stg 1:23 Porque cuando alguno es
oidor de la palabra y no hacedor de ella, éste es semejante al
hombre que mira su cara natural en un espejo.
Stg 1:24 Se mira a sí mismo y se
marcha, y en seguida olvida cómo era.
Stg 1:25 Pero el que presta
atención a la perfecta ley de la libertad y que persevera en ella,
sin ser oidor olvidadizo sino hacedor de la obra, éste será
bienaventurado en lo que hace.
Pablo instó a Timoteo a consagrarse
a la lectura pública de la Escritura (1 Tim 4:13):
1Tim 4:13 Entre tanto que voy,
ocúpate en la lectura, en la exhortación y en la enseñanza.
Desgraciadamente, algunos
Cristianos piensan que la sencilla lectura de la Biblia contribuye
poco a una reunión de iglesia. Sin embargo, a la gente se le
debería exhortar a leer la Biblia y a compartir sus experiencias
de según caminan con Dios a la luz de la Palabra. A veces es
necesario que la instrucción Bíblica sea sobre un tema particular.
Esto podría ser una oportunidad para ayudar a que emerja un
maestro y ejerza su don. Quizás la manera más efectiva para
estimular participación en la Palabra es hacer un estudio bíblico.
Esto podría tener lugar mensualmente. Hay que tener cuidado de que
esto no llegue a ser el énfasis primario del grupo.
(3) COMPAÑERISMO
La importancia del compañerismo con
frecuencia se descuida mucho y subestima hoy en las iglesias. Los
Cristianos primitivos se consagraron al compañerismo. La palabra
compañerismo significa compartir en común (N. del T. Compañeros
= Los que comparten el pan). Es más que ser amigos y caminar
juntos. Involucra participación y compartir una visión, propósito,
y meta comunes. El compañerismo (hermandad) también desarrolla un
sentido de familia. Los creyentes necesitan experimentar la
familia de Dios en las iglesias de las casas. Es importante que
este compartir sea alrededor del Señor y Su obra, no simplemente
una reunión social. Edificar vidas juntas solo podrá tener lugar
si nuestro compañerismo es en Cristo (1 Juan 1:3):
1Jn 1:3 Lo que hemos visto y
oído lo anunciamos también a vosotros, para que vosotros también
tengáis comunión con nosotros. Y nuestra comunión es con el Padre
y con su Hijo Jesucristo.
Cuando en una iglesia de casa se
abandona el verdadero compañerismo Cristiano, la unión no se
logrará, y eventualmente se perderá la visión. Promover el
verdadero compañerismo en el Señor requiere mucho sacrificio por
parte de los líderes de las iglesias de la casas. Deben estar
dispuestos a trabajar en ello, y no sólo a esperar que suceda.
Sobre todo, no deben establecerse relaciones superficiales. No
puede haber ninguna camarilla. He aquí algunos pasos que pueden
darse para fomentar el compañerismo:
·
Comer juntos.
·
Reuniones espontáneas después de la iglesia,
almuerzos, cenas, etc.
·
Compartir las posesiones materiales cuando sea
necesario.
·
Cuidar de los necesitados (viudas, madres solteras,
mujeres embarazadas, enfermos, etc.).
·
Predicar el evangelio en equipo. Cuando las personas
trabajan juntas con una meta común se produce una gran unión.
(4) EL PARTIMIENTO DEL PAN
La presencia del artículo
definitivo en griego de Hechos 2:42 indica que el partimiento del
pan se refiere a un partimiento específico y no simplemente a
compartir la comidas juntos.
Hech 2:42 Y perseveraban en la
doctrina de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del
pan y en las oraciones.
Más bien es una referencia a la
comunión, la cena del Señor, que fue una parte muy importante en
la vida de la iglesia primitiva (1 Cor 11:20, 24-25):
1Cor 11:20 Porque cuando os
reunís en uno, eso no es para comer la cena del Señor.
1Cor 11:24 Y habiendo dado
gracias, lo partió y dijo:
"Tomad, comed. Esto es mi cuerpo
que por vosotros es partido. Haced esto en memoria de mí."
1Cor 11:25 Asimismo, tomó
también la copa después de haber cenado, y dijo: "Esta copa es el
nuevo pacto en mi sangre. Haced esto todas las veces que la bebáis
en memoria de mí."
Recordar a Cristo en el partimiento
del pan no fue meramente una sugerencia sino un mandato del Señor.
Habiéndolo entendido claramente, los Cristianos primitivos se
consagraron a esta práctica. También, puesto que el contexto
original de la comunión era una comida y Hechos 2:46 nos dice que
partían el pan de casa en casa, es lógico suponer que estas
celebraciones de la cena del Señor tuvieron lugar en sus reuniones
de iglesia en las casas.
Hech 2:46 Ellos perseveraban
unánimes en el templo día tras día, y partiendo el pan casa por
casa, participaban de la comida con alegría y con sencillez de
corazón.
Por eso, las iglesias de casa
deberían celebrar la cena del Señor regularmente, recordando Su
pacto y proclamando Su muerte hasta que Él venga (1 Cor 11:26):
1Cor 11:26 Todas las veces que
comáis este pan y bebáis esta copa, anunciáis la muerte del Señor,
hasta que él venga.
PARTE 2ª
LOS LIDERES DE
LAS IGLESIAS EN LAS CASAS
- PAPEL
(A) Proveer Dirección
Como un líder de iglesia de casa ¿se ha preguntado alguna vez
qué se supone que debe hacer? ¿Ha tenido usted pensamientos como
estos?
·
"¿Debo orar por las personas con problemas?"
·
"Quizá debería tratar de forzar a las personas a
compartir, pues esperar a que ellos se abran no parece que
funcione."
·
"Otra reunión muerta."
·
"Si vamos allí quizás suceda algo; puede que Dios se
manifieste."
Una razón por la que algunos hombres se pueden hallar así
mismos en estos trances frustrantes podría ser porque Dios no los
ha llamado a este ministerio. Sin embargo, es más probable que
simplemente desconozcan el papel de líder.
Heb 13:7 Acordaos de vuestros dirigentes que os hablaron la
Palabra de Dios. Considerando el éxito de su manera de vivir,
imitad su fe.
Un líder es uno que imparte visión, propósito, y dirección. Él
es una guía quien va delante, y por la palabra y el ejemplo indica
el camino. Impartir visión a las personas es una parte muy
importante de liderazgo (Prov 29:18):
Prov 29:18 Donde no hay visión, el pueblo se desenfrena;
pero el que guarda la ley es bienaventurado.
No tener contención es ser indisciplinado o estar fuera de
control. Quizás sea por esto por lo que tantas iglesias y grupos
Cristianos hoy parecen estar dirigidos en una dirección equivocada.
Hay mucho disparate y falta de compromiso y dedicación al
propósito de Dios. Quiera el Señor levantar líderes santos para
impartir Su visión al pueblo, caminando delante de ellos como
ejemplo. El liderazgo santo no significa señorear sobre el rebaño.
Tampoco es sentarse pasivamente como un miembro del cuerpo con una
función importante (Rom 12:8):
Rom 12:8 El que exhorta, en la exhortación; el que comparte,
con liberalidad; el que preside, con diligencia; y el que hace
misericordia, con alegría.
Si él se ve a sí mismo de esta manera y se mueve con humildad,
construirá la iglesia y no se ensalzará a sí mismo en el proceso.
Si él no comprende esto, es muy probable que o se enaltezca a sí
mismo o abdique de la responsabilidad del liderazgo. Por eso, un
líder de iglesia de casa debería ser uno que guíe al grupo por su
palabra y ejemplo. Es su responsabilidad asegurar que la reunión
vaya por buen camino y se mantenga en el. Él necesitará cultivar
una sensibilidad del Espíritu Santo para discernir lo que Dios
desea realizar en cada reunión. No debe tener miedo de cambiar la
"línea" de una reunión si esta va en dirección equivocada. El
papel del supervisor es ver que se lleva a cabo la voluntad del
Señor, y que no es desviada por alguien que obra en la carne.
Cuando cometa una equivocación, debería estar dispuesto a
humillarse y admitirlo. Dios lo perdonará, la gente lo respetará a
causa de su humildad, y crecerá en su llamado como supervisor.
Recuerde, si usted es un líder, El pueblo de Dios lo seguirá. Los
llevará a alguna parte, pero ¿será éste el propósito de Dios para
sus vidas?
(B) Pastorear
1Ped 5:1 A los ancianos entre vosotros les exhorto, yo
anciano también con ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y
también participante de la gloria que ha de ser revelada:
1Ped 5:2 Apacentad el rebaño de Dios que está a vuestro
cargo, cuidándolo no por la fuerza, sino de buena voluntad según
Dios; no por ganancias deshonestas, sino de corazón.
Cuando Pedro amonesta a los ancianos a pastorear la grey de
Dios, les recuerda que él fue testigo de los sufrimientos de Jesús.
Creo que él enfatiza cuan precioso es cada creyente para Cristo
puesto que Él sufrió tanto por todos. Esta es una discreta
advertencia para todos los que son llamados a pastorear. Puesto
que los líderes de iglesia de las casas tienen personas bajo su
cuidado, los deben pastorear con la compasión de Cristo, y no
simplemente porque los ancianos los pusieran allí. Deberían evitar
el síndrome del "Pastor del rebaño" dándose cuenta que Jesús es el
Pastor Principal y que ellos son pastores delegados. Su
responsabilidad está en asegurarse de que todos están creciendo,
dirigiéndoles a Jesús y no hacia ellos. Hasta donde sea posible
las necesidades de los individuos deberían encontrarse mediante el
"ministerio del cuerpo", tal como en el grupo de oración para
aquellos encaren una decisión, o un problema. Unas personas
crecerán en estatura y madurez sin ayuda especial, pero otros
requieren más tiempo, oración, e instrucción. Por eso los pastores
tienen que discernir tales ministerios y necesidades diferentes.
Los líderes de las iglesias en las casas, que no son ancianos,
deben cuidarse de recibir instrucción y ayuda de los ancianos para
esta tarea, y no hacerlo solos.
(2) CALIFICACIONES
1Tim 3:1 Fiel es esta palabra: Si alguien anhela el obispado,
desea buena obra.
1Tim 3:2 Entonces es necesario que el obispo sea
irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente,
decoroso, hospitalario, apto para enseñar;
1Tim 3:3 no dado al vino; no violento, sino amable; no
contencioso ni amante del dinero.
1Tim 3:4 Que gobierne bien su casa y tenga a sus hijos en
sujeción con toda dignidad.
1Tim 3:5 Porque si alguien no sabe gobernar su propia casa,
¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?
1Tim 3:6 Que no sea un recién convertido, para que no se
llene de orgullo y caiga en la condenación del diablo.
1Tim 3:7 También debe tener buen testimonio de los de afuera,
para que no caiga en el reproche y la trampa del diablo.
1Tim 3:8 Asimismo, los diáconos deben ser dignos de respeto,
sin doblez de lengua, no dados a mucho vino ni amantes de
ganancias deshonestas;
1Tim 3:9 que mantengan el misterio de la fe con limpia
conciencia.
1Tim 3:10 Que éstos sean probados primero y que después
sirvan como diáconos, si es que son hallados irreprensibles.
Los líderes llamados a supervisar en una iglesia de las casas
deberían ser hombres quienes parecen tener un llamado para un
ministerio quíntuple. Esto significa que tienen potencial para
llegar a ser futuros ancianos. Una salvedad posible a esto podría
ser cuando uno de los líderes es un anciano. Los líderes deben
tener la compasión, autoridad, y el discernimiento necesario para
pastorear a las personas. Es también importante tener una
dirección plural para preparar hombres de una forma colegiada.
Debido a una carencia de hombres disponibles esto no puede ser
siempre posible, pero debe ser la meta. Puesto que los líderes de
iglesia de las casas son supervisores, sus requisitos están en las
mismas bases que se dieron para los ancianos en 1 Tim 3:1-10. Los
requisitos de carácter enumerados en estos versículos son de
esperar en todos los hombres Cristianos. Pablo exhorta a Timoteo
para que se asegure de que a los hombres que él imponga las manos
para confirmarlos como ancianos posean estas cualidades. No dice
que se requieren sólo de los líderes. La salvedad posible a este
don parece ser la habilidad para enseñar, que tiene más que ver
con la capacidad que con el carácter. Muchos de estos requisitos
del carácter se explican así mismos y no son desarrollados aquí.
Sin embargo, aquellos que con frecuencia son entendidos mal, o
ignorados, se discuten con más detalle.
a.
Sin reproche. Que no pueda ser acusado de pecado.
(b) Marido de una sola esposa.
(c) Prudente. Con una mente clara.
(d) Con autodominio.
(e) Respetable. Pacífico, de buena conducta.
(f) No dado a la embriaguez.
(g) No violento. No contencioso.
(i) No amante del dinero.
(j) No un nuevo converso.
(k) Deber tener buena reputación con los de afuera. No en
problemas.
(l) Hospitalario. Ser hospitalario es se amable con los
forasteros y compartir su hogar con ellos. El líder de iglesia en
las casas y su esposa deben ser hospitalarios. Cuando la gente
viene a su hogar, deberían hallar una atmósfera cálida. A los
forasteros les debe resultar fácil relacionarse con ellos. Las
iglesias de las casas no crecerán a menos que el ambiente de las
casas sea uno de amor y recepción. Las esposas juegan un papel muy
importante en esto. Una taza de café o un vaso de zumo
frecuentemente establece la diferencia que las personas se sientan
bienvenidas, o no.
(m) Apto para enseñar. Un líder de la iglesia en la casa
necesita tener un fundamento claro sobre las verdades esenciales
del evangelio, así como también una comprensión básica del
propósito de Dios para Su iglesia. Él no tiene que ser un maestro
de "Ministerio Quíntuple" (Efe. 4:11):
Ef 4:11 Y él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros
profetas, a otros evangelistas, y a otros pastores y maestros.
Pero debe ser apto para enseñar, aunque su capacidad estuviera
en las etapas iniciales de su desarrollo (1 Tim 3:9):
1Tim 3:9 Que mantengan el misterio de la fe con limpia
conciencia.
(n) Que gobierne bien su casa.
1Tim 3:5 Porque si alguien no sabe gobernar su propia
casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?
A menudo me he preguntado por qué Pablo añade esta pregunta.
Quizás es porque se trata de una deficiencia no tan fácilmente
discernible como las otras. La familia de un líder puede parecer
superficialmente buena, y sin embargo puede ser desordenada. Por
ejemplo:
·
Un hombre puede parecer que es el cabeza familia
pero en materias espirituales él declina su responsabilidad,
siendo su esposa quien toma la dirección.
·
Sus hijos no caminan con Dios o no crecen en su
relación con Él; simplemente posan como Cristianos. Él y su esposa
pueden encubrir este hecho, o no estar dispuestos a enfrentarlo
porque les pondría en mal lugar.
·
Su esposa es una chismosa a espaldas del marido.
·
No provee para las necesidades materiales o
espirituales de su familia.
Se debe tener mucho cuidado y discernimiento para nombrar
líderes de iglesia en las casas. Es sabio seguir la advertencia de
la Sagrada Escritura en lo que concierne a la prueba de los
diáconos antes de nombrarlos. Entonces si no hay ninguna carencia,
se pueden nombrar (1 Tim 3:10):
1Tim 3:10 Que éstos sean probados primero y que después
sirvan como diáconos, si es que son hallados irreprensibles.
CONSIDERACIONES
PRACTICAS SOBRE LAS REUNIONES DE LAS IGLESIAS EN LAS CASAS
(1) TIEMPO
Algunos Cristianos piensan que es completamente aceptable
llegar a las reuniones quince minutos o media hora más tarde. Unos
pocos vendrían habitualmente incluso una hora más tarde. Estos es
tan común en algunos círculos cristianos que han doblado el "tiempo
Carismático." ¿Qué clase de ejemplo es para el cristiano nuevo al
que se le ha enseñado, incluso por el mundo, a no ser descuidado o
tardío en sus compromisos de tiempo? Es importante el comenzar las
reuniones a tiempo cuando sea posible. Sin embargo, no deberíamos
ser irrazonables, o extremistas, con respecto a esto. Si se
desarrolla como modelo el llegar tarde, entonces quizás es
necesario amonestar a las personas cortésmente. Si los individuos
llegan tarde frecuentemente sin una buena razón, entonces es
aconsejable hablar seriamente con ellos en privado.
(2) PARTICIPACIÓN
No se debe forzar nunca a las personas o "hacer una ronda" para
que participen, sino más bien, fomentar e inspirar a hacerlo. Es
importante discernir cuando una falta de participación es un
problema individual o del grupo para tratarlo adecuadamente.
Recuerde que a algunas personas les llevará más tiempo que a otros
abrir sus vidas y hacerse vulnerables.
2Tim 4:2 Predica la palabra; mantente dispuesto a tiempo y
fuera de tiempo; convence, reprende y exhorta con toda paciencia y
enseñanza.
(3) PROMOVIENDO LOS DONES
1Cor 12:7 Pero a cada cual le es dada la manifestación del
Espíritu para provecho mutuo.
La operación de los dones espirituales son esenciales para el
adecuado funcionamiento y la edificación del cuerpo local. Como ya
dijimos, las iglesias en las casas son semilleros para los dones y
ministerios. Hay dos formas primarias que tienen los líderes de la
iglesia para fomentar los dones espirituales: la instrucción y el
ejemplo.
LA INSTRUCCIÓN
La enseñanza y la exhortación sobre los dones espirituales, su
importancia, y como funcionan, etc., es esencial. También,
enseñanzas de otros hombres de Dios, especialmente hermanos
proféticos, puede ser muy útil. A veces una exhortación puede
establecer la diferencia para que otro creyente tenga el coraje
para hablar o no.
EL EJEMPLO
Probablemente la mejor manera para preparar a otros es por el
ejemplo. Las reuniones de iglesias en las casas tienen esa clase
de ambiente de taller de aprendizaje donde las personas tienen
libertad para aprender, sabiendo que se permiten las
equivocaciones. Alentar a cada uno para que ministre a los que
tienen necesidad es una manera excelente de promover los dones
espirituales. Un ejemplo sería alguien en necesidad de oración que
busca dirección con respecto a un asunto específico. Los líderes
ponen las manos sobre la persona y oran, mientras a la vez se
alientan a las personas a ser sensibles al Espíritu Santo para
expongan lo que Él les dice. Cuando las personas se llenan de
compasión por el necesitado, es frecuente que ellos traigan
palabras de profecía, sabiduría, conocimiento, etc.
(4) LOS NIÑOS
El hogar es el ambiente primario donde los niños deben nutrirse
en su relación con Dios. El muy joven recibirá poco de una reunión
en una iglesia de casa, y a menudo se aburrirá y se volverá
molesto. Su capacidad de prestar atención es breve, y para ellos
el sentarse un par de horas en una reunión de adultos no les será
beneficioso. Se deben traer por un corto tiempo, quizás durante la
adoración. Los padres son responsables en todo momento del
comportamiento de sus niños en la reunión. A veces habrá que
tratar este asunto con los padres, pero si se maneja adecuadamente
en un espíritu de amor y apaciblemente, se puede obtener buen
fruto. Si hay muchos niños pequeños en una reunión de iglesia en
la casa puede ser necesario proveer alguna alternativa para ellos,
quizás en otra habitación de la casa. Se puede acordar la
vigilancia rotatoria para que todos los padres tengan una
oportunidad de participar en la reunión.
(5) EL NÚMERO DE MIEMBROS
Como la meta primaria de las iglesias de las casas es crear
unas relaciones estrechas y preparar a los creyentes
individualmente, no deben dejarse que las reuniones lleguen a ser
demasiado grandes. Esto anulará enteramente el propósito de las
iglesias de las casas. Quince personas es un grupo de buen tamaño,
mientras que veinticinco probablemente sean demasiados. Cuando las
iglesias de las casas llegan a ser demasiado grandes es la hora de
comenzar otras nuevas. Sin embargo, debe tenerse gran cuidado en
asignar a las personas excedentes. No es bueno mover a las
personas simplemente a causa de la localidad geográfica. Es
importante dejar que las personas oigan a Dios en lo que concierne
a con quienes deben estar para relacionarse y ministrar. Esta es
un área donde hay un peligro real para los líderes al ordenárselo
a las personas. Un liderazgo dominante puede parecer que consigue
muchos logros, pero no construirá ni mantendrá relaciones. Las
personas se sentirán como objetos en poder de los líderes. Al
final, esto sería contraproducente y producirá cismas y rupturas
innecesarias. Cuando las personas aprenden a oír a Dios por sí
mismos, con la ayuda de sus líderes cuando los necesiten, llegarán
a ser más maduros en su caminar cristiano. Sin embargo, hay veces
cuando los líderes deberían ubicar personas en grupos específicos.
Por ejemplo: Un individuo no asiste a ninguna iglesia de las casas
específica pero en cambio va mariposeando de una en otra. Este
comportamiento no puede tolerarse; a tal persona se le debe
requerir que tome un compromiso.
Alguien desea trasladarse de una iglesia de casa a otra para
evitar enfrentamientos, o porque tienen un problema que debe
resolverse en su actual iglesia de casa. Los líderes no deben
permitir esto.
Un individuo o una pareja que tienen un llamado al liderazgo, y
los líderes sienten que Dios quiere que ellos sirvan en otra parte.
Sin embargo, los líderes no deberían forzar a nadie en esto. Si
estos individuos son verdaderos siervos oirán a Dios. Su decisión
debería respetarse.
Los ancianos necesitan tomar la iniciativa al comenzar nuevas
iglesias en las casas. Deben buscar al Señor para Su guía y
elección de lideres. Una vez que el liderazgo y el hogar están
disponibles, y ellos están seguros de que es el tiempo que eligió
Dios, entonces deben proceder. Una iglesia de casa puede comenzar
con un número muy pequeño de miembros. Sin embargo, si la vida y
la presencia de Cristo están allí crecerá pronto. Es preferible
que los nuevos líderes sean tomados de una iglesia de casa que ha
llegado a ser demasiado grande. Esto facilitará una nueva iglesia
de casa que emergerá rápidamente, porque las personas será
probable que sigan al nuevo grupo. Otra opción es que un anciano
empiece una iglesia de casa con su propia familia y, con tiempo,
levantar un nuevo liderazgo. Este es un entrenamiento inapreciable
para los hombres, en la plantación de iglesias que un día pueden
ser liberadas apostólicamente. Cualquiera que sea la forma en que
los ancianos levanten nuevas iglesias de las casas, deben tener
cuidado para trabajar con los nuevos líderes estrechamente, hasta
que maduren y estén preparados para ser dejados libres.
(6) PERSONAS DESORDENADAS
1Tes 5:14 Hermanos, también os exhortamos a que amonestéis a
los desordenados, a que alentéis a los de poco ánimo, a que deis
apoyo a los débiles, y a que tengáis paciencia hacia todos.
Los líderes de las iglesias en las casas encararán tarde o
temprano el problema rompedor, de las personas desordenadas. El
diablo puede operar por tales individuos para traer desarmonía y
confusión. La Biblia está llena de advertencias en lo que
concierne a esto (2 Cor. 11:13-26, Tito 2:15, 3:10, Judas):
2Cor 11:13 Porque los tales son falsos apóstoles, obreros
fraudulentos disfrazados como apóstoles de Cristo.
2Cor 11:14 Y no es de maravillarse, porque Satanás mismo se
disfraza como ángel de luz.
2Cor 11:15 Así que, no es gran cosa que también sus
ministros se disfracen como ministros de justificación, cuyo fin
será conforme a sus obras.
2Cor 11:16 Otra vez digo: que nadie me tome por loco. Pero
si no, recibidme aunque sea como a loco, para que me gloríe
siquiera un poquito.
2Cor 11:17 Lo que ahora digo, no lo digo según el Señor,
sino como en locura, con esta base de jactancia.
2Cor 11:18 Ya que muchos se jactan según la carne, también
yo me jactaré.
2Cor 11:19 Pues con gusto toleráis a los locos, siendo
vosotros sensatos.
2Cor 11:20 Porque lo toleráis si alguien os esclaviza, si
alguien os devora, si alguien se aprovecha de vosotros, si alguien
se ensalza, si alguien os hiere en la cara...
2Cor 11:21 Con vergüenza lo digo, como que hemos sido
débiles. Pero en lo que otro se atreva (hablo con locura), yo
también me atrevo.
2Cor 11:22 ¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo
también. ¿Son descendientes de Abraham? Yo también.
2Cor 11:23 ¿Son ministros de Cristo? (Hablo como delirando.)
¡Yo más! En trabajos arduos, más; en cárceles, más; en azotes, sin
medida; en peligros de muerte, muchas veces.
2Cor 11:24 Cinco veces he recibido de los judíos cuarenta
azotes menos uno;
2Cor 11:25 tres veces he sido flagelado con varas; una vez
he sido apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y
un día he estado en lo profundo del mar.
2Cor 11:26 Muchas veces he estado en viajes a pie, en
peligros de ríos, en peligros de asaltantes, en peligros de los de
mi nación, en peligros de los gentiles, en peligros en la ciudad,
en peligros en el desierto, en peligros en el mar, en peligros
entre falsos hermanos;
Tito 2:15 Estas cosas habla, exhorta y reprende con toda
autoridad. ¡Que nadie te menosprecie!
Tito 3:10 Después de una y otra amonestación, rechaza al
hombre que causa divisiones.
Este asunto es a menudo difícil de manejar por los líderes de
las iglesias de las casas, porque pueden tener problema para
distinguir entre el verdadero amor cristiano, y lo qué yo llamo "ágape
descuidado." "Ágape descuidado" significa, "ámalos sin más" Sin
embargo, el verdadero amor cristiano involucra enfrentamiento. La
disciplina administrada en el amor es la única manera para
alcanzar a tales personas. Hasta donde sea posible este
enfrentamiento debe hacerse privadamente. Los líderes no deben
permitir nunca que una reunión sea desorganizada por una persona
revoltosa, aún cuando signifique pedir al individuo que se marche.
Hemos de señalar a los que causan divisiones y tropiezos; no hemos
de guardarlos en "un armario" (Rom 16:17).
Rom 16:17 Pero os ruego, hermanos, que os fijéis en los que
causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que habéis
aprendido, y que os apartéis de ellos.
LA TRAMPA DE
LAS IGLESIAS EN LAS CASAS (CÉLULAS)
Durante años recientes ha habido un movimiento creciente hacia
el modelo Bíblico de las iglesias de las casas o iglesias célula.
Muchas grandes iglesias tradicionales están percatándose de su
valor y comienzan a estructurar su vida de iglesia alrededor de
ellas. Aunque este es indudablemente un movimiento del Espíritu
Santo para restaurar la dirección de Cristo, hay gran peligro de
descarrilamiento por las razones siguientes:
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