Publicado El: Vie, oct 8th, 2004

LA INTERCESION BIBLICA

PODER ESPIRITUAL PARA CAMBIAR EL MUNDO
Patrick Johnstone
Introducción
¡Que privilegio es vivir en este tiempo! La iglesia del Señor Jesús nunca ha crecido tanto. Pero en todo nivel en el mundo se libra una batalla espiritual y su majestad infernal no esta cediendo así no mas. Los baluartes, aparentemente no impugnables, solo caerán si usamos las armas que Dios nos ha dado. Hay dos actitudes que pueden frenar la evangelización mundial:


- Una subestimacion del conflicto con los poderes espirituales. Por demasiado tiempo, el cristiano occidental ha sido culpable de esto. El resultado es que muchos misioneros no estaban bien preparados para la oposición espiritual que iban a encontrar. Experimente esto en Africa y les debo mucho amigos colegas africanos que me enseñaron como operan los poderes espirituales. Ellos me mostraron también como el Señor Jesús concede una libertad a los arrepentidos que renuncian a las obras de la oscuridad y confían en el.
- Una preocupación excesiva por el enemigo. Una creciente fascinación por el ocultismo y la influencia hindú de la nueva era ha cambiado radicalmente la cosmovision de muchos occidentales. Muchos se ocupan demasiado de Satanás, y pierden de vista que el Rey verdadero es Jesús. A medida que conozcamos mejor a Dios, su palabra y su poder, estaremos en mejores condiciones para resistir al enemigo. Jessie Penn – Lewis en su libro War on the Saint (que fue fruto del avivamiento en Gales en 1904), advirtió contra una fascinación por el diablo. Frank Peretti, el autor de los libros muy populares Esta patente oscuridad y Penetrando la oscuridad ha pedido que no se base una teología de Satanás en sus descripciones gráficas, pero parece que estas advertencias no se están escuchando.

Por un lado, no debemos ignorar las maquinaciones de Satanás (2 Corintios 2:11), pero, por el otro, no necesitamos saber detalles acerca de las huestes que se nos oponen. Donald Jacobs, un misionero menonita en Africa Oriental, testifica como los cristianos tocados por el avivamiento en esa región, en su deseo ardiente de saber mas cerca de Jesús, dejaron a un lado la información detallada buscada por sus compatriotas acerca de los demonios.

Lo que si cambiara el mundo es nuestra intercesión. Mi difunta esposa Jill, por muchos años sintió la necesidad de escribir un libro que ayudara a los niños a orar por el mundo. Su titulo: You can change the World, surgió del colapso del comunismo y del cambio radical que ocurrió en Albania cuando un grupo de niños en Londres empezó a orar sistemáticamente por ese país, hasta ese momento cerrado al evangelio. En la primera parte del capitulo ocho Apocalipsis vemos el impacto de las oraciones de los santos sobre el destino del mundo. Mencionare tres momentos cruciales en la historia que ilustran el impacto que la oración puede tener:
- En 1727 hubo un avivamiento en Herrnhurt, Alemania, que dio lugar a una cadena de oración que duro mas de 100 años, orando día y noche. Durante ese periodo, los moravos fueron los primeros protestantes en dedicarse, como grupo, a la evangelización mundial. Uno de los frutos fue la conversión de los Wesley y el avivamiento evangélico tanto en Inglaterra como en la Estados Unidos. En los siguientes 100 años, casi todas las denominaciones protestantes se integraron a la tarea misionera.
- Hudson Taylor, el fundador de la “China Island Mision”, enfatizo la necesidad de la oración para alcanzar a los millones de Chinos no evangelizados. A pesar de la gran obra misionera, cuando los comunistas tomaron control del inmenso país en 1949, había allí solo 3 millones de católicos y millón y medio de protestantes. Pero Dios no se olvido de las muchas oraciones que seguían haciéndose por el pueblo chino, y en la década de los ochenta recibimos informes de que millones se convertían, a pesar del aislamiento de la iglesia China y la mucha persecución. Ahora se calcula que la comunidad protestante asciende a 63 millones, y la católica a 12 millones. Jamas se ha visto un fruto de la intercesión.
- En enero de 1984, el hermano Andrés reto al mundo cristiano a orar por siete años para que se derrumbara la cortina de hierro y se diera libertad para predicar el evangelio en los países comunistas. Lo que no lograron las armas, si o efectúo la intercesión. Así como l expreso Pablo: “porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”(2 Corintios 10:4).

En las historias de los avivamientos me ha llamado la atención como el Espíritu Santo ha levantado intercesores. Mencionare solo cuatro:

- David Brainerd, quien lucho en oración a favor de los indios americanos y presento un avivamiento que cambio a muchos
- George Müller, quien demostró que era posible mantener a millares de huérfanos por medio de la intercesión, sin necesidad de llamados a los hombres, dando así un ejemplo a muchas misiones que surgieron después.
- Rees Howells, quien intercedió a Dios en las horas mas negras de las Segunda Guerra Mundial y vio respuestas dramáticas que ilustraron como los creyentes pueden influenciar el curso de la historia.
- William Duma, un sencillo pastor zulú, cuyas oraciones facilitaron milagros, aun el de levantar muertos. El se gano el respeto de todos en los días mas negros de la segregación racial en Sudáfrica.

Durante los últimos 20 años me he dado cuenta de una serie de iniciativas de oración con las siguientes características:

Intensidad
La intensidad de las reuniones de oración en muchas partes de Corea y en las vigilias en Brasil

Combatividad
La combatividad durante las reuniones en que se confronta a las huestes satánicas. Me acuerdo de una semana de oración en 1965 en Mozambique, que en aquel entonces estaba todavía bajo los portugueses. Hasta ese momento se había hecho poca obra misionera allí, pero reclamamos el país para Cristo y, en el lapso de pocas semanas, misioneros pudieron entrar.

Variedad
La variedad de las reuniones. Hay conciertos y marchas de oración. En algunas reuniones la gente se postra, y otras levanta las manos. A veces se ora por turno, y en otras ocasiones todos oran al mismo tiempo.

Extensión mundial
La extensión mundial de las redes de oración. Los “días para cambiar al mundo” involucran a millones en muchos países. Existe la “Fraternidad Lidia” para movilizar a las mujeres y la “Red de Ester” para hacer lo mismo entre niños. Podrían mencionarse muchas iniciativas mas.

Especificidad
La especificidad de la oración. Se ha orado intensamente por ciertos países con resultados sorprendentes. En los últimos años, países como Nepal, Camboya, China, Rusia, Bulgaria, Albania y Etiopía se han abierto al evangelio.

La base bíblica de la intercesión
Hay cantidad de textos en la Biblia que nos instan a la oración (1 Samuel 12:23, Salmos 2:8, Lucas 18:1 y Tesalonisenses 5:17) y muchas promesas acerca del resultado (Jeremías 33:3 y Efesios 3:20). Hans von Staden , el fundador de la Mision Dorothea en Sudáfrica y un gran hombre de oración, escribió que Dios se había comprometido tanto con la oración, que seria un milagro si no contestara.

Gracias a lo que hizo en la cruz, Cristo nos ha convertido en un reino de sacerdotes (Romanos 5:17, 1Pedro 2:9, Apocalipsis 1:6 y 5:10). Por gracia somos identificados con Dios mismo y estamos sentados con Cristo (Efesios 2:6 y Colosenses 3:1-4), compartiendo sobre todo su ministerio de intercesión. La oración es la única actividad humana que mueve el cielo (Apocalipsis 8:4-).

En su profundo libro titulado With Christ in the School of Prayer, Andrew Murray nos muestra como nuestras plegarias entran en la eternidad y trabajan con Dios en la extensión de su reino. No es una manera de obligar a Dios a hacer lo que no quiere, ni tampoco es algo que le permite a el manipularnos, sino que, como lo expresa Murray:

“Esta unión perfecta y armoniosa entre la soberanía de Dios y la libertad humana constituye un misterio insondable, porque Dios trasciende todos los pensamientos. Gracias a la unión que tenemos con el Hijo, nuestras plegarias influencian hasta la vida intima de la Trinidad. Por medio del Espíritu, Dios mete lo humano dentro de su vida divina de amor, dejándose la libertad de colocar cada oración en el sitio correcto dentro de su gobierno del mundo.”

Volvamos a lo que el Señor les enseño a sus discípulos en Juan 14:12-14:

“De cierto os digo: El que en mi cree, las obras que yo hago, el las hará también; y aun mayores también hará; porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre lo haré.”

¿Cuales son esas obras mayores?. Algunos piensan en milagros, echar demonios o ganar multitudes, pero todo esto Jesús lo hizo. Creo, mas bien, que las obras mayores son intercesiones en el nombre reinante y exaltado de Jesús y que, por eso, inmediatamente después de reto, el Señor dio su tremenda promesa de hacer lo que pedimos en su nombre.

El venció por medio de la cruz y nosotros, al aplicar esa victoria, venceremos también. Ojalá que pudiéramos regresar a la simple confianza de que, si pedimos, el Padre nos dará (Lucas 11:9-13). Las caminatas de oración se enfatizan mucho ahora, pero hay que recordar que la mera presencia del intercesor no aumenta la eficacia de la oración, aunque el compañerismo en la actividad si puede ayudarnos. Nuestra eficacia en la intercesión no depende de técnicas, sino de nuestra relación con Dios. Lastimosamente no se enfatizan las bases de esta relación como antes. Mencionare algunos de los fundamentos que, a mi juicio, son de mayor importancia:

1. Saber nuestra posición en Cristo.
¡Cuan poco se predica ahora sobre la sangre preciosa de Cristo y lo que la carta a los Efesios dice acerca de nuestra posición en el! Nadie nos puede arrebatar de la mano del Padre o de Cristo (Juan 10:27-30), y mayor es el que esta en nosotros, que el que esta en el mundo(1Juan 4:4). Si acatamos la condición de permanecer en Cristo, el diablo no podrá tocarnos (1Juan 5:18-19), aunque siempre nos puede lanzar sus sugerencias como dardos de fuego (Efesios 6:16).

En la década de los setenta hubo acontecimientos extraños en el Instituto Bíblico de la Dorothea Mission en Harare, Zimbabwe. Se despidió a un jardinero, quien puso una maldición sobre el personal en un momento en el que dos de nuestras mujeres ofendiéndose con palabras y eso dio al enemigo la oportunidad que buscaba. Ocurrieron cosas desagradables y n anoche, uno de los estudiantes despertó gritando de dolor por la quemadura de una mano que se le impuso debajo de la cobija. En la mañana se veían todavía las huellas. Los incidentes solo terminaron al superar la riña entre las mujeres por medio del arrepentimiento y la oración.

2. Nuestra liberación en Cristo.
Al pensar en mis años de trabajo en Africa, donde el temor a la practica de la brujería eran cosas normales, me sorprende cuan pocos de los que realmente se convirtieron al Señor necesitaron una liberación de demonios. Hubo ciertas excepciones de quienes si echamos demonios en el nombre del Señor Jesús. Insistimos en que todos los que hacían profesión de fe destruyeran sus amuletos y toda medicina relacionada con la brujería (Hechos 19:18-19), además de darles un testimonio publico a sus familiares y vecinos.

Hubo un tiempo cuando en la sede de nuestra Mision, en Gran Bretaña, existía preocupación acerca del tema de la liberación. Una misionera de otra agencia, que se alojaba con nosotros, tenia profundos problemas y se acerco a mi esposa Jill. Jill le dijo que si que, quería una sesión de liberación, tendría que ir a otra persona, pero que estaba dispuesta a darle media hora de su tiempo para explicarle bíblicamente su posición en Cristo. Esta misionera era una candidata obvia para liberación. Su padre era alcohólico, y su hermana, gemela idéntica, procuraba embrujarla. Pero cuando ella acepto por fe su nueva posición en Cristo, se sintió libre, y meses después nos escribió con gratitud para decirnos que seguía sintiéndose liberada. Muchos buscan una liberación dramática, cuando en realidad lo que necesitan es humillarse, arrepentirse y renunciar a actitudes y cosas incorrectas.

3. Estar sentados con Cristo en lugares celestiales.
Muchas veces, al encontrarse en problemas , la gente suele decir: “Hay que mirar hacia arriba”. Pero yo digo: “Al contrario; hay que mirar hacia abajo”, porque nuestra verdadera vida esta escondida con Cristo en Dios (Colosenses 3:3). Estamos en el puesto de mando del universo y nuestra vida de oración se renovara si tan solo nos apropiamos de esta verdad.

4. Conocer la voluntad de Dios.
Contar con un guía es el derecho de todo hijo de Dios (Romanos 8:14). Además, el Señor Jesús prometio que, por medio suyo, sus discípulos conocerían lo que dice y hace el Padre (Juan 15:14-15) y que el Espíritu Santo traería a nuestra memoria lo que necesitamos saber (Juan 14:26), tanto por su palabra escrita como por su presencia en nosotros (Juan 14:17). En muchas partes del mundo he retado a obreros cristianos de la siguiente manera: “Nunca hay que salir por razones negativas del sitio donde Dios nos ha colocado”. El enemigo de nuestras almas hará todo lo posible para proveer los factores negativos y convenceremos de que Dios nos esta guiando así.

Tenemos la mente de Cristo (1Corintios 2:16) y, por consiguiente, recibimos impulsos del Espíritu Santo, pero podemos equivocarnos en esto. Por eso hay que examinar cualquier impulso a luz de las Sagradas Escrituras y estar abiertos a la corrección de nuestros familiares y colegas. Es muy difícil aconsejar a alguien que se aferra a la expresión: “El Señor me ha guiado”.

El Señor ha prometido darnos lo que pedimos “conforme a su voluntad”(1Juan 5:14-15). Por eso es necesario profundizar en la voluntad de Dios y estar de acuerdo entre nosotros (Mateo 18:19-20). En 1990, durante una conferencia en Escocia, los representantes de Senegal nos advirtieron que, al año siguiente, los países islámicos iban a realizar una conferencia mundial en su capital para planear el fin de toda obra cristiana y la eliminación de la minorías cristianas en sus respectivos países. Acordamos orar para que se anulara tal conferencia, y recibimos la convicción de que Dios nos había oído, de modo que terminamos una alabanza gloriosa. Unos meses después, la Guerra del Golfo polarizo el mundo islámico de tal manera que se pospuso la conferencia. Cuando por fin la reunión se realizo, las divisiones eran todavía tan marcadas que muchos delegados salieron antes de terminar y poco se decidió.

5. Usar las armas que Dios ha puesto en nuestras manos.
Separados de Dios quedamos casi indefensos delante de Satanás, pero unidos a Dios no hay razón para temerle al diablo. En Efesios 6;10-18, Pablo nos indica no solo la armadura que debemos ponernos sino las armas ofensivas, o sea, la espada del Espíritu “que es la palabra de Dios” y la oración “en el Espíritu” que debemos empuñar. Demasiados siervos de Dios se han metido tanto en la guerra espiritual, que han descuidado la armadura divina y han engrosado la lista de bajas en la lucha.

El capitulo doce de Apocalipsis revela mucho acerca de Satanás y sus tácticas. Pero lo mas importante es que indica claramente como los “hermanos” pueden salir triunfantes en la lucha contra el (versos 10 y11):

- Primero, por la sangre del Cordero. Por medio de su sacrificio en la cruz, Cristo ha eliminado de una vez y para siempre nuestra culpa ante la presencia de Dios, a tal grado que Satanás ya ni siquiera puede acercarse a Dios para acusarnos. Con tal de que le confesemos a Dios cualquier pecado que pueda surgir en nuestra vida, estamos completamente seguros en los brazos de Cristo.
- Segundo, por nuestro testimonio. Contra la mentira del diablo podemos, usar nuestro testimonio acerca del Señor Jesús, nuestra posición en el Amado, y Quien va a vencer. Es el Espíritu quien nos da poder para testificar y quien nos avisa, al retirar su paz del corazón, cuando algo necesita arreglarse en nuestra vida (Colosenses 3:15)
- Tercero, por nuestro compromiso hasta la muerte. Frente a las amenazas y los arreglos que propone el diablo, debemos abandonar la voluntad de Dios, sea para vida o para muerte (Filipenses 1:20). Tal actitud deja a Satanás impotente.

6. Usar la autoridad que Dios nos ha dado.
La victoria de Cristo en la cruz sobre el pecado, la muerte y Satanás fue tan decisiva que podemos y debemos apoyarnos en esta victoria en cualquier conflicto con el enemigo. No estoy de acuerdo con el titulo del libro de Hal Lindsay: Satan is alive and well on Planet earth. El capitulo doce de Apocalipsis pone en claro que Satanás ha recibido una herida mortal, y que su derrota es irreversible. Todos los enemigos del Señor se están sometiendo a Cristo (Hebreos 10:12-13) y por la fe aseguramos la continuación del proceso (Lucas 10:17-19).

En demasiados casos los creyentes dan la impresión de que salen para pelear contra el enemigo ellos mismos, cuando en realidad la batalla es del Señor. He presenciado sesiones de liberación en las que los que oran hacen pensar que su poder espiritual depende del volumen de su voz o de su actividad física. Me preocupa, como a muchos, que en sus reclamos vayan mas allá de la autoridad que el Señor nos ha dado y que muestren una actitud de presunción frente a los poderes satánicos. El apóstol Judas nos amonesta a mantener una actitud humilde:

“Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con el por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra el, sino que dijo: “el Señor te reprenda”. Pero estos blasfeman de cuantas cosas no conocen” (Judas 9-10)

Un sobre – énfasis en el ministerio de la liberación conlleva peligro. Mi señora y yo recibimos una invitación urgente para visitar uno de nuestros campos misioneros en América Latina. Una misionera, con un gran ministerio de establecer iglesias, se había metido tanto en asuntos de liberación, que afirmaba haber echado miles de demonios de pastores a través del país. Tal actividad consterno a muchos, y las conversaciones interminables con demonios, además de largas sesiones de liberación, le robaban tiempo a la predicación del evangelio. No puedo quitarme la impresión de que esta sierva se expuso a los engaños del diablo y a sus mentiras. Doreen Irvine, quien viene de un trasfondo de satanismo y brujería y que después de dedico por años a un ministerio de consejería, escribió lo siguiente:

No hubo un dialogo largo con el demonio. No había necesidad de ello. Jesús echo a los demonios con una sola palabra: “Id” y nosotros hoy en día podemos hacer lo mismo con solo seis palabras: “Váyanse en el nombre de Jesús”. Si los endemoniados quieren ser libres y se arrepienten de sus pecados, los demonios tienen que salir en el acto. Al diablo le encantan la sesiones de liberación que duran ocho horas, y en las que los demonios juegan al escondite a fin de agotar a los cristianos, confundirlos con su conocimiento y atemorizarlos con su fuerza.

7. Pagar el precio de ser un intercesor.
La gracia de Dios en completamente gratuita, pero si queremos ministrar esta gracia a otros, esto tiene un precio (Colosenses 1:24): morir a nuestra autosuficiencia (2Corintios 1:8-11). Tenemos que identificarnos totalmente con el objeto de nuestra intercesión así como lo hicieron Moisés (Exodo 32:32), Pablo (Romanos 9:3) y Cristo mismo (Isaias 53:12). El báculo de Elías en manos de Giezi no ayudo al hijo de la sunamita. Solo la intercesión comprometida de Elías le pudo dar vida (2 Reyes 4:29-37 ). Existe el peligro de confiar en báculos y la experiencia, en vez de una costosa dedicación hacia liberaciones verdaderas y eternas.

Conclusión.
Calculo que actualmente entre 15 y 20 % de la población de la tierra no tiene acceso a la predicación del evangelio. De los 12.000 grupos étnicos, entre 2.000 y 2.500 todavía no han experimentado un establecimiento eficaz de iglesias dentro de su cultura. Posiblemente en unos 1.000 casos se hace muy poco para su evangelización. La tarea puede llevarse a feliz termino, pero hay un costo que implica un compromiso mayor con la intercesión, a fin de que se destruya toda barrera, sea moral, política o espiritual. ¡Que nada nos distraiga de este objetivo!

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