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--¿Qué? –exclama el viajero al hablar con cierto trabajador--. ¿Usted ha andado cuatro millas cada día por más de sesenta años para atender a sus trabajo? ¿Porqué no se ha mudado usted para vivir más cerca del taller?--Bueno, respondió el obrero, no estaba bien seguro si el trabajo resultaría permanente o no.¡Cuánto tiempo de incertidumbre! Esto nos recuerda el estado de algunas personas que siempre esperan que sean salvas, pero nunca están seguras de su salvación.Lástima. |