|
|
|
UNIÓN
VOLUNTARIA
|
Un matrimonio discutía. La esposa, quien quería que el marido la obedeciese, le dijo: “¡Vergüenza habría de darte ver a nuestro perro y a nuestro gato siempre tan unidos!”. A lo que él contestó: “¿Sí? A ver... prueba unirlos con una cuerda y verás lo que pasa”. La unión debe ser por convicción, no por vencimiento, o no será tal.
LA
VOLUNTAD DE DIOS
|
Se
dice que una buena mujer, que al caer enferma, le preguntaron si quería morir o
vivir, a lo cual contestó:
--Lo
que Dios quiera.
--Pero
–dijo uno de los presentes--, si Dios lo dejara a tu voluntad para decidir ¿qué
escogerías?
--Oh, si Dios me dejara a mí escoger yo lo volvería a dejar a él decidir.
LA
VOLUNTAD DE DIOS EN EL CORAZÓN
|
He
oído hablar de un célebre rey de Polonia, que consumó grandes hazañas.
Cuando le preguntaron cuál era el secreto de su éxito.
Les dijo: “Soy hijo de un gran padre, y llevo siempre conmigo, en un
medallón, su retrato. Muy a menudo
lo miro”.
Cada
vez que se disponía a entrar en combate miraba el retrato de su padre y extraía
de él el valor necesario. Cuando
tenía que reunirse con sus consejeros hacía lo mismo y luego actuaba con
limpieza.
Es una gran cosa que debe hacer el creyente: Llevar consigo la voluntad de Dios en el corazón y luego, antes de hacer cualquier cosa, consultarla siempre.
“HÁGASE
TU VOLUNTAD”
|
Si
todos los hombres siguiesen la voluntad de Dios esta tierra sería semejante al
cielo, pero como los hombres del mundo hacen la voluntad del diablo, la tierra más
se parece al infierno, sin duda.