Diccionario Biblico

Salomon

Salomon – Reina Valera 1909

SALMÓN.

Salomón – Douglas Tenney

(heb., shelomoh, pacífico). El tercer y último rey de la Israel unida.

Construyó el reino a su más grande extensión geográfica y prosperidad material. Aunque un hombre muy inteligente, Salomón en sus últimos años perdió su discernimiento espiritual y debido a ventajas políticas y vida voluptuosa sucumbió a la apostasía. Sus políticas de opresión y lujo llevaron al reino al borde de la disolución, y cuando su hijo Roboam llegó al trono la división del reino se hizo efectiva. Salomón era el segundo hijo de David con Betsabé, la ex esposa de Urías el heteo. Cuando él nació, el Señor le amó, así que el niño fue llamado también Yedidías (2 S 12:24-25). Cuando se acercaba la muerte de David, él le dio a Salomón consejos prácticos en relación con la fidelidad a Dios, la construcción del templo y la estabilidad de la dinastía. Salomón tuvo que lidiar severamente con Adonías y sus seguidores cuando ellos continuaron con su complot en contra de él. Adonías y Joab fueron matados, y Abiatar, el sacerdote, fue expulsado del sacerdocio. David le había dicho también a Salomón que matara a Simei, quien había maldecido a David en el tiempo de la revuelta de Absalón; esto fue hecho por Salomón después que Simei violó la libertad condicional que Salomón había ordenado.

Salomón, entonces, comenzó una serie de alianzas matrimoniales que sirvieron por consiguiente para su ruina. Al inicio del reinado de Salomón, él amó al Señor. El Señor se le apareció en un sueño y le dijo que pidiese lo que él deseaba. Salomón escogió por sobre todo lo demás entendimiento y discernimiento. Dios se agradó con esta elección, le concedió su petición, y también le dio riquezas y honor. Con impuestos y con el servicio militar obligatorio, Israel comenzó a ver algunos de los males de la monarquía en contra de lo cual Samuel les había advertido (1Sa 8:11 ss.), aunque durante el reino de Salomón Judá e Israel eran muchos, como la arena que está junto al mar en multitud, comiendo, bebiendo y alegrándose (1 R 4:20). El reino se extendía desde el Eufrates en el norte hasta el borde de Egipto en el sudoeste.

Salomón era un hombre sabio y entendido; se afirma que su sabiduría era mayor que la de los sabios del Oriente y de Egipto. Un experto en botánica y zoología, él fue también un escritor, a quien se le acreditó con 3.000 proverbios y 1.000 canciones (1 R 4:32 y nombrado como el autor de dos salmos y de los libros de Proverbios (Pr 1:1),( Ec 1:1),( Ec 1:12), y el Cantar de los Cantares (Cn 1:1). Su fama fue esparcida, y personas vinieron desde lejos a escucharle.

El hizo alianza con Hiram, rey de Tiro, quien había sido un amigo de David. El hizo un contrato con Hiram para el abastecimiento de madera de cedro y ciprés e hizo arreglos para que los constructores fenicios complementaran a los trabajadores israelitas reclutados con obligatoriedad para este servicio. La construcción del templo se inició en el cuarto año de Salomón, el cual era el año 480 después del éxodo de Egipto (1Ki 6:1). David había querido construir el templo, mas el Señor le reservó ese privilegio a Salomón (2 S 7:13),( 1 Cr 17:4-6)(, 1 Cr 17:12),( 1 Cr 22:6-11),( 1 Cr 28:6); no obstante, Salomón obtuvo el plano completo de la estructura de su padre (1 Cr 28:11-19). David también había acumulado mucho material de construcción, especialmente metales preciosos y otras mercancías costosas, y había tomado ofrendas voluntarias para la construcción del templo (1 R 7:51),( 1 Cr 22:2-5),( 1 Cr 29:1-19). El templo fue finalizado en siete años, y el palacio de Salomón estuvo en construcción durante 13 años. El altar, el mar de fundición, y toda clase de utensilios e instrumentos usados en el servicio del templo eran la responsabilidad de un artesano, Hiram de Tiro (1 R 7:14; comparar (2 Cr 2:13-14). Mucho del cobre usado para estos propósitos probablemente provinieron de minas trabajadas por los israelitas.

Salomón tenía 1.400 carros y 12.000 jinetes (2 Cr 1:14); tuvo también 4.000 establos para caballos (2 Cr 9:25). Construyó ciudades para sus carros y caballería. En Meguido se encontraron establos para por lo menos 450 caballos. Establos similares fueron excavados en Gezer, Taanac, Tel El-Hesi y Tel el-Far’ah. Ofir era una fuente de oro, madera de sándalo y piedras preciosas. Las naves de Salomón también fueron a Tarsis con la flota fenicia y trajeron toda clase de cosas exóticas. Inmensa riqueza de este modo vino a Salomón por comercio, minería, tributo (1 R 4:21), y obsequios de los visitantes (1 R 10:25). Entre los más distinguidos de estos visitantes estuvo la reina de Saba.

Las mujeres eran una seria debilidad de Salomón, y él hizo muchas alianzas políticas a través de matrimonios (1 R 11:1-4). Dios le había advertido que tales matrimonios conducirían a la apostasía. El harén de Salomón contenía una colección de alrededor de 700 esposas y 300 concubinas. El construyó lugares de adoración para los falsos dioses para satisfacer a sus esposas paganas. El Señor se airó con el fracaso de Salomón de guardar sus mandamientos explícitos y le anunció a él la escisión en el reino que habría de ocurrir en el reinado de su hijo.

El reinado de Salomón había sido bastante pacífico, mas la desgracia se estaba tramando. Hadad el edomita, quien era un niño había sobrevivido a una incursión de David y había escapado hacia Egipto, ahora regresó para acosarle.

En Siria, Rezón fue hecho rey en Damasco y se convirtió en enemigo de Israel.

En Israel un joven capaz, Jeroboam el hijo de Nabat, fue informado por el profeta Ajías que él se convertiría en el regente de diez tribus de Israel.

Salomón trató de matar a Jeroboam, mas éste se refugió en Egipto hasta la muerte de Salomón. Un gran soberano temporal, que poseía toda ventaja natural, rico de modo casi inconcebible en esplendor material, conocimiento y experiencia, Salomón fue no obstante una decepción. Aunque él empezó sumamente bien, la tragedia de su apostasía gradual tuvo resultados más desastrosos que el escándalo infame de su padre, quien sinceramente se arrepintió y fue un hombre conforme al propio corazón del Señor.

Salomón – Diccionario Bíblico Sencillo

tip, ARQU BIOG REYE HOMB HOATver, PROVERBIOS, ECLESIASTÉS, CANTAR DE LOS CANTARES, ROBOAM, EGIPTO, HICSOS, ASIRIA, BABILONIA, HITITAS, PÓRTICO vet,= «pacífico».Hijo de David con Betsabé (2 S 12:24),( 1 Cr 3:5),( Ant 7:14); nacido en Jerusalén. David, advertido que bajo su sucesor habría un reinado de paz, le dio el nombre de Salomón, «pacífico» (1 Cr 22:9). El profeta Natán le dio el nombre de Jedidías, «amado de Jehová» (2 S 12:25). Cuando David envejeció y se debilitó, Adonías, uno de sus hijos nacidos en Hebrón, y probablemente el mayor después de la muerte de Amón y de Absalón, intentó usurpar el trono. El profeta Natán, ayudado por el sumo sacerdote Sadoc y por Benaía, el jefe de la guardia, y con el apoyo de la guardia personal de David, desarticularon esta conspiración, y Salomón fue proclamado rey (1 R 1:5-40), poco después de lo cual murió David. Salomón inició su reinado alrededor del año 970 a. C. Tendría entonces unos 20 años. Obedeciendo las últimas recomendaciones de su padre, depuso a Abiatar del sumo sacerdocio, e hizo ejecutar a Simei por desobedecer la orden de permanecer en Jerusalén. Ante una nueva pretensión de Adonías, Salomón lo hizo ejecutar, lo mismo que a Joab, también implicado en este asunto (1 R 2:1-46).

Salomón contrajo matrimonio con la hija del rey de Egipto, y la llevó a Jerusalén (1 R 3:1). Después que el Señor hubiera abandonado Silo, el culto no había sido restaurado. El Tabernáculo se hallaba en Gabaón, y el arca del pacto en Jerusalén. Menospreciando la orden de la Ley, el pueblo había erigido altares en los lugares altos. Salomón acudió a Gabaón para ofrecer sacrificios. Aquella noche, el Señor se le apareció en sueños y le preguntó qué era lo que él deseaba. Salomón imploró la gracia de la sabiduría y de la inteligencia, a fin de poder administrar justicia. En aquella época la administración de la justicia incumbía al rey. Dios dio respuesta a esta oración. Poco después, Salomón emitió un juicio que se ha hecho célebre porque con ello descubrió quién era la verdadera madre de un recién nacido reclamado vehementemente por dos mujeres como propio (1 R 3:2-28),( 2 Cr 1:3-12). Unos veinte años después, durante una nueva aparición, Dios prometió a Salomón, de forma condicional, conservar el trono para su dinastía, y le hizo solemnes advertencias (1 R 9:1-10),( 2 Cr 7:12-22).

David había sometido a las naciones vecinas. Según los textos, Salomón sólo emprendió una campaña bélica, contra Hamat. La posesión de esta ciudad le permitió mantener la paz en el noreste de sus estados. Hadad, príncipe edomita, y Rezón, de Damasco, se opusieron a Salomón. Éste fortificó la ciudad de Hazor, sobre el alto Jordán, y edificó una fortaleza en el Líbano para pacificar a Damasco; también logró mantener seguro el camino que llevaba a Ezión-geber atravesando Edom. El rey Salomón mantuvo relaciones amistosas con numerosos soberanos; organizó su reino, y protegió las artes. David había amasado una gran cantidad de materiales con vistas a la construcción del Templo. Salomón construyó el edificio en siete años. Hiram, rey de Tiro, le consiguió materiales y artesanos (1 R 5:6). Salomón llevó a cabo una solemne dedicación del Templo (1 R 7:13),( 1 R 8:66),( 2 Cr 2-7). Después se hizo edificar un palacio, cuya construcción duró trece años (1 R 7:1-12). Fortificó numerosas ciudades y construyó otras en diversos puntos del país (1 R 9:17-19),( 2 Cr 8:4-6).

Salomón administró sus estados con mucha sabiduría. Se rodeó de funcionarios competentes, con el nieto del sumo sacerdote como jefe de ellos (1 R 4:2-6). Mantuvo un ejército poderoso; dividió el reino en doce distritos. Independientemente de los antiguos límites de las tribus, lo que facilitó su administración (1 R 4:7-19). El soberano se cuidó asimismo del mantenimiento del culto a Jehová, pronunciando la oración de dedicación del Templo e invocando la bendición divina sobre el pueblo. La expansión comercial enriqueció al reino (1 R 10:14-29),( 2 Cr 9:13-27). Venían mercancías de Ofir y de la India, de donde las traían los siervos de Salomón (1 R 10:22),( 2 Cr 9:10-22). El rey hizo construir ciudades de almacenamiento, entre otras Palmira, en el desierto, a mitad de camino entre Damasco y el Éufrates. Salomón se interesó por las letras y por las ciencias, y «disertó sobre los árboles, desde el cedro del Líbano hasta el hisopo que nace en la pared. Asimismo disertó sobre los animales, sobre las aves, sobre los reptiles y sobre los peces» (1 R 4:33). Además, recogió y compuso numerosos proverbios (véase PROVERBIOS). Los (Sal 72:2) y (Sal 127:2) le son atribuidos en el encabezamiento (véanse también ECLESIASTÉS y CANTAR DE LOS CANTARES).

La magnificencia de su corte, de su mesa, del lujo del que se rodeaba en sus desplazamientos, se correspondía con sus ingresos e importancia política (1 R 10:4). Acudían muchos de lejos para oír sus dichos llenos de sabiduría (1 R 4:34),( 1 R 10:23-25). La misma reina de Sabá acudió a Jerusalén para plantear al rey difíciles cuestiones (1 R 10:1-13). Pero Salomón no fue obediente a las instrucciones divinas. Tuvo un harén de algo más de mil mujeres. Muchas de ellas eran princesas, entregadas al rey de Israel como prendas de pactos políticos. Salomón se dejó persuadir por estas extranjeras idólatras para erigir santuarios a sus dioses (1 R 11:1-8). El Señor castigó la apostasía del soberano no dejando a su dinastía más que una pequeña fracción del reino (1 R 11:9-13). El profeta Ahías, de Silo, anunció a Jeroboam, funcionario de Salomón, que Dios le daría diez tribus (1 R 11:28-29), pero no las obtendría antes de la accesión de Roboam. Salomón pecó también por su lujo y ostentación, que costeó imponiendo pesadas cargas fiscales sobre sus súbditos. Estas exacciones quebrantaron la confianza de los israelitas en su rey y vinieron a ser posteriormente causa de rebeliones ( véase ROBOAM).Salomón reinó 40 años, muriendo alrededor del año 931 a.C. Los acontecimientos de este periodo fueron consignados en las siguientes obras: Libro de los hechos de Salomón, Libro del profeta Natán, Profecía de Ahías silonita yProfecía del vidente Iddo (1 R 11:41-43),( 2 Cr 9:29-31)

Arqueología Los descubrimientos arqueológicos muestran una estrecha concordancia y arrojan buena luz sobre una multitud de detalles referentes a los textos bíblicos acerca de Salomón, en tanto que las teorías meramente especulativas del pasado, sin ninguna base en evidencias independientes, sino basadas en una serie de «a prioris» de «evolución histórica», tenían una fuerte tendencia a restar crédito a la descripción del poder y de la gloria de este rey que aparecen en 1 R. 3 a 11 ( Mt 6:29),( Mt 12:42),( Lc 11:31). Entre otros aspectos tocados por los descubrimientos arqueológicos se pueden considerar: (a) El reino de Salomón. Frente a las posturas que afirmaban que los reinos de David y Salomón se limitaban estrictamente a Palestina, debido a que no hubiera podido existir un reino con las extensas fronteras que se le afirman ante los poderes mundiales de Egipto, Asiria y Babilonia, se puede constatar que estos imperios no ejercían poder en aquella época. (A) Egipto se había sacudido hacía poco del dominio de los hicsos, y se estaba recuperando (véanse EGIPTO, a, Historia, HICSOS y, para más detalle, las correspondientes Bibliografías). Asiria estuvo carente de un caudillaje capaz entre Tiglat-pileser I (muerto alrededor del año 1076 a.C.) y la accesión de Assurbanipal II (alrededor del año 880 a.C.). Babilonia vegetaba entonces, y el imperio hitita había sido aplastado por Asiria en el año 1110 a.C., habiendo quedado sólo algunas ciudades libres. (Véanse ASIRIA, BABILONIA, HITITAS.) (b) La gran prosperidad de Salomón había sido también puesta en tela de juicio. Sin embargo, se reconoce en la actualidad que en la época de Salomón se daban todas las condiciones comerciales y políticas necesarias para ello. Se ha podido constatar por medios arqueológicos que en la época de Salomón había un intenso tráfico de caravanas entre el sur de Arabia y Mesopotamia. De esta manera, Salomón, que dominaba el estratégico enlace palestinense, y sin ningún poder que le pudiera disputar el dominio, pudo ejercer un monopolio sobre las caravanas que circulaban por esta vía de comunicación. Con el control de las rutas que canalizaban el comercio entre los diversos puntos del mundo antiguo, el soberano israelita no podía dejar de tener abundantes ingresos en base a los impuestos sobre «los mercaderes, y lo de la contratación de las especias, y lo de todos los reyes de Arabia, y de los principales de la tierra», con la gran cantidad de productos que atravesaban sus territorios (1 R 10:15). (c) Las minas de cobre descubrieron el puerto de Ezión-geber y una gran fundición de cobre. Nelson Glueck afirma de ello que Salomón fue «el primero en hacer de la industria minera del Wadi Arabah una empresa verdaderamente nacional» («The Other Side of the Jordan», 1951, p. 98). (d) Las fortificaciones, los caballos y los carros. Además de mantener un activo intercambio comercial con las naciones vecinas (1 R 10:28-29), Salomón invirtió grandes recursos en el mantenimiento de un ejército poderoso (1 R 4:26). Ciudades militares importantes fueron Hazor, Meguido y Gezer, que estaban provistas de las necesarias instalaciones logísticas para resistir y detener potentes ataques, así como para almacenar provisiones y acantonar tropas de caballería (cfr. «The Sad Case of Tell Gezer», en Biblical Archaeological Review, jul./ago. 1983, PP, 30-42; también «How Water Tunnels Worked», Bib. Arch. Rev., mar./abr., PP. 9-29, y «Five Ways to defend an Ancient City», Bib. Arch. Rev., mar./abr. 1983, PP. 73-76). (e) La visita de la reina de Sabá (1 R 10:1-13) ha sido considerada por algunos críticos como una mera ficción. Se mantiene que no existe ninguna prueba de la existencia personal de la reina. No obstante, Velikovsky («Ages in Chaos», Doubleday, 1952) demuestra, sin dejar lugar a ninguna duda: (A) que la ausencia de identificación se debe a un desfase en la cronología convencional de Egipto de 600 años, debido a unas identificaciones erróneas en el inicio de la egiptología; (B) señala Velikovsky que Josefo (Ant. 8:6, 5) afirma que esta mujer era «reina de Egipto y Etiopía»; (C) en base a la cronología revisada, llevando a una estrecha correspondencia los relatos de los monumentos y la Biblia, la reina Hatsepsut fue contemporánea de Salomón; (D) Hatsepsut afirma en sus crónicas que visitó la tierra «de Punt»; (E) Punt se hallaba, según las inscripciones egipcias, al este de Egipto, y allí había un río que corría hacia el sur (evidentemente el Jordán); además, «Punt» recibe también el nombre de «tierra de Dios». Éstas y muchas otras razones, basadas en el estudio de los hallazgos arqueológicos de Egipto referentes a la reina Hatsepsut y a su viaje a la tierra de Punt, y una cuidada consideración de la estructura cronológica de la historia de Egipto, llevan a la identificación de «la reina de Sabá» con «la reina de Egipto y Etiopía» mencionada por Josefo, no otra que la célebre Hatsepsut. En la ya citada obra de Velikovsky se da una copiosa documentación y un tratamiento exhaustivo de todo este tema.

Salomón – Diccionario Alfonso Lockward

Rey de Israel, heredero de David, nacido de su unión con •Betsabé. El profeta •Natán le puso por nombre •Jedidías, que significa “amado del Señor” (1Re 1:1-53).

Sin embargo, después que David murió, Adonías intentó que se le diera por mujer a Abisag sunamita, la hermosa joven que calentaba con su cuerpo al viejo David y que era virgen. Salomón interpretó esto como otro intento de asumir autoridad real y ordenó la muerte de Adonías. También expulsó a Abiatar del oficio sacerdotal y le exiló a sus posesiones en •Anatot. Cuando Joab lo supo, fue y se refugió también en el •tabernáculo, pero S. dio orden de matarlo. •Simei, que había sido enemigo de David, recibió instrucciones de S. de no abandonar la ciudad de Jerusalén, pero no cumplió con ellas y también fue condenado a muerte por el rey (1Re 2:1-46).

S. tuvo una visión, según la cual Dios le dijo que pidiera lo que quisiera. El joven rey pidió “corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo”. A Dios le gustó que no pidiera “muchos días … [ni] riquezas … [ni] la vida de tus enemigos”, por lo cual le prometió que le daría la sabiduría solicitada y le añadiría también riquezas y gloria. La sabiduría de S. se hizo proverbial. Es famosa la historia de su juicio cuando dos mujeres se presentaron ante él disputando sobre dos niños, uno de los cuales había muerto y cada una decía ser la madre del que vivía. El rey ordenó que se cortara en dos al niño vivo. Cuando una de las mujeres dijo que no, que prefería que la otra se lo llevara, S. reconoció que esa era la verdadera madre y le entregó el muchacho (1Re 4:32-33]).

S. quedó confirmado en su reino, que abarcaba desde el éufrates hasta la frontera con Egipto, pero excluía •Filistea y •Fenicia. El dominio sobre Siria y la Transjordania significaba el control de las principales rutas comerciales de la región (la “Vía Maris”, que pasaba por tierra de los filisteos y el “Camino Real” por Transjordania), lo cual le traería indiscutibles ventajas económicas. Muchos reyes quedaron como vasallos de Israel y le traían “cada año sus presentes: alhajas de oro y de plata, vestidos, armas, especias aromáticas, caballos y mulos” (1Re 10:1-2). Ha sido muy firme la leyenda de que esta reina tuvo un hijo con el rey S. ( •Sabá, Reina de).

ún Josefo, Hiram el rey de Tiro había logrado grandes construcciones en Fenicia. La alianza con S., además de las expediciones marítimas, incluía intercambio de productos agrícolas de Israel por madera del Líbano. S. contrató expertos constructores fenicios para sus grandes proyectos de construcción, incluyendo el famoso •templo (1Re 12:1-5).

siempre alianzas con los pueblos vecinos, S. tomó mujeres entre ellos, moabitas, amonitas, edomitas, sidonias y heteas, además de su matrimonio con la hija de Faraón (que posiblemente fuera Sianum, de la XXI dinastía). Esta alianza con Egipto duró hasta la ascensión de •Sisac al trono de ese país. Aunque S. trató de evitar guerras con sus vecinos, hubo rebeliones durante su reinado, especialmente las encabezadas por •Hadad, “edomita de sangre real”, en el S (1Re 11:23-25).

prosperidad, sin embargo, fue constante. S. reforzó la administración del reino que había comenzado su padre David y levantó fortificaciones por todo Israel. La división del territorio en distritos seguía, más o menos, las líneas correspondientes a las jurisdicciones de las diferentes tribus. Cada distrito tenía que proveer durante un mes para las necesidades de la corte del rey. Debe anotarse que al parecer la tribu de Judá gozaba de una posición especial, no teniendo las mismas cargas que las demás tribus, lo cual tendría su impacto en los problemas que luego vinieron en tiempos de Roboam. Es posible también que los celos de las demás tribus se levantaran a causa de la imposición de Jerusalén como centro único de adoración, pues había en las tribus del N muchos otros lugares considerados sagrados, como •Siquem, •Bet-el, •Dan y •Penuel. El disgusto de esas tribus fue capitalizado por •Jeroboam, que era un siervo de S. con la responsabilidad de cargas impuestas a ellas.

Biblia anota con toda claridad que el gran rey S., a pesar de su inmensa sabiduría, permitió que sus muchas mujeres (“… setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas” [1Re 11:11-13).

el NT el Señor Jesús menciona la visita de “la reina del Sur”, y dice que ésta condenará a los judíos, “porque ella vino de los confines de la tierra para oír la sabiduría de S.”, mientras que él, que es mayor que Salomón, no recibía atención alguna (Mat 6:28-30).

costumbre de pseudoepigrafiar obras literarias condujo a que se atribuyeran a S. diversos trabajos. Así, no es seguro que el libro de •Proverbios fuera escrito por este rey. Tampoco hay seguridad absoluta de que fuera el autor del •Cantar de los Cantares ni del •Eclesiastés. Otras obras atribuidas a S. son el Libro de la Sabiduría, las Odas de S., los Salmos de S., el Testamento de S., etcétera.

Salomón – Diccionario de Jerusalen

nombre propio del más celebre rey de Israel (alrededor del 970-930 a.C.). El nombre (hebr. selómó) está relacionado, según unos, con el nombre divino Salem (cf. Jerusalén); según otros (NOTH 165), con el vocablo hebr. sálóm (bienestar).

(I) PERSONA. S. era el segundo (según otros, que dudan de la historicidad de 2Sam 12:14-23, el primogénito) hijo de David y de BatSeba. No se sabe nada de su juventud. Por medio de una acción política, preparada por su madre juntamente con el sacerdote Sadoq, el profeta Natán y el jefe del ejército Benayá, se apoderó del trono cuando aún vivía David, en perjuicio del de mayor edad Adoniyá (1Re 1).

(II) REINADO. El relato del libro de los Reyes sobre el gobierno de S. (1Re 1-11; un compendio del mismo: 2Par 1-9) es una creación literal complicada, que se ocupa con agrado, pero de manera exclusiva, de las edificaciones de Salomón. Por tanto, de su reinado de cuarenta años tan sólo nos queda una impresión bastante unilateral. Pero por lo menos, sabemos algo sobre su política exterior. No hizo ninguna guerra. Sus relaciones con el extranjero (4:24S) fueron buenas (por lo menos, al principio), e.d., con Egipto (boda con la hija del rey de Egipto, que además le aportó la ciudad de Guézer: 3:1 9:16), con Fenicia (tratado comercial y delimitación de fronteras: 5:1-12 9:11-14), con Ammón (boda con Naamá: 14:21), con Arabia (visita de la reina de Seba: 10:1-13).

(III) IMPORTANCIA. De todo ello fue poco lo que pudo afianzarse. A S. no le fue posible crear un reino propiamente dicho. A consecuencia de su régimen centralizador y de los agobiadores impuestos a sus súbditos, ganó terreno el movimiento separatista, que ya existía, motivado por las divergencias Israel/Judá, y además fue favorecido por ciertos círculos proféticos, que rechazaban la tolerancia religiosa de Salomón. Así, a su muerte, se desmembró el reino. Lo único que le sobrevivió fueron sus edificaciones religiosas. El hecho de que se atribuyan a S. varias obras literarias, se comprende más fácilmente porque S., como genuino príncipe oriental, tendría efectivamente actividades literarias (5:9-14; la narración de 3:16-27 [el juez sabio] es un motivo común oriental). Estos escritos a él atribuidos indebidamente son (entre los libros canónicos): el Cantar, el Eclesiastés, el libro de la Sabiduría y algunos Salmos; además:
(1) Los Salmos de Salomón, colección de 18 salmos, compuesta en hebreo, en el siglo I a.C.

(2) Las Odas de Salomón, colección de 42 cantos, del siglo I d.C.

(3) El Testamento de Salomón, siglo I d.C.

En el NT, Salomón (con excepción de las genealogías y de la expresión ) es mencionado tres veces (Jesús más que S.: Mt 12:42 par.; S. en toda su magnificencia: Mt 6:29; S. como constructor del templo: Act 7:47).

Salomón – Diccionario Mundo Hispano

(heb., shelomoh, pacífico). El tercer y último rey de la Israel unida.

Construyó el reino a su más grande extensión geográfica y prosperidad material. Aunque un hombre muy inteligente, Salomón en sus últimos años perdió su discernimiento espiritual y debido a ventajas políticas y vida voluptuosa sucumbió a la apostasía. Sus políticas de opresión y lujo llevaron al reino al borde de la disolución, y cuando su hijo Roboam llegó al trono la división del reino se hizo efectiva. Salomón era el segundo hijo de David con Betsabé, la ex esposa de Urías el heteo. Cuando él nació, el Señor le amó, así que el niño fue llamado también Yedidías (2Sa 12:24-25). Cuando se acercaba la muerte de David, él le dio a Salomón consejos prácticos en relación con la fidelidad a Dios, la construcción del templo y la estabilidad de la dinastía. Salomón tuvo que lidiar severamente con Adonías y sus seguidores cuando ellos continuaron con su complot en contra de él. Adonías y Joab fueron matados, y Abiatar, el sacerdote, fue expulsado del sacerdocio. David le había dicho también a Salomón que matara a Simei, quien había maldecido a David en el tiempo de la revuelta de Absalón; esto fue hecho por Salomón después que Simei violó la libertad condicional que Salomón había ordenado.

Salomón, entonces, comenzó una serie de alianzas matrimoniales que sirvieron por consiguiente para su ruina. Al inicio del reinado de Salomón, él amó al Señor. El Señor se le apareció en un sueño y le dijo que pidiese lo que él deseaba. Salomón escogió por sobre todo lo demás entendimiento y discernimiento. Dios se agradó con esta elección, le concedió su petición, y también le dio riquezas y honor. Con impuestos y con el servicio militar obligatorio, Israel comenzó a ver algunos de los males de la monarquía en contra de lo cual Samuel les había advertido (1Ki 4:20). El reino se extendía desde el Eufrates en el norte hasta el borde de Egipto en el sudoeste.

Salomón era un hombre sabio y entendido; se afirma que su sabiduría era mayor que la de los sabios del Oriente y de Egipto. Un experto en botánica y zoología, él fue también un escritor, a quien se le acreditó con 3.000 proverbios y 1.000 canciones (Son 1:1). Su fama fue esparcida, y personas vinieron desde lejos a escucharle.

El hizo alianza con Hiram, rey de Tiro, quien había sido un amigo de David. El hizo un contrato con Hiram para el abastecimiento de madera de cedro y ciprés e hizo arreglos para que los constructores fenicios complementaran a los trabajadores israelitas reclutados con obligatoriedad para este servicio. La construcción del templo se inició en el cuarto año de Salomón, el cual era el año 480 después del éxodo de Egipto (2Ch 2:13-14). Mucho del cobre usado para estos propósitos probablemente provinieron de minas trabajadas por los israelitas.

Salomón tenía 1.400 carros y 12.000 jinetes (1Ki 10:25). Entre los más distinguidos de estos visitantes estuvo la reina de Saba.

Las mujeres eran una seria debilidad de Salomón, y él hizo muchas alianzas políticas a través de matrimonios (1Ki 11:1-4). Dios le había advertido que tales matrimonios conducirían a la apostasía. El harén de Salomón contenía una colección de alrededor de 700 esposas y 300 concubinas. El construyó lugares de adoración para los falsos dioses para satisfacer a sus esposas paganas. El Señor se airó con el fracaso de Salomón de guardar sus mandamientos explícitos y le anunció a él la escisión en el reino que habría de ocurrir en el reinado de su hijo.

El reinado de Salomón había sido bastante pacífico, mas la desgracia se estaba tramando. Hadad el edomita, quien era un niño había sobrevivido a una incursión de David y había escapado hacia Egipto, ahora regresó para acosarle.

En Siria, Rezón fue hecho rey en Damasco y se convirtió en enemigo de Israel.

En Israel un joven capaz, Jeroboam el hijo de Nabat, fue informado por el profeta Ajías que él se convertiría en el regente de diez tribus de Israel.

Salomón trató de matar a Jeroboam, mas éste se refugió en Egipto hasta la muerte de Salomón. Un gran soberano temporal, que poseía toda ventaja natural, rico de modo casi inconcebible en esplendor material, conocimiento y experiencia, Salomón fue no obstante una decepción. Aunque él empezó sumamente bien, la tragedia de su apostasía gradual tuvo resultados más desastrosos que el escándalo infame de su padre, quien sinceramente se arrepintió y fue un hombre conforme al propio corazón del Señor.

Salomón – Diccionario Pastoral

Salomón: (= pacífico). Rey (970-930 a.C.), hijo de David y de Betsabé (2Sam 5,14; 7,12; 12,24; 1Crón 3,5; 14,4; 2

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