10 MEJORES REFLEXIONES DIARIAS IMPACTANTES ORIGINAL

Te deseo felicidad

Hay un poderoso ejercicio, muy simple, que empecé a usar hace algunos años.
A quien encuentre en mi camino, sea una persona o un insecto, el primer pensamiento que asumo respecto a este momento es «Te deseo felicidad».Y mucho más importante que la idea era esa primera vez que decía «Te deseo felicidad».

Esto transforma completamente lo que va a ocurrir entre tú y esa persona.
Digo esto desde mi experiencia personal. En ocasiones, es muy difícil cuando encuentras a tu enemigo o cuando te ves a ti mismo en situaciones inesperadas.

En este momento, creas la oportunidad de hacer más espacio alrededor de ti.
Ves cómo desaparece esa emoción negativa antes que te tome y te da tiempo a transformarla.
Ves las cosas como son, como simple y evidente ignorancia, ira, temor, no de los otros, sino como ignorancia de mi parte, de su parte. Transformas esto, lo dejas ir, te vuelves al amor.
Prueba a hacerlo, y observa todo lo que cambiará en tu vida.
¡Te deseo felicidad!

Vencer cuatro miedos de la Vida

Miedo a la soledad

Hay dos opciones que se pueden considerar:
La primera es que el ego trabaja en su banal causa de hacerte creer que realmente estás solo, que tu estás unido a los demás, con el fin de sentirte protagonista de la vida y encontrar el reconocimiento, en todos los niveles que te imagines, en la familia, en la pareja, en el grupo de amistades, en el trabajo y en la sociedad.

La segunda opción es que el espíritu desea que recuerdes que eres parte de una Totalidad. Que tú siempre estás unido a la energía integradora de Dios, que se manifiesta en una llama interior que tú posees, una luz que debes expandir. Cuando le das fuerza a esa luz interior, comienzas a mirar con los ojos de tu corazón y empiezas a ser consciente de que siempre tienes compañía. Es la compañía con tu ser interior y con tu Creador Supremo. Llegarás a comprender que la soledad es una maravillosa oportunidad de la vida para compartir contigo mismo; y justamente en este momento, empezarán a aparecer aquellas personas que vibrarán con tu misma sintonía e intensidad.

Miedo a la escasez

Superar el miedo a estar escaso, sin dinero u oportunidades para ser cada vez más abundante requiere de un trabajo contigo mismo. Debes darte la oportunidad para considerar que tus emociones sientan ese “deseo de merecer lo mejor para tu vida”. El sentimiento de víctima, es una señal de que el fantasma del miedo esta invadiéndote.

Hay una palabra de siete letras que, cuando la repites, empieza a dar claridad al estado de abundancia que hoy tienes. Esta palabra es “GRACIAS”.

Cuando agradeces por todo cuanto tienes en este momento y por lo que llegará a ti, comienzas a ser perceptible de todas las cosas que Dios te ofrece cada día.
Gracias Dios por abrir los ojos este día de hoy, por poder respirar un día más.
Gracias por la cama donde duermo, por las situaciones que parecen adversas, pero me dejan sabiduría.

Gracias Dios, por la sonrisa que me regalo esa persona que no conozco.
Gracias Dios, por Tener trabajo, por la comida caliente, por la taza de café.
Agradece y, en poco tiempo, todos tus deseos comenzaran a materializarse.

Miedo a la enfermedad

La enfermedad es un desequilibrio de tu estado de conciencia.
Cuando empiezas a sentirte débil, está claro que perdiste tu fortaleza interior.
“Enfermedad”, es una palabra compuesta del latín “in-firmus”, que significa “sin firmeza”.
Si comienzas a erradicar las auto-culpas, estarás dejando las cárceles del saboteo mental y te liberarás de estas ataduras.

El filosofo Platón dijo: “Mente sana en cuerpo sano”.
Piensa positivo respecto de ti mismo.

La enfermedad se contagia, perjudicando a otro ser, como se puede contagiar la salud.
Reconcíliate con el pasado, perdona íntimamente en tu alma todos los sucesos de dolor y llena tu corazón de alegría, perdón y paz.

Permanece también en silencio, porque Dios te hablará en este espacio de meditación.
El remedio para la enfermedad es el amor. Te darás cuenta que, de todos los medicamentos, el amor también crea adicción.

Conviértete en un “adicto al amor”, llénate de amor, ya que nadie puede otorgar lo que no tiene, da amor y recibirás a cambio amor.

Estarás cada vez mas sano y lleno de vitalidad.
El mundo necesita que estés saludable, para poder cumplir tu rol de ser un gestor de cambios en este planeta, que necesita curar su alma.

Si hay algo de lo que podemos estar seguros es que, cuando Dios lo disponga, partiremos de esta vida, no antes, ni después. Cuando el médico nos da la primera palmada para que comencemos a respirar, se activa la cuenta regresiva, ese tic-tac que nos indica que vamos yendo hacia el día en el que debamos parar.

Es por eso que la vida es un constante pre-parar, es decir, una invitación a trascender en cada instante vivido, hasta que llegue tu turno de parar.

Miedo a la muerte

Cierra tus ojos un momento e imagina que hace una semana que has muerto y que estás en el cementerio visitando tu propia tumba. Miras tu lápida y lees tu nombre, tus fechas de nacimiento y de partida de este mundo. A continuación, piensa en cual es la frase que escribiría la humanidad acerca de ti, en tu propia lápida: ¿Qué dirían de ti?

¿Que fracasaste en muchas de las áreas de tu vida?
¿Que la gente agradece que hayas partido, porque les hiciste la vida amarga?
O, qué sienten profundamente tu partida y que dejaste un espacio vacío en la humanidad, que nunca nadie podrá llenar.

¿Qué diste? ¿Qué cediste? ¿Qué donaste? ¿A quién ayudaste? ¿De qué te privaste?
Escribe en un papel que es lo que deseas que quede grabado en la piedra, cuando partas de este mundo. Trabaja, día tras día, para acercarte a este enunciado que declaras.
El miedo a la muerte se supera, cuando tu meta es proyectarte en la trascendencia de tu entrega, bondad, generosidad, desprendimiento, altruismo, amor al prójimo, capacidad de despojarte, sin condiciones, sin esperar retribuciones, que vivirás en la memoria y los corazones de quienes hiciste contacto en la vida e hiciste felices.

(Antigua Sabiduría Tolteca)

Cree en ti

Cree en ti, y en tu visión de futuro.
Rodéate de aquellos que creen en ti y que ayudarán a alcanzar tu meta.
Mantén vivo tu sueño a pesar de los desafíos que acechan en tu camino.
Siempre habrá algunos que intenten robar tu sueño con críticas o risas;
no entienden aquello que te impulsa a llegar más allá.
No hay derrota en la inercia, pero tampoco hay éxito.
Sólo si corres los riesgos que los demás temen, podrás alcanzar la excelencia.
Los cambios pueden ser aterradores, pero a través de ellos podrás crecer.
Sólo si te desafías con lo que parece imposible podrás saber cuánto puedes alcanzar;
sólo una es la clave del éxito: persevera hasta triunfar.
Es posible que debas cambiar mucho, pero la buena noticia es:
¡Que puedes hacerlo!
La semilla de la excelencia está dentro de ti,
aliméntala y no habrá nada que no puedas hacer.

Oración Budista

 

Con nuestros pensamientos creamos nuestro mundo.
Nuestra mente es su fundamento,
y preceden a nuestras acciones.
Habla o actúa con una mente pura y la felicidad te seguirá
como una sombra que nunca te abandona.
Que pueda haber alegría en el mundo,
de abundante cosecha, y riqueza espiritual.
Que toda buena fortuna suceda,
y puedan ser cumplidos todos nuestros deseos.
Mientras perdure el espacio, mientras existan seres sintientes,
hasta entonces, pueda yo también permanecer,
para poder eliminar el sufrimiento del mundo.

 Los diez ladrones de tu energía

Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente.

Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle.

Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.
Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas.

Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad.

Tira, recoge y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas.

Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos.

Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria.
Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar.

Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo.

Dalai Lama

Revolución del alma

Nadie es dueño de tu felicidad, por eso no entregues tu alegría, tu paz, sale tu vida en manos de nadie, absolutamente nadie.

Somos libres, no pertenecemos a nadie y no podemos querer ser dueños de los deseos, de la voluntad o de los sueños de quien quiera que sea.

La razón de tu vida eres tu mismo.
Tu paz interior es tu meta de vida, cuando sientes un vacío en el alma, cuando piensas que aun te falta algo, incluso teniendo todo, vuelve tu pensamiento a tus deseos más íntimos y busca la divinidad que existe en ti.

No coloques el objetivo demasiado lejos de tus manos, abraza los que están a tu alcance hoy.
Busca en tu interior la respuesta para calmarte, tú eres reflejo de lo que piensas diariamente.
Deja de pensar mal de ti mismo, y se tu mejor amigo siempre.
Sonreír significa aprobar, aceptar, felicitar.
Con una sonrisa en el rostro las personas tendrán la mejor impresión de ti.
Trabaja, trabaja mucho a tu favor.
Deja de esperar la felicidad sin esfuerzos.
Critica menos, trabaja más.
Y, no te olvides nunca de agradecer.
Agradece todo lo que está en tu vida en este momento, incluso el dolor.
La grandeza no consiste en recibir honras, sino en merecerlas.

Aristóteles

Lograr la paz interior

Escucha tu propio silencio.
Una forma de meditación consiste en escucharte profundamente.
Encuentra un tiempo y un lugar para sentarte tranquila y en silencio. Permite que tus oídos se abran y se relajen. Intenta captar el sonido más leve que seas capaz de escuchar, sigue escuchando. Continúa y escucha el latido de tu propio corazón. Sigue escuchando.Aprende de tu respiración.
Cada vez que exhalas,  te dejas ir y confías intuitivamente en que viene otra inhalación que te mantendrá viva. Sin embargo, muchas veces nos pasamos la vida entera codiciando, aferrándonos a las cosas, apretándolas tan fuerte que casi las estrangulamos y les quitamos la vida, incluso aquellas que no son esenciales o que nos perjudican.
Escucha tu respiración y hazle caso al mensaje que te transmite:
Déjalo ir que existe mucho más.

Observa tus pensamientos.
Intenta observar el punto donde un pensamiento termina y empieza el siguiente.
Empezarás a ver tus pensamientos uno tras otro.
Ahora intenta percibir el espacio que hay entre ellos.
Sé consciente de que ese espacio aumenta poco a poco, pero no te obligues a expandirlo, sólo obsérvalo. Cuánto más practiques ver ese intervalo entre pensamientos, más se irá estirando este espacio de forma natural. Así podrás ir vaciando tu mente para poder volver a llenarla de un modo consciente.

Sé consciente de tus sentidos.
Presta atención a todo lo que experimentas. Los cinco sentidos son tus ventanas al mundo, a su belleza, a una vida complaciente y llena de significado.
Tus ojos te traen el verde de las hojas o el perfil majestuoso de las montañas. Tus oídos te dan la música, los cantos de los pájaros, la voz de tu amado.
Tu olfato hace que algunos alimentos y personas te parezcan irresistibles.
Tu piel te permite deleitarte con la sensación del agua, con un abrazo.
El gusto te permite descubrir a qué sabe una fresa o una naranja.

Engrandece lo bueno.
Tus pensamientos tienen el poder de influir en tus comportamientos y experiencias.
Los pensamientos son energía que se transmite a los demás y que regresa a ti, aumentando o disminuyendo la alegría y el amor que hay en tu vida. Por lo tanto, concentra tu mente en pensamientos positivos, en tener siempre gratitud y en apreciar la belleza de los pequeños detalles cotidianos pero invaluables, como poder tener a diario tus alimentos.

Practica la aceptación perfecta.
Mantente atenta y dedicada al momento presente, comprometida con el aquí y ahora.
Para ser completa, no necesitas que suceda nada, sino que aceptes este momento tal como es, porque ahora mismo no existe nada más que debas tener. Esto no significa no tener desafíos, porque puedes practicar la aceptación y seguir trabajando para mejorar y actuar contra las cosas injustas o incorrectas, pero tómalo todo como un momento perfecto.

Cambia tus creencias.
Haz una lista de tus propios pensamientos respecto a quién eres tú.
Durante años has escuchado mensajes negativos que quedaron incrustados en tu mente. Si te han dicho que eres egoísta, sustituye ese viejo insulto por una verdad que te reafirme, como me amo a mí misma y extiendo este amor a todos los que me encuentro. Si te han lavado el cerebro para que creas que eres inútil, encuentra un pensamiento nuevo para programar tu cerebro: disfruto del tiempo y me relajo para llenarme de energía.
Repite tus nuevos mensajes positivos diez veces seguidas al menos tres veces al día, durante el tiempo que necesites, hasta que se vuelvan una creencia.

Del libro Tómese la vida con calma, de Tzivia Gover

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