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Comprometidos con el Reino de Dios

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Dios desea que seamos instrumentos útiles para la extensión de Su Reino

Título: Comprometidos con el Reino de Dios

Base Bíblica: 2 Timoteo 2:19-21

Introducción:

Todos los seres humanos fuimos creados con un propósito. En el Reino de Dios, todos fuimos concebidos para ser útiles; no obstante, el Señor no nos obliga. Es una decisión personal que parte con la disposición del corazón. Ser vasos útiles está en el Plan de Dios, pero la decisión está en sus manos. Es lo que marca la diferencia entre quienes viven el cristianismo de manera intrascendente o la de quienes influyen en la vida de otras personas como parte clave del plan eterno de Dios.

I. Dios conoce nuestro corazón y la disposición que tenemos para Él (v. 19)

1. En Dios nos afirmamos y crecemos para ser útiles en Su obra

2. En Dios encontramos la cimentación y fortaleza que necesitamos para experimentar la transformación que necesitamos (Cf. Romanos 9:23, 24)

a. En la dimensión personal

b. En la dimensión espiritual

3. Si deseamos ser vasos útiles en sus manos es necesario renunciar a toda maldad (v. 19 c)

II. En el Reino de Dios cada uno de nosotros es un vaso con un propósito específico (v. 20)

1. Dios nos ha escogido para ser de Él, y servirle en Su Reino (Cf. 1 Pedro 2:9)

2. Cada uno de nosotros decide qué vaso quiere ser en el Reino de Dios

3. En propósito de Dios no solo es que seamos útiles sino especiales como vasos de Su Reino

a. Hoy podemos dejar de ser arcilla inútil

b. Hoy podemos someternos en manos de Dios para que nos moldee

III. Dios es quien nos transforma en vasos útiles (v. 21)

1. Disponer nuestro corazón para Dios nos torna en vasos útiles

2. Es necesario desechar y renunciar a toda pecaminosidad en nuestra vida

3. Si dependemos de Dios, llegaremos a ser vasos útiles siempre en Su Reino

Conclusión:

Cuando comprendemos que Dios desea que seamos vasos útiles en Sus manos, reconocemos la necesidad de imprimir cambios en nuestra vida. No es una decisión a la que estemos forzados; es personal, y parte de un corazón dispuesto para el Señor. Una vez tomamos la determinación de cambiar y crecer para servir a Dios, Él nos ayuda porque necesita de nosotros en Su Reino. ¡Hoy es el día para que tome la decisión!

© Fernando Alexis Jiménez

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