Cuando el sueño se vuelve realidad

Dios tiene un plan para cada persona. Él pone sueños en nuestro corazón que revelan su plan para nosotros. Pero el simple hecho de tener un sueño dado por Dios no significa que automáticamente se llevará a cabo. No importa cual sea su sueño, requerirá trabajo y esfuerzo darlo a luz.
Eclesiastés 5:3 (LBLA) Porque los sueños vienen de la mucha tarea… No podría terminar de contar en un artículo todas las cosas que pasé para ir de donde me encontraba a la realización del sueño que Dios me había dado para mi vida. Pero puedo decir que todo valió la pena para llegar a donde estoy hoy.

La Biblia dice que las promesas de Dios son para todos. Esto significa que cuando recibimos un sueño de Dios, él hace esto posible para nosotros. Pero viendo este sueño realizado en nosotros no solo depende de Dios. Nosotros tenemos parte en esto. Me gusta comparar este proceso con una mujer que está dando a luz a un hijo. Primero lo concibe y después tiene que pasar por meses de embarazo hasta llegar al término completo. Cuidarse de no dar a luz antes de tiempo o abortar y darse por vencida y al final pasa por el parto y el alumbramiento.

¿Está esperando? Cuando una mujer está embarazada decimos que está esperando. Cuando se trata de su sueño, tiene que seguir esperando sin importar cuanto tiempo tome o cuán imposible parezca ser. Su expectativa debe ser agresiva y debe platicar de esto con Dios a menudo. Sus palabras son muy poderosas (lea Proverbios 18:21) y es más importante declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de su futuro y expectativas.

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En Salmos 27:13-14 (NVI), David declara: Pero de una cosa estoy seguro: he de ver la bondad del Señor en esta tierra de los vivientes. Pon tu esperanza en el Señor; ten valor, cobra ánimo; ¡pon tu esperanza en el Señor! David sabía lo que significaba vivir en expectativa constante de lo que Dios estaba haciendo.

Un tiempo de cambio Sus prioridades, enfoque y planes cambian. Su vida ya no le pertenece para hacer lo que le plazca. Sus pasatiempos, amistades y aquellos con quien se relaciona quizás cambien. Tiene que preguntarle a Dios que es lo que él quiere que usted haga y cómo quiere que usted actúe. Quizás no siempre sea exactamente lo que usted quiere, pero quizás sea lo necesario para vivir en la realidad de ese sueño que está esperando.

Día de dar a luz Quizás es tiempo de dar a luz su sueño. Ha concebido el sueño, ha logrado llegar al término completo y ahora está listo para comenzar a vivir su sueño. Usted quizás está emocionado acerca de este paso, pero debo advertirle, el peor dolor a menudo viene justo antes del alumbramiento.

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La Biblia dice en Isaías 53: “Después de su sufrimiento, verá la luz y quedará satisfecho” Cuando él estaba en el jardín de los Olivos poco antes de la crucifixión, Jesús oró que si era posible Dios quitara la copa que estaba por tomar, pero él sabía que la voluntad de Dios necesitaba llevarse a cabo, aunque le trajera gran dolor.

A menudo nuestros sueños y visiones son acerca de lo que nosotros queremos para nuestra vida. Pero Jesús no estaba orando por nada que le beneficiara a él. Todo lo que hizo cuando dio su vida en la cruz no se trataba de lo que era mejor para él, era todo para nuestro beneficio.

Necesitamos darnos cuenta que aunque Dios siempre está interesado en lo que es mejor para nosotros, habrá tiempos cuando tenemos que estar dispuestos a poner a un lado lo que nosotros queremos o lo que es fácil para nosotros, para hacer lo correcto y ayudar a alguien más. En ocasiones puede convencer a alguien de pasar por este tiempo doloroso de alumbramiento -morir a sí mismo- si ellos saben que recibirán algo a cambio, pero es totalmente distinto si es para ayudar a alguien más o al reino de Dios

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No se conforme con vivir una vida egocéntrica que le evitará vivir en la realización de los sueños de Dios. Es probable que él le pida que “muera” a muchas cosas antes que su sueño este listo para realizarse. Él sabe cuando estamos cansados de esperar y hemos estado soñando por mucho tiempo, pero es necesario que pasemos por ese tiempo de preparación.

Cuando piensa que no puede ni un minuto más, si persevera y empuja…el bebé llegará. Usted pasará por el sufrimiento del nacimiento, pero la Biblia dice que después, usted olvidará todo el dolor y se llenará de gozo.

Hay una semilla en todo lo que Dios ha puesto dentro de usted. A medida que le permite que tome esa semilla y obre, usted concebirá y dará a luz algo más grande y mucho mejor de lo que imaginó. La realización de su sueño será de beneficio para usted, para las personas a su alrededor y para el reino de Dios.

Por Joyce Meyer. www.ministeriosjoycemeyer.org