Red de Oración por Mi Nacion

Encomendamos a ti Señor, nuestra causa (Job 5: 8-15) Creo hermanos que estamos en un tiempo muy decisivo en la Iglesia, en Argentina y en el mundo, y este momento decisivo debemos enfrentarlo con las armas que el Señor nos ha dado. Y una de las armas más importantes que tenemos es la oración.

En estos días se habló de la unción y de la Palabra, también se habló mucho de la renovación, expansión y ensanchamiento de las cosas de Dios, y yo creo en eso, pero en esta noche quisiera compartirles algo de la experiencia que Dios me ha estado dando en este último tiempo sobre la oración. En el libro de Job, hay un desafío directo a buscar a Dios en una dirección.

El capítulo 5 dice: «…Ciertamente yo buscaría a Dios, Y encomendaría a él mi causa; El cual hace cosas grandes e inescrutables, Y maravillas sin número; Que da la lluvia sobre la faz de la tierra, Y envía las aguas sobre los campos; Que pone a los humildes en altura, Y a los enlutados levanta a seguridad;…» lea con atención ahora y confiese esto es voz alta: «… Que frustra los pensamientos de los astutos,…» ¿podemos creer esto? «… Para que sus manos no hagan nada; Que prende a los sabios en la astucia de ellos,…» preste atención a esto también: «…Y frustra los designios de los perversos. De día tropiezan con tinieblas, Y a mediodía andan a tientas como de noche…» y confiese en voz alta conmigo el versículo 15: «…Así libra de la espada al pobre, de la boca de los impíos, Y de la mano violenta…»

Desde hace mucho tiempo hay una carga muy especial en mi corazón con respecto a mi Nación, y el Espíritu Santo insiste en forma permanente con esa carga de orar por nuestro país.

Y conversando con alguien sobre lo importante que está siendo la página web del M. C y M, yo le decía de lo maravilloso que sería si de repente se abriera una página para conformar una red de oración en Argentina.

Si tan solo trescientas de nuestras Iglesias se pusieran de acuerdo en una red de oración, ayuno e intersección por nuestro país, yo creo que este país se sacudiría y conmovería hasta las entrañas, ¿Cuántos lo creen conmigo? DIOS PUEDE HACERLO, porque él es poderoso, ¡Amén!. ¡Que bueno sería eso! Hace algunos años, me lo propusieron y no quise aceptar.

De repente, llegaron cartas de hermanos de diferentes lugares, y hasta de una hermana que nació espiritualmente en el Movimiento y que ahora tiene una red de intersección en Suiza, diciendo: «…Si hacen una red de oración en Argentina, queremos estar en contacto. Para orar por Argentina y para que ustedes oren por nosotros. Nos hace mucha falta unirnos con gente que tenga esta carga de oración…» Yo creo, hermanos queridos, que el Señor nos va a permitir tener un tiempo de oración unánime con el pueblo de Dios por esta Nación.

Esa es mi carga, y estoy orando y proclamando que Dios lo puede hacer. Los tiempos y las circunstancias están demasiado avanzados. Muchos analistas e historiadores han venido a la Argentina para comprobar que lo que ocurre en nuestro país es un fenómeno que no han visto en ninguna parte del mundo. ¡Estamos haciendo historia!. Nos hemos convertido en una novedad mundial, pero no por cosas buenas, sino por situaciones totalmente horribles.

En Marzo de 2003 vamos a tener elecciones, y a pesar de la confusión, la crisis y el caos social que hay en Argentina, en donde nadie sabe que hacer, ni hay credibilidad, ni palabra de sabiduría y consejo para guiar a esta Nación en estos momentos, los candidatos políticos están levantándose y la gente se está preguntando un montón de cosas:

¿Quién podrá cambiar esta situación?, ¿Quién podrá revertir este caos? Y yo digo: HAY ALGUIEN QUE PUEDE HACERLO, y es el Señor Jesucristo a través de su Iglesia. ¡Gloria a Dios! Hablan mucho pero hacen poco, tanto los políticos como los economistas, los gremialistas y todos los «istas» que hay en el país, pero nosotros no podemos perder tiempo escuchando cosas que no nos van a ayudar para nada, ¡Tenemos que poner manos a la obra!, y la obra nuestra en este tiempo es: Orar por Argentina.

Necesitamos que el Señor nos ayude a tomar nuestro lugar como Iglesia. No estoy hablando de meternos en política, ni en nada que no nos corresponda, pero tenemos que entender que si un país como el nuestro tiene semejante crisis en la política, en la parte social y en la parte económica, como Iglesia tenemos que intervenir, ¡Debemos intervenir!.Es nuestra responsabilidad. Debemos clamar para que Dios intervenga sobrenaturalmente. Que Dios intervenga milagrosamente. Ahora, yo le pregunto: ¿Puede hacerlo Dios?, ¿Tenemos un Dios sobrenatural?, ¿Tenemos un Dios milagroso? ¿Tenemos un Dios Todopoderoso? ¿Puede hacerlo Dios? ¿Si o no? Ahora confiese: «…Y me va a usar a mí…» y esto no es jactancioso, porque Dios todavía usa a hombres y mujeres. ¡Dios usa a su Iglesia! ¡Dios nos va a usar! Yo estoy creyendo que Dios va a cambiar la historia de Argentina. No la va a cambiar nada ni nadie, lo hará solamente el Señor y a través nuestro.

¡Prepárese para el cambio que viene! ¡Prepárese para la transformación de Argentina!, ¡Prepárese para la hora que viene!, y yo digo: ¡Gloria a Dios!, porque es fácil decir ¡Gloria a Dios! cuando todo está hecho y todo se ve, pero ahora debemos decir ¡Gloria a Dios!, cuando no se ve nada y todo es oscuridad, tinieblas y negativismo, pero yo creo por la fe que: ¡VEREMOS UNA ARGENTINA TOTALMENTE NUEVA! y que ¡QUE VA A CUMPLIR EL PROPÓSITO Y LA PALABRA QUE DIOS TIENE PARA ESTA NACIÓN!!!!!, ¡Aunque el infierno diga algo distinto!, ¡Aunque los hombres se burlen y no nos den nada!, ¡Dios tiene todo para darnos! ¡Lo que nos niegan los hombres nos lo va a dar Dios!.

A todo el mundo le prestan plata y a Argentina no le dan nada, y yo proclamo en el nombre de Jesús: ¡No necesitamos las miserias y migajas del hombre!, ¡Tenemos abundancia en nuestro reino y en nuestro Dios!, y esta es la hora de demostrar que en Argentina hay un pueblo que conoce a su Dios, por eso, vamos a buscar a Dios en esta hora de crisis.

Vamos a encomendar a él nuestra causa. Hay argentinos que se la pasan llorando por la miseria que hay, pero en esta hora de miseria y de crisis nosotros tenemos que confesar y proclamar en el Espíritu ¡Que tenemos victoria y que viene pronto!, ¡Que se acerca eso como un espíritu! ¡Viene! ¡Viene¡ ¡Viene! ¡Viene de arriba!, ¡Viene del Reino!, ¡Viene de los lugares celestiales!, ¡Viene del trono! ¡NUESTRA RESPUESTA! ¡NO ESTA EN LOS HOMBRES! ¡ESTA EN EL! En el Rey de reyes y Señor de señores, lo creo y lo proclamo con todo mi corazón. Estoy enseñándolo en la iglesia y tengo tiempo especial con los jóvenes.

He soñado toda mi vida con levantar un pueblo que sepa orar, que sepa buscar a Dios y que sepa disfrutar las respuestas del Todopoderoso, y Dios lo está haciendo. Dios está levantando una nueva generación de poderosos guerreros en la oración, y dentro de ese poderoso ejército estas tú mi hermano, no te subestimes, él es el que capacita, él es el que inviste, él es el que unge. Confiesa ahora mismo: «…Dios me inviste para orar por Argentina…» Entorpece Señor, el consejo de los malvados (2º Samuel 15: 30-34, 16: 20-23 y 17: 23)

Vamos a mirar un pasaje muy conocido en el 2do Libro de Samuel Cap. 15, en donde el rey David tiene que huir a causa de la conspiración de su hijo Absalón. Dice así: «…Y David subió la cuesta de los Olivos; y la subió llorando, llevando la cabeza cubierta y los pies descalzos. También todo el pueblo que tenía consigo cubrió cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían…» Aquí nos encontramos con una situación totalmente crítica por la que estaba pasando el rey David y los suyos, quienes tuvieron que huir porque Absalón conspiró para quitarle el reino, «…Y dieron aviso a David, diciendo: Ahitofel está entre los que conspiraron con Absalón…» ahora, preste mucha atención a la oración de David: «…Entonces dijo David: Entorpece ahora, oh Jehová, el consejo de Ahitofel…»

Hermano, confiese ahora conmigo: «…entorpece ahora, Señor, todo consejo de hombres perversos y malvados…», Seguimos leyendo: «…Cuando David llegó a la cumbre del monte para adorar allí a Dios, he aquí Husai arquita que le salió al encuentro, rasgados sus vestidos, y tierra sobre su cabeza. Y le dijo David: Si pasares conmigo me serás carga. Mas si volvieres a la ciudad, y dijeres a Absalón: Rey yo seré tu siervo; como hasta aquí he sido siervo de tu padre, así seré ahora siervo tuyo; entonces tú harás nulo el consejo de Ahitofel…»

Leemos también un párrafo del capítulo 16 «…Entonces dijo Absalón a Ahitofel: Dad vuestro consejo sobre lo que debemos hacer. Y Ahitofel dijo a Absalón: Llégate a las concubinas de tu padre, que él dejó para guardar la casa; y todo el pueblo de Israel oirá que te has hecho aborrecible a tu padre, y así se fortalecerán las manos de todos los que están contigo. Entonces pusieron para Absalón una tienda sobre el terrado, y se llegó Absalón a las concubinas de su padre, ante los ojos de todo Israel. Y el consejo que daba Ahitofel en aquellos días, era como si se consultase la palabra de Dios. Así era todo consejo de Ahitofel, tanto con David como con Absalón…»

En esta oportunidad, Ahitofel, un hombre sabio, que había sido siervo de David, estaba a favor de Absalón y en contra de David, pero David había orado, «…Entorpece ahora, oh Jehová, el consejo de Ahitofel…» Hace poco un amigo me comentó: «…Estuve conversando con altas autoridades de otro país, los cuales me hicieron varias preguntas sobre Argentina y me dijeron lo siguiente: ¿Sabían ustedes que dentro del grupo de los responsables que tiene el F.M.I había un premio nobel de economía que visitó Argentina varias veces? ¿Y que hace un tiempo fue separado de su cargo porque les dijo a los sabios de ese organismo que estaban cometiendo un gravísimo error con Argentina?, ¿Que se estaban abusando y que estaban aprovechando la oportunidad no solo para explotar a la Argentina, sino también para desangrar a esta Nación?…»,

Hoy en día, ese hombre no pertenece mas al F.M.I porque les habló sobre lo que no deberían hacer con Argentina, y nuestro país está destruido a tal extremo que ya no nos dan nada, pero yo y usted vamos a orar como oró David, y vamos a decir: «…¡Frustra Señor, las intenciones de estos grandes sabios!…» y ¡Dios puede frustrar el consejo, el plan, y el programa de estos grandes!, si cree esto diga conmigo: ¡Gloria a Dios!, ¡Dios puede hacer nula toda la maldad que intentan hacernos!, ¡Dios puede anularla! Yo le aseguro que podemos orar en esa dimensión y en ese nivel. ¡Podemos hacerlo! Pero tenemos que levantarnos.

No podemos conformarnos con orar solo por nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestra familia y nuestra congregación. Hermano querido, hay algo que nos toca a todos muy de cerca: Es la terrible crisis que tenemos, y si no oramos NOS ESPERAN DIAS HORRIBLES, pero yo no espero días horribles, yo espero días gloriosos en el futuro porque Dios puede revertir la situación como en los días de Ester, cuando todo estaba preparado para exterminar a los Israelitas, Dios les dio victoria y vida. ¡Aleluya! Dios le va a dar victoria a Argentina, ¡Gloria a Dios! Pero nosotros debemos tener sabiduría para orar.

Debemos saber como orar, sin miedos ni temores. Porque en el capítulo 17, encontramos el desenlace de esta historia: «…Entonces Absalón y todos los de Israel dijeron: El consejo de Husai arquita es mejor que el consejo de Ahitofel. Porque Jehová había ordenado que el acertado consejo de Ahitofel…» ¿Qué iba a pasar con ese consejo? «…se frustrara…», ¿Ud, no cree que Dios puede frustrar el consejo del F.M.I y de las grandes corporaciones? ¿No cree que Dios puede confundirlos? ¿No cree que Dios puede defendernos? Si no creemos esto estamos listos, porque el único que nos puede sacar de esta situación es el Señor, y si no le creemos a él no tenemos ninguna posibilidad. Pero ahora, confiese conmigo: «…

Tenemos posibilidad de salir adelante y de alcanzar la victoria en Cristo Jesús…» ¡Amén! El Capítulo 17 también relata el fin de Ahitofel «…Pero Ahitofel, viendo que no se había seguido su consejo, enalbardó su asno, y se levantó y se fue a su casa a su ciudad; y después de poner su casa en orden, se ahorcó, y así murió, y fue sepultado en el sepulcro de su padre…» Quizá Ud, esté pensando en este momento: «…pero pastor, ¿Será que hay gente que se tiene que morir?…»

Atienda mi hermano, ¿Acaso ud, no sabe que hay mucha gente que está muriendo por el hambre, por la crisis, por la violencia, y por los grandes problemas que hay en nuestro país? ¿Ud, no sabe que hay millones en muchos países que están muriendo a causa de la opresión que están ejerciendo estos grupos económicos? Yo no quiero que usted se ponga mal contra el F.M.I, el Banco Mundial, las corporaciones y las multinacionales, pero sí contra el espíritu que opera allí, porque nosotros «…no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes…» Hay espíritus allí. Intereses.

Mientras que muchos se están desangrando y muriendo, otros se están enriqueciendo, pero Dios puede frustrar, puede destruir y hacer nulos todos esos intentos en contra de nuestro país. Si usted lo cree diga conmigo: «…Señor enséñame a orar, ayúdame a orar…» ¡Gloria a Dios! Si Dios es por nosotros ¿Quién contra nosotros? (2º Reyes 6: 1-17) Leemos ahora en el capítulo 6 del 2do Libro de Reyes: «…Tenía el rey de Siria guerra contra Israel, y consultando con sus siervos, dijo: En tal y tal lugar estará mi campamento. Y el varón de Dios envió a decir al rey de Israel: Mira que no pases por tal lugar, porque los sirios van allí.

Entonces el rey de Israel envió a aquel lugar que el varón de Dios había dicho; y así lo hizo una y otra vez con el fin de cuidarse. Y el corazón del rey de Siria se turbó por esto; y llamando a sus siervos, les dijo: ¿No me declararéis vosotros quién de los nuestros es del rey de Israel? Entonces uno de los siervos dijo: No, rey señor mío, sino que el profeta Eliseo está en Israel, el cual declara al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu cámara mas secreta. Y él dijo: Id, y mirad dónde está, para que yo envíe a prenderlo. Y le fue dicho: He aquí que él está en Dotán.

Entonces envió el rey allá gente de a caballo, y carros, y un gran ejército, los cuales vinieron de noche, y sitiaron la ciudad…» Piense en esto. Todo un ejército para sitiar la ciudad donde estaba el siervo de Dios, pero observe que ocurrió: «…Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿que haremos? El le dijo: No tengas miedo…» ¿Porqué Eliseo le dijo esto a su criado? ¿Porqué no tenemos que tener miedo nosotros? Parece una fantasía esto, ¿verdad?, pero lea y confiese conmigo ahora y con todo su corazón: «…porque más son con nosotros que los que están con ellos…» ¡Gloria a Dios! Solo estaban Eliseo y el criado, pero Eliseo proclamó que más eran los que estaban con ellos que los que estaban con el enemigo, y el enemigo era un ejército armado hasta los dientes.

Al fin y al cabo ¿Es verdad o no es verdad esto? ¡Tenemos que declarar la Palabra de acuerdo a la circunstancia!, Si la circunstancia es negativa entonces tenemos que aplicar la Palabra de Dios en forma positiva. El apóstol Pablo dijo algo parecido: «…Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?…» ¡Gloria a Dios!, ESTO ES VERDAD, no importa que estemos como estemos, que somos lo que somos, el hazme reír y la burla de todos, la vergüenza y el fracaso del mundo, tenemos que confesar y hacer lo que hizo Eliseo, ¿que hizo Eliseo?: «…Y oró Eliseo…» ¿Y que tendremos que hacer nosotros? Orar y orar. Nuestro trabajo es orar.

Confiese ahora: «…Mi gran dedicación en este tiempo será orar, y orar con sabiduría y autoridad…», y el Señor nos va a dar la sabiduría y autoridad también. ¡Gloria a Dios! «…Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo….» ¿Era verdad o no era verdad que mas eran los que estaban con Eliseo? Confiese ahora: «…mas son los que están con nosotros, que los que están con el F.M.I, con las corporaciones, con las multinacionales, y con todas esas altas autoridades…» ¡El va a frustrar sus planes!, ¡Va a confundir esas mentes!, porque Dios es más sabio y mas poderoso que todos los hombres de la tierra.

Un hombre de Dios, mas poderoso que un ejército (2º Reyes 6: 18-23) Allí estaban los carros y los caballos del ejército de Siria, pero también estaban los caballos y los carros de fuego de nuestro Señor, defendiendo a Eliseo. Y aquí viene algo lindo «…Y luego que los sirios descendieron a él…» ¿Qué hizo otra vez Eliseo? «…oró Eliseo a Jehová…» ¿Qué tendremos que hacer nosotros? Orar a Dios, ¿Y como oró este hombre de Dios? «…y dijo: Te ruego que hieras con ceguera a esta gente. Y los hirió con ceguera…» ¡Dios lo hizo! ¿Y conforme a qué? «…conforme a la petición de Eliseo…» Imagine un poco esta situación: Todo un ejército para prender a un hombre y éste hombre de Dios jugando con ese ejército enemigo, porque después dice: «…Después les dijo Eliseo: No es este el camino, ni esta es la ciudad; seguidme, y yo os guiaré al hombre que buscáis.

Y los guió a Samaria…» Imagine ese momento con Eliseo adelante y a todo un ejército ciego y como a tientas siguiéndole, ¡Que cuadro!, ¡Que espectáculo! Hermano, Dios se va a burlar de los enemigos porque él es Todopoderoso, él es Soberano, él es Majestuoso y él lo hará si nosotros oramos en esta hora, ¡Amén! «…Y cuando llegaron a Samaria, dijo Eliseo: Jehová, abre los ojos de éstos, para que vean. Y Jehová abrió sus ojos, y miraron y se hallaban en medio de Samaria. Cuando el rey de Israel los hubo visto, dijo a Eliseo: ¿Los mataré, padre mío? El le respondió: No los mates. ¿Matarías tú a los que tomaste cautivos con tu espada y con tu arco? Pon delante de ellos pan y agua, para que coman y beban y vuelvan a sus señores.

Entonces se les preparó una gran comida; y cuando habían comido y bebido, los envió, y ellos se volvieron a su señor. Y nunca más vinieron bandas armadas de Siria a la tierra de Israel…» ¡Nunca más vinieron! ¡Gloria a Dios por el poder de la oración! Cuando yo era nuevo en el camino de Señor leí muchas historias de siervos de Dios y una vez leí la historia de un inglés llamado John Noxs, quién era un hombre de una oración tan poderosa, tan tremenda, que se dice que la reina de Inglaterra le temía más a John Noxs cuando estaba de rodillas que a todos los ejércitos enemigos de Inglaterra. Mire hermano querido, Daniel era un hombre que conmovió todos los reinos donde estuvo.

A los babilónicos, a los caldeos, conmovió a Israel y estableció lo de Dios en su país y en su gente, y en esta escritura podemos ver claramente que Eliseo, un hombre de Dios ¡Fue más poderoso que un ejército! ¡UN HOMBRE DE DIOS, UNA MUJER DE DIOS ES MAS PODEROSO QUE UN EJERCITO!, porque escrito está y nosotros lo creemos, que la oración es la fuerza más poderosa de la tierra, confiese ahora: «… me levantaré y oraré, clamaré y declararé que mi Argentina será libre de la opresión del maligno y que mi Dios va a frustrar, va a anular, va a prender a los sabios en su astucia, para librarnos, para bendecirnos, para prosperarnos y para levantarnos…» y como en los días de Nehemías diremos: «…El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos…» ¡Gloria a Dios! ¡Unción para las naciones! Y en esta noche hay unción aquí para esta Nación. Dios va a ungir a algunos siervos y a su pueblo para que tengamos autoridad y dimensión sobre la Nación.

No solamente para orar por una familia, por un pueblo o por una ciudad, ¡Vamos a orar por las provincias! ¡Vamos a orar por la Nación! ¡Vamos a orar por las naciones! porque son herencia nuestra, como dice el Salmo: «…Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra…» ¡Gloria a Dios! Confiese ahora: «…mi Nación es mi heredad, Dios me la dio. Argentina no es del diablo ni de los hombres, Argentina es nuestra, es de la iglesia, ES DE DIOS…» ¡Todos los reinos de la tierra son de Dios!, ¡La tierra entera es de Dios! ¡Argentina es de Dios! ¡Argentina es pueblo y Nación redimida por Dios para cumplir su propósito! Que el ángel de Jehová los acose y los persiga (Salmo 35: 1 al 6)

En los años que Dios me permitió ayunar por muchos días, tuve la experiencia de entrar en algunos combates en el espíritu que no entendí en ese momento, pero con los años Dios me ha dado entendimiento de algunas cosas, así que, hermano, si estás orando y buscando a Dios y no entiendes algunas cosas, no te pongas mal porque llegará el tiempo en que las vas a entender.

En el Salmo 35, hay algo que Dios me enseñó hace mucho tiempo, pero que de a poco se fue ampliando la luz sobre esto, dice así: «…Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea contra los que me combaten…» Ahora, yo le pregunto: ¿Peleó alguna vez el Señor por su pueblo? ¿Podrá pelear por nosotros?, si él peleó por Israel a orillas del mar Rojo y libró tantas batallas por su pueblo a través de todas las generaciones, yo creo que Dios puede pelear hoy por nosotros. «…Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda.

Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; Dí a mi alma: Yo soy tu salvación. Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida…» Confiese ahora conmigo: «…sean avergonzados, sean confundidos, sean frustrados, sean anulados, sean prendidos en la astucia de ellos…» ¿Podrá el Señor contestar esta oración? Hermano, por la política de nuestro país tenemos que orar así: «…Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan…» ¡TENEMOS QUE ORAR ASI! Para que el Señor avergüence a esta manga de corruptos, ladrones y sinvergüenzas que hemos tenido en los gobiernos por tantos años, que han vendido a la Nación, que han hecho estragos.

¿Podrá el Señor avergonzarlos? Porque hay algunos que tienen una desfachatez tan grande, una cara rota, una cara de hierro tan grande que se presentan como «inocentes» y están postulándose como grandes personas y diciendo que son la respuesta al país, pero ellos son corruptos, son ladrones, son los que han hecho un desastre en nuestro país ¿Y nosotros les vamos a tener contemplación?, ¡NO! ¡TENEMOS QUE ORAR COMO EL SEÑOR ENSEÑA QUE OREMOS!, Confiese ahora: «…voy a cambiar mi oración, voy a cambiar el concepto de mi oración, voy a cambiar el objetivo de mi oración, voy a cambiar las metas de mi oración…»; «…Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan…».

Debemos orar para que todos los que intentan el mal de Argentina sean avergonzados y que el Señor no solo avergüence a todos los corruptos, ladrones y mentirosos que hay en nuestro país, sino también que no quede ninguno ¿Podrá el Señor limpiarlos? Yo espero que ud, no tenga ninguna camiseta política en esta noche, porque nosotros somos a-políticos, pero tenemos que orar para que el Señor levante gobernantes como él quiere, que teman a Dios y que cumplan su Palabra. Seguimos leyendo el verso 5 y 6: «…Sean como el tamo delante del viento…» Y ahora lea atentamente: «…Y el ángel de Jehová los acose…» y más todavía: «…Sea su camino tenebroso y resbaladizo…» ¿Y que más dice? «…Y el ángel de Jehová los persiga…»

Hermano querido, tenemos que tomar el compromiso de orar de esta manera, y le digo más: Tenemos que orar para que toda persona que no hace las cosas correctamente en Argentina no pueda permanecer en ningún cargo, en ningún lugar de autoridad y de eminencia. Tenemos que orar que si son corruptos, el ángel de Jehová los acose y los persiga. ¡No van a poder soportar!, En primer lugar, no podrán dormir de noche ni de día. Segundo: Se van a enfermar y van a ir a los médicos y especialistas y nadie los va a sanar. Van a ir a los brujos y curanderos, porque irán a ellos primero, y tampoco Dios va a permitir que sean sanados.

Entonces van a venir a los siervos de Dios para que oremos por ellos, se arrepientan y sean sanos. ¡El ángel del Señor los va a acosar!, ¡Los va a perseguir!, ¡No los va a dejar en paz!, ¡Porque son corruptos!, ¡Porque son ladrones!, ¡Porque son mentirosos! Y cuando la iglesia ore de esta manera ¡Dios va a hacer justicia!. ¡Lo falso y lo mentiroso va a tener que ser purgado de esta Nación!, ¡Gloria a Dios!, ¡Dios va a cambiar la oración de la Iglesia en Argentina! ¡Vamos a orar de una manera diferente y Dios nos dará grandes respuestas!

Un pastor amigo mío, me contó que una vez venía caminando hacia una reunión del avivamiento en City Bell de los años ’50, y de repente vio a un ángel parado en la puerta del lugar de reunión. Se llevó tal susto que entró a toda velocidad en la Iglesia, y eso que el ángel solo quería bendecirlo. Así que imagine si un ángel tiene que perseguir a alguien porque se ha portado mal ¿Cómo le irá? Tamaño susto se van a pegar estos corruptos, ladrones y sinvergüenzas que nunca han tenido una experiencia, pero en este tiempo tendrán una experiencia con el ángel de Jehová.

Porque la Iglesia orará y declarará: «…Y el ángel de Jehová los acose…» y más aún: «…Y el ángel de Jehová los persiga…» y el ángel de Jehová los perseguirá. Basta de bendecir a los corruptos y mentirosos (Miqueas 3: 7 y 8) Leamos la Palabra en Miqueas 3, por si a alguno le quedó alguna duda. Dice así: «…Y serán avergonzados los profetas, y se confundirán los adivinos…» porque toda esta manga de corruptos está rodeada de brujos y adivinos, pero Dios va a hacer justicia «…y ellos todos cerrarán sus labios, porque no hay respuesta de Dios…» y lea conmigo en voz alta este pasaje: «…Mas yo estoy lleno de poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado…» verso 8, confiese que usted está lleno del Espíritu de Dios para denunciar el pecado, lleno del poder de Jehová para denunciar juicio y fuerza.

Hermano, en esta expresión, el profeta Miqueas se refiere a que había una gran maldad en Israel en esos días, pero que el poder, la fuerza de Dios, la autoridad del Espíritu Santo y la Palabra de Dios estaban sobre su vida para denunciar a los reyes y gobernantes su pecado, y yo le aseguro que denunciar el pecado es bien bíblico. Cuando Saúl cayó en el pecado de desobediencia, obstinación y rebeldía, Dios usó a Samuel para denunciar su pecado y cortarlo del reino.

El profeta Natán tuvo que denunciarle a David su pecado de adulterio y homicidio. En cambio nosotros: ¿Sabe lo que hemos hecho? ¿Sabe como hemos orado?: «…Señor bendice a las autoridades y bendice a los que están en eminencia…», porque es verdad que está escrito en Timoteo: «…que se hagan oraciones…..por todos los que están en eminencia….para que vivamos quieta y reposadamente…» y también dice Romanos 13, que las autoridades «…por Dios han sido establecidas…» sí, esto es verdad, pero hay que orar por la autoridades y bendecirlas cuando hacen las cosas bien, pero si están haciendo corrupción, robo, mentira, daño y estrago, tenemos que orar que Dios haga justicia, no bendecirlos, y hasta aquí, ¡Hemos estado bendiciendo a los corruptos! y ¡Nos han robado tranquilos!, ¡Han hecho estragos tranquilos!, pero ahora se les acabó la tranquilidad porque la iglesia cambiará la oración y entonces cambiará la situación, y Dios hará justicia en esta Nación. Lo creo con todo mi corazón.

Las cadenas de Argentina serán rotas (Hechos 12: 1-11) Para terminar, vamos a leer en el Libro de los Hechos capítulo12: «…En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan. Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura. Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua.

Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la Iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él…» Herodes se proponía sacar a Pedro ante el pueblo para matarle después de la pascua, pero Dios burló la guardia de Herodes por la oración del pueblo. Confiese ahora conmigo: «…Dios puede burlar, frustrar y anular no solamente la guardia de Herodes sino también la guardia del diablo, de los demonios, del infierno…» Dios es poderoso para hacer eso y mucho más porque para él no hay nada imposible.

Pídale a Dios en el nombre de Jesús que marque su corazón con espíritu de oración por esta Nación, y si Dios lo marca usted va a orar por Argentina con sabiduría y con autoridad. «…Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel. Y he aquí que se presentó un ángel del Señor…» ¡Gloria a Dios por los ángeles! ¡Cuando la iglesia ora Dios moviliza a sus ángeles! «…y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos…»

¡Cuando la Iglesia ora se rompen las cadenas! En el nombre de Jesús, y por la palabra de Dios vamos a romper las cadenas de Argentina ¡Todas las cadenas que nos ata