Trombosis Hemorroidal Externa: ¿Qué es?, causas, síntomas y tratamientos

Reconocerá que tiene una trombosis hemorroidal cuando de un día para otro comience a notar una molestia, que con el paso de las horas se convierte en dolor constante a la vez que nota que le sale un “bulto”, una “lesión” en el margen del recto. Su tamaño es muy variable. A veces como un guisante, pero otras puede alcanzar tamaños verdaderamente escandalosos, llegando a convertirse en una ciruela. Puede ser única o múltiple. Interna o externa.

Una trombosis hemorroidal se produce cuando las hemorroides externas han roto y se ha desarrollado un coágulo sanguíneo. En los casos más graves pueden estrangularse y causar dolor extremo.

CAUSAS DE UNA TROMBOSIS HEMORROIDAL

Para explicar este fenómeno, debemos de conocer las funciones que tiene el esfínter en nuestro cuerpo, y es que este músculo es el encargado de controlar y regular las ganas y momento de ir al baño a defecar. Este músculo es controlado a nuestro antojo de forma consciente aunque en algunos momentos actúa de forma involuntaria. Cuando sufrimos de hemorroides externas, es debido a que en el esfínter interno del recto se ha producido un aumento y encharcamiento de sangre, esta sangre de la vena hemorroidal no es capaz de salir al exterior por la fuerza y presión ejercida por este músculo en concreto. La acumulación sanguínea produce bastante dolor debido al coágulo, además, la hemorroide trombosada adquiere un tono oscuro casi negro.

Trombosis Hemorroidal Externa: ¿Qué es?, causas, síntomas y tratamientos

Típicamente, un individuo con una hemorroides trombosadas reportarán una gran masa de tejido extremadamente sensible que sobresale del recto. Debido a la naturaleza de las dimensiones de las hemorroides, la dificultad para producir evacuaciones intestinales y mantener la higiene son habituales, lo que con el tiempo hace que la afección pueda agravar aún más. En los casos más graves, en los que se han producido tanto trombosis como estrangulación, se recomienda casi invariablemente la visita a un médico especialista para su tratamiento.

El dolor inducido por una hemorroide trombosada es el resultado de la composición del tejido de hemorroidal. Hay dos tipos distintos de nervios que se encuentran en el recto:

  • Los llamados nervios viscerales, que residen en la parte superior de lo que se conoce como línea dentada
  • Los nervios somáticos, que se encuentran debajo de la línea dentada. Los nervios somáticos conducen impulsos de dolor, mientras que los nervios viscerales conducen una sensación de presión.

Es por esta razón que las hemorroides internas, que residen por debajo de la línea dentada, son típicamente indoloras, mientras que las hemorroides externas, de las cuales una trombosis hemorroidales un ejemplo severo, a menudo son altamente sensibles y muy dolorosas.

SÍNTOMAS DE UNA TROMBOSIS HEMORROIDAL

Sin duda la característica principal que nos hace pensar que padecemos una trombosis hemorroida es el dolor, además este tipo de almorranas aumentan su consistencia y dureza y adquiere un color violáceo o casi negro. La piel que rodea al recto puede verse levantada y abultada, siendo aún más sensible de lo habitual. En ocasiones son posibles la apariciones de úlceras en la zona y se vea machada por aparición de sangre del interior hacia fuera.

Los síntomas de dolor son más acuciados en la acción de defecar, aunque también son muy normales en otras actividades como andar, sentarse, estar de pie o con el simple roce de la ropa, recordad que la zona es mucho más sensible que de costumbre. Es por este motivo que muchos pacientes que sufren de hemorroides trombosadas necesitan de un cojín o rosco especial para poder sentarse ya que el dolor es mucho más agudo que unas almorranas comunes, el conocido “ataque de almorranas“.

¿COMO DIAGNOSTICAR UN TROMBOSIS HEMORROIDAL?

Es relativamente sencillo practicar el diagnostico, siempre se aconseja visitar a tu médico de cabecerapara que pueda inspeccionar directamente la zona y el diagnóstico sea 100% fiable. En muchos casos esta dolencia se cura por si sola en unos cuantos días, menguando los síntomas de dolor y malestar poco a poco, disminuyendo de tamaño la hemorroide trombosada e introduciéndose de nuevo en el interior del recto.

Es cierto que existen casos donde la trombosis hemorroida ha derivado en ciertas complicaciones médicas como una úlcera o necrosis en la zona que se encuentra en el exterior del recto, es decir en la hemorroide prolapsada. A veces esta necrosis abarca toda la almorrana incluyendo las paredes del recto produciendo graves infecciones y complicaciones varias.

TRATAMIENTO PARA CURAR LA TROMBOSIS HEMORROIDAL

Las hemorroides trombosadas son susceptibles a una variedad de tratamientos, algunos de los cuales son remedios caseros, aunque en algunas ocasiones es necesario recurrir a procedimientos quirúrgicos que requieren estar bajo el cuidado de un médico. Entre los tratamientos caseros más comúnmente recetados se encuentran los baños de asiento diarios, el uso de ablandadores de heces, la modificación de los hábitos alimenticios y los hábitos intestinales, además de aumentar las actividades físicas o crear un régimen de ejercicios.

Los baños de asiento permiten practicar una higiene anal más completa, y el agua tibia aliviará la hemorroide inflamada y reducirá algunos de los síntomas de dolor e hinchazón. En los casos de estrangulación y trombosis pronunciada (lo que dificulta la postura sentada), se recomienda tratar varias veces al día en cuclillas en agua tibia durante 20 minutos.

Los ablandadores o suavizantes de heces con frecuencia se recomiendan porque ayudarán a asegurar que ocurra menos esfuerzo durante las evacuaciones intestinales, lo cual se debe evitar si es posible. Además de usar ablandadores de heces, comer alimentos ricos en fibra e integrales, incluyendo el salvado, arroz, pasta, siempre integral, esto puede brindar alivio al hacer menos estresante la evacuación intestinal y reducir el estreñimiento.

También es altamente recomendado un consumo de agua suficiente para mantenerse adecuadamente hidratado, lo que ayuda a la digestión y puede aliviar los síntomas de estreñimiento.

Los síntomas de las hemorroides trombosadas también responden bien a intervenciones con hielo, que puede aplicarse directamente con un paño en la piel que rodea al recto y así, se restringirá el suministro de sangre a la hemorroide, reduciendo el dolor. El hielo es especialmente efectivo porque el frío retarda el flujo sanguíneo a la hemorroide y como resultado producirá entumecimiento en la región inflamada y aliviará el dolorPara aplicar el hielo, envuelva la bolsa de hielo en una toalla de tela, espere varios minutos y luego aplíquela directamente en la zona anal.

El aumento de la actividad física diaria, incluso caminando durante diez, veinte o treinta minutos, también puede ser un factor en la reducción de los síntomas hemorroidales trombosados debido al aumento del metabolismo.

¿Cuándo se recomienda cirugía para una trombosis hemorroidal externa?

En el caso de que el dolor sea muy grave, es recomendable la evacuación del coágulo mediante una cirugía. Se trata de un procedimiento de carácter ambulatorio, con anestesia local o general breve.

Es importante apuntar que antes de proceder a la cirugía es necesario evaluar la gravedad del problema, por si hubiera otros problemas en la zona anal, especialmente una trombosis hemorroidal interna.

La cirugía para la evacuación del coágulo realizada dentro de las 48 a 72 horas siguientes a la aparición de la trombosis hemorroidal externa suele resultar en un alivio rápido de los síntomas. Esto es recomendable en pacientes que sufren dolor muy intenso o que sufran ulceración o ruptura a lo largo de las primeras 72 horas.

Por lo general, se realiza una incisión elíptica en la piel de la trombosis hemorroidal, de preferencia radial hasta el esfínter. El sangrado a menudo acompaña a la incisión y puede ser controlada con la presión o electrocoagulación. La herida puede dejarse abierta o cerrada en primera instancia. En los pacientes con enfermedad hemorroidal severa, con dolor es intenso y acompañada de ansiedad, el procedimiento puede realizarse bajo anestesia general.

Durante el postoperatorio para controlar el sangrado se coloca un vendaje compresivo, que el paciente no debe quitar hasta un par de horas después del procedimiento.

El sangrado se observa en ocasiones. Los baños de asiento, y analgésicos se recomiendan para los primeros 7 a 10 días después del procedimiento.

Las complicaciones son generalmente poco habituales y leves. El sangrado aparece con el paso de heces fecales duras. Las infecciones locales son poco frecuentes, probablemente debido a la rica red vascular en la zona anal. Marcas en la piel y cicatrices también pueden ocurrir aunque no son habituales.

En la mayoría de los pacientes que son tratados de forma conservadora la resolución de los síntomas es más rápida, pero el período de recuperación final es más prolongado, con mayores tasas de recurrencia en comparación con los pacientes que fueron tratados mediante intervención quirúrgica.

Aunque el tratamiento de las hemorroides externas trombosadas es simple y rápido es recomendable valorar la realización de una hemorroidectomía para prevenir la aparición de nuevas hemorroides trombosadas y evitar las complicaciones dolorosas.

Remedios caseros para trombosis hemorroidal

Este tipo de hemorroides son especialmente dolorosas. Las podremos distinguir fácilmente cuando son externas, ya que veremos que se han formado pequeñas bolsas fuera de nuestro recto y al ser hemorroides trombosadas estas deben ser duras debido a los coágulos. Si este tipo de hemorroides son muy grandes lo recomendable es acudir al médico. Sin embargo si son aun pequeñas se pueden tratar con remedios caseros como los que os vamos a contar aquí:

Baños de diferentes temperaturas

Lo que debes hacer es coger dos barreños y llenarlos de agua, uno con agua caliente y el otro con agua fría. Una vez que los tengas listos comenzar por sentarte en el de agua caliente unos veinte minutos y después hacer lo mismo en el otro.

Estos cambios de temperatura harán que circule mejor la sangre por lo que ayudaremos a que se eliminen esos coágulos que tenemos en las hemorroides. Además podemos añadir diversos productos a este agua que mejorarán nuestras hemorroides trombosadas. Un ejemplo son las hojas de malva.

Aloe vera

Todos conocemos las propiedades curativas de esta planta. Al igual que en las hemorroides normales esta puede servir para reducir la hinchazón de los vasos sanguíneos. Lo que debemos hacer es tomar la parte interior de la hoja del aloe vera, es decir, quitándole lo que le recubre y meter la bulba en una pajitapara que tome la forma de cilindro. Esa pajita la congelaremos y cuando esté lista sacaremos la mezcla de aloe vera de su interior y la introduciremos por el recto como si fuera un supositorio.

Ajo y patata

Deberemos insertarlos también por el recto al igual que el aloe vera. Con estos dos alimentos no necesitaremos más trabajo que pelarlos bien y después lavarlos muy correctamente. Una vez que lo tengamos podemos cortarlos como queramos para que sea más fácil su introducción.

Hielo

Es uno de los mejores remedios para la tromobosis. Es necesario tener cuidado debido que el hielo en contacto directo puede terminar quemándonos la piel. Por ello os recomendamos colocar varios cubitos de hielo sobre una tela fina como un paño por ejemplo y poner ese paño encima de nuestro recto para que tenga contacto con la hemorroide.

Si nos duele demasiado y no soportamos tenerlo demasiado tiempo seguido podemos apartar el hielo durante unos segundos y volver a colocarlo después.Lo recomendable es tenerlo durante 20 minutos. Una solución es tenerlo durante 20 segudos y quitarlo durante 10 para soportar mejor el dolor.

Manzanilla

Esta planta es también conocida por sus diversas propiedades. Entre otras ayuda a combatir las hemorroides. Una forma de utilizarla es ingiriéndola en forma de té. Aun así también podemos probar a colocar varias bolsas, después de insertarlas en agua caliente, en la parte donde tenemos las hemorroides, es decir en la entrada del recto.

Facilitar la defecación

Cuando sufrimos hemorroides es normal tener estreñimiento. Además al defecar sentiremos un gran dolor por lo que incluso agradeceremos ese estreñimiento. Sin embargo no es nada beneficioso no defecar con asiduidad mientras sufrimos estas dolencias. Por ello es necesario ingerir alimentos que nos ayuden a defecar tales como fibra, o frutas como el kiwi por ejemplo. Así mismo deberemos evitar aquellos alimentos que producen estreñimiento tales como las grasas saturadas o las comidas picantes.

Suplementos orales

Cuando los remedos caseros no son suficientes podemos decantarnos por tomar algunas pastillas que nos ayuden a combatir las hemorroides trombosadas.Entre otros existe el Avatrol. Este contiene ingredientes naturales que ayudan a mejorar la circulación. Entre los compuestos que mejorar la circulación se encuentran el horse o el bioflavonoides cítricos, por lo tanto suplementos que los incluyan normalmente ayudarán a combatirlas.

Cremas farmaceúticas

También podemos utilizar ungüentos realizados específicamente para este tipo de dolencias. No son recomendables en todos los casos pero si no te han servido los remedios caseros y no quieres acudir al médico puedes intentar utilizarlos.

Esperamos que algunos de estos remedio te ayuden a combatir las hemorroides trombosadas. Si los has puesto en práctica y no funcionan no dudes en acudir a un especialista. Como hemos dicho cuando estas dolencias están demasiado desarrolladas puede ser my complicado eliminarlas sin procedimientos médicos.

Prevenir las hemorroides

Los cambios en el estilo de vida y en la dieta son la mejor manera de prevenir las hemorroides. Mantenerse físicamente activo y comer sano ayuda a mantener las evacuaciones intestinales regulares.

Coma muchos alimentos ricos en fibra (especialmente de las plantas) y beba mucha agua para mantener el proceso digestivo en movimiento y prevenir el estreñimiento. El ejercicio regular y evitar sentarse por largos períodos de tiempo también pueden ayudar a prevenir las hemorroides.

La manera más efectiva de evitar el estreñimiento es ir al baño la primera vez que sienta la necesidad. Retrasar la defecación permite que el intestino reabsorba el agua de las heces. Esto hace que las heces sean más difíciles cuando finalmente te vas.

Cuándo ver a su médico

Las hemorroides suelen ser fáciles de tratar y de eliminar por sí solas. En casos muy raros, una hemorroide puede causar complicaciones.

La pérdida crónica de sangre de una hemorroide podría causar anemia, que es una escasez de glóbulos rojos. A las hemorroides internas también se les puede cortar el suministro de sangre, lo que resulta en hemorroides estranguladas, que pueden causar dolor extremo.

Si los tratamientos caseros no han sido efectivos después de más de dos semanas, haga una cita para ver a su médico. Su médico de atención primaria puede diagnosticar y tratar las hemorroides. Pueden recetar cremas, ungüentos y supositorios medicados.

Si estos tratamientos no funcionan, pueden recomendar tratamientos como litigación con bandas elásticas o cirugía para extirpar las hemorroides. Usted también debe hacer una cita para ver a su médico de inmediato si nota sangrado rectal por primera vez o si su sangrado rectal aumenta.

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